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El Consell aprueba mañana la declaración BIC de toda la manzana de Montesión

Patrimonio protege como bien de interés cultural el colegio, el convento, el claustro y la iglesia

La protección especial también incluye el claustro

La protección especial también incluye el claustro

Palma

La Comisión de Patrimonio del Consell de Mallorca va a aprobar, en la reunión de mañana, la declaración de BIC de toda la manzana de Montesión. Esta decisión tiene que ratificarse en el Pleno que el Consell de Mallorca celebrará el próximo mes de noviembre, pero supone la declaración de Bien de Interés Cultural del colegio, el convento, el claustro y la iglesia de Montesión, que se encuentra en un grave proceso de degradación.

Esta protección no impide el proyecto que tiene previsto llevar a cabo el empresario Víctor Madera, máximo accionista del grupo Quirón, que pretende transformar el antiguo colegio en un edificio socio sanitario privado para personas mayores. Este pasado mes de septiembre la Compañía de Jesús, propietaria de toda la manzana de Montesión, firmó la cesión del edificio al empresario por un periodo de 70 años. Madera se ha comprometido a invertir alrededor de unos 40 millones de euros para la construcción de dicha residencia.

Esta declaración de BIC no prohíbe la transformación urbanística que tiene previsto realizar el empresario del sector sanitario, pero sí lo dificulta. Estará obligado a respetar todos los elementos antiguos que tanta importancia histórica han tenido a lo largo de los cinco siglos en los que la orden religiosa estuvo presente en Mallorca. De hecho, el colegio de Montesión de Palma fue el primer centro educativo que creo la Compañía de Jesús en todo el planeta. Tras más de 450 años de presencia de esta orden religiosa, hace año y medio sus responsables acordaron la marcha de Mallorca de la orden religiosa. La razón principal es que no contaban con sacerdotes jóvenes dispuestos a incorporarse a la iglesia de Montesión de Palma y que los religiosos más veteranos, que vivían en la residencia de la Orden, estarían mejor cuidados en otras instalaciones de la Península. Los sacerdotes no tuvieron más remedio que cumplir la orden superior y, en contra de su voluntad, se marcharon de Mallorca. Fueron repartidos en diferentes centros que dependían de la Compañía de Jesús.

La decisión de marcharse movilizó a la asociación de los antiguos alumnos del colegio, que no estaban dispuestos a aceptar que los jesuitas se marcharan de Mallorca tras estar presentes en la isla durante más de cinco siglos. Pero las protestas y los numerosos escritos de queja redactados por los alumnos no fueron suficiente para convencer a la cúpula de la Compañía de Jesús que se estaba equivocando. La decisión era irrevocable porque, entre otras cosas, ya se había llegado a un acuerdo con el empresario Víctor Madera.

La Compañía ha construido un nuevo edificio escolar en un solar próximo a Son Rapiña, donde está previsto que se trasladen los casi 450 alumnos que se forman en el colegio de Montesión.

La declaración de BIC representa la máxima protección que se puede acordar sobre un edificio histórico, como es este caso la manzana de Montesión, que no solo alcanza a la iglesia (que lleva mucho tiempo cerrada al público), sino también al convento, al claustro y al colegio. Para poner un ejemplo de lo que supone esta protección los restos de San Alonso Rodríguez, que siguen depositados en la iglesia, no se podrán mover de este recinto, salvo en un algún momento puntual y bajo la autorización y supervisión de los técnicos del Consell de Mallorca.

El estudio y la tramitación administrativa para acordar esta protección especial se ha prolongado durante prácticamente un año. Los técnicos del Consell de Mallorca han realizado un intenso inventario del patrimonio histórico con el que cuenta este edificio religioso. Además, también han podido comprobar el estado de abandono que padece la mayor parte de la manzana, que precisa una restauración urgente. Las obras de reforma las financiará, en su mayor parte, el empresario Víctor Madera, pero la orden religiosa también se ha comprometido a dedicar una importante inversión económica para mantener el patrimonio histórico que reunió la Compañía de Jesús durante el tiempo que permaneció ligada a la ciudad de Palma.

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