Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Denuncian que un bus del TIB dejó en tierra tres veces a una mujer con movilidad reducida: "Mi madre sufre crisis nerviosas porque no la dejan subir con el andador”

Antonio Bort denuncia que varios conductores del transporte interurbano TIB han impedido a su madre —que necesita un andador— subir al autobús cuando llevaba a su nieta de tres años al colegio en Inca desde Palma.

“No permitir subir a alguien por tener una discapacidad es un acto de discriminación, más aún cuando va acompañada de una niña de tres años”

Ángeles Fluxà denuncia que ha sido víctima de discriminación en el transporte público interurbano

Ángeles Fluxà denuncia que ha sido víctima de discriminación en el transporte público interurbano / Guillem Bosch

Palma

“Mi madre tiene una minusvalía y necesita un andador para caminar. Ya van tres veces en las que el conductor la ha dejado tirada, negándose a dejarla subir”.

Es la denuncia de Antonio Bort, el palmesano explica que su madre, Ángeles Fluxà, ha sido víctima de discriminación en el transporte público interurbano. Según relata, hasta en tres ocasiones diferentes conductores de la línea TIB Palma-Inca han impedido que su madre subiera al autobús por utilizar un andador, herramienta que necesita para poder desplazarse.

El argumento de los conductores, según afirma, es que su madre debe plegar el andador y meterlo en el maletero, como si se tratara de un vehículo. “Eso no tiene sentido. El andador no es un vehículo, es un dispositivo de ayuda. Ella no puede caminar sin él”, denuncia.

Ángeles Fluxà, en el momento en que no le dejan subir al autobús.

Ángeles Fluxà, en el momento en que no le dejan subir al autobús. / DM

Bort destaca la incoherencia de la normativa aplicada, señalando que en una de las ocasiones su madre sí pudo acceder al siguiente autobús sin ningún problema: “Al final depende de si el conductor es estúpido o no”.

La situación ha tenido consecuencias directas para su familia. Antonio tiene custodia compartida de su hija, que vive en Inca tras una sentencia judicial. Debido a sus responsabilidades laborales y a la falta de recursos económicos, no puede llevarla personalmente al colegio, por lo que su madre se encarga del trayecto desde la zona de Can Capes en Palma hasta Inca, en transporte público.

“Mi hija ha perdido horas lectivas porque no pudieron llegar a tiempo al colegio", lamenta.

Según Bort, en una de las ocasiones una conductora prefirió llamar a la compañía en lugar de abrir la rampa de acceso para personas con movilidad reducida, lo que dejó a su madre esperando en la parada.

"Es una vergüenza, mi madre sufre crisis nerviosas porque no la dejan subir", explica indignado Bort, el cual destaca la ironía de que el autobús tiene una pegatina que dice que está adaptado para personas con discapacidad: "Es indignante, y todo esto mientras va con una niña de tres años. No es solo un problema de accesibilidad, es una forma de discriminación”.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • TIB
  • polémicas
  • Autobuses
  • Son Gotleu
Tracking Pixel Contents