Júlia Ojeda, vicepresidenta d'Alhora, tras denunciar un caso de discriminación lingüística en Palma: "Estamos tan colonizados que tendemos a cambiar el catalán por el castellano automáticamente"
La joven investigadora, que ha interpuesto una denuncia ante la Policía Nacional, asegura que se trató de un "conflicto político" provocado por "un señor que quiso explicarme que estábamos en España, no en Mallorca, dando lecciones de historia y sociolingüística"
"Yo no soy la víctima. Los catalanes tenemos derechos lingüísticos, que son derechos humanos universales", defiende un día después de los hechos

Imagen de la tienda en la que tuvo lugar el caso de discriminicación lingüística. / Google Maps

Júlia Ojeda, investigadora, crítica literaria y vicepresidenta del partido político Alhora, denunciaba este martes haber sufrido un caso de discriminación lingüística en una conocida tienda de muebles de Palma. Según relató a través de sus redes sociales, el encargado le exigió que se dirigiese al personal en castellano y, al negarse ella, fue expulsada del negocio de forma violenta. "Estamos en España, no eres catalana eres española, qué pone en tu DNI", le espetó el responsable antes de echarla.
La joven política presentó ayer una denuncia ante la Policía Nacional, acompañada por los servicios jurídicos de Plataforma per la Llengua, entidad que ofreció asesoramiento legal tras hacerse eco del caso. Ojeda atiende a este diario minutos después de presentarse ante las autoridades: "Exploraremos qué vías legales podemos seguir porque hay motivos de discriminación de lengua y una agresión política", defiende.
Su versión de los hechos se mantiene: "Llegué y lo primero que le dije fue 'Buenos días', y lo segundo que quería comprar un colchón. Él, con tono burlesco, me contestó con un 'Muy bien, muy bien, pero en español'". Y añade: "Yo no le dije cómo debía dirigirse a mí, ni le dije que me hablase en catalán. Solo le expliqué que yo sí que hablaría en catalán, fui muy diplomática pero con un tono contundente".
Ojeda describe la agresividad del gerente a la hora de dirigirse a ella, una situación que, según explica, "no había vivido nunca": "Quiso imponer el castellano con argumentos políticos. Creo, además, que mi acento del Principat y mi condición de género también influyeron en su reacción. Nunca ningún hombre me había hablado así". Aun así, y pese a que el violento encontronazo bloqueó durante unos instantes a la denunciante, la misma reconoce que entró al conflicto y "plantó cara" porque "él me quería someter y yo no me sometí". "Con una mala reseña en Google no se arregla nada", añade.
Ese bloqueo en el que entró por la tensión del momento le impidió pedir y rellenar la hoja de reclamaciones del establecimiento. "Si me hubiese podido controlar un poco la hubiera pedido", explica. Ojeda resume así su caso: "Yo simplemente era una clienta que está en Palma y habla catalán con normalidad. Él intentó agredirme e imponerme una lengua con argumentos políticos, pero no lo consiguió".
Sobre la versión ofrecida por el gerente a este diario, en la que explicaba que la joven "se ha negado a hablar en castellano, se ha puesto a gritarnos y a decirnos que nos iba a denunciar", Ojeda asegura que "miente". "Es lo único que tengo que decir", puntualiza. El responsable de la tienda declaró que "yo no hablo catalán, mis padres son andaluces, he estudiado en Granada y he trabajado por Andalucía, y llevo 11 años en la isla, le puedo hablar en inglés, en castellano, en alemán, pero no sé el mallorquín", añadiendo que "ojo, lo entiendo y he estado muchos años en Manacor donde he aprendido el mallorquín". Pese a entender el idioma, explicaba, "en el momento en el que se me habla muy rápido no lo entiendo".
"Yo no soy la víctima"
La joven insiste en que, pese a haber vivido un caso de discriminación lingüística en primera persona, ella no es la víctima: "Yo no soy la víctima. Los catalanes tenemos derechos lingüísticos, que son derechos humanos universales. Y los motivos discriminación también son motivos de odio".
Defiende, además, que se trata de un "conflicto político" provocado por "un señor que quiso explicarme que estábamos en España, no en Mallorca, dando lecciones de historia y sociolingüística". Asegura que entró al trapo con el gerente "por los catalanoparlantes" y asegura que todos ellos pueden dirigirse en catalán cualquier persona amparados por la Ley de Política Lingúística y el Estatut d'Autonomia.
Ojeda sentencia reflexionando sobre una situación cada vez más común en las islas: "Como estamos tan colonizados, tendemos a cambiar el idioma automáticamente y nos olvidamos del catalán. Debemos poder hablarlo de forma natural y, lo que a él le molestó realmente, fue que no lo cambiase".
Suscríbete para seguir leyendo
- El sector turístico mallorquín ante el colapso de La Habana: 'No tenemos intención de abandonar Cuba
- Los constructores se niegan a hacer obras públicas de Baleares por valor de 54 millones de euros al no ser rentables
- La borrasca Nils sacude Mallorca: la Aemet registra rachas de hasta150 km/h y mantiene avisos por viento y mala mar
- El Cappuccino lleva a los tribunales su reintegro forzoso de 3,6 millones
- Mallorca concentrará 553 de las casi 700 nuevas plazas para personas dependientes previstas en Baleares hasta 2030
- Muere Xisco Quesada, el joven mallorquín que ha movilizado a miles de personas contra el cáncer
- Fuga de talento en Baleares: se duplica el número de jóvenes que se van a vivir al extranjero en la última década
- Juicio a una magistrada por prevaricación en el concurso de un hotel de s’Arenal