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Las casas para ricos de Mallorca se van al alquiler de temporada para evitar morosos

La asociación de inmobiliarias de alto nivel Abini advierte que hay residencias de lujo que se están quedando vacías porque ni los extranjeros aceptan las condiciones que se pretenden imponer

Son Vida es una de las zonas residenciales más lujosas de la isla.

Son Vida es una de las zonas residenciales más lujosas de la isla. / M. Mielniezuk

Fernando Guijarro

Fernando Guijarro

Palma

Los propietarios de viviendas de lujo de Mallorca se están decantando de forma creciente por destinar sus residencias al alquiler de temporada, evitando la firma de contratos con sus inquilinos durante más de un año, según se lamenta desde la asociación balear de inmobiliarias nacionales e internacionales (Abini). Esta estrategia permite subir los precios libremente en cada ejercicio y según los responsables de la citada patronal busca principalmente evitar la morosidad que también se está dando en inmuebles por los que se pueden pedir entre 3.000 y 4.000 euros mensuales. Pero en el pecado está la penitencia y el resultado estás siendo que hay un número creciente de estas casas que se quedan vacías porque ni los extranjeros están dispuestos a asumir los precios y las condiciones que se les quieren imponer, según se subraya,

El presidente de Abini, Daniel Arenas, junto a otros representantes de estas inmobiliarias, advierte que en Mallorca se está registrando una sobreoferta de viviendas de lujo para alquilar solo durante unos meses al año (algún representante del sector califica de «brutal» el exceso que se ha generado en este tipo de producto), y que además se ha visto acompañada de la pretensión de disparar los precios al alza. Desde alguna de estas inmobiliarias se admite que en estos momentos comienzan a darse «problemas muy serios» para poder ofrecer un alquiler estable (de uno a cinco años) a muchos extranjeros que pretenden fijar su residencia permanente en la isla.

Rechazo de condiciones

Pero al mismo tiempo, se reconoce que las condiciones que ahora quieren imponer los propietarios de estos inmuebles de alto nivel, con precios más elevados y estancias de menos de un año, generan rechazo entre muchos aspirantes a hacerse con una de estas viviendas, lo que explica que sea creciente la cifra de residencias de lujo que permanecen sin ocupar, según se señala desde alguna de estas empresas inmobiliarias.

«Hay propietarios que se están viendo obligados a rebajar los elevados alquileres que habían pretendido cobrar al ver que no encuentran inquilinos dispuestos a aceptarlos», asegura un representante del sector, que insiste en que los titulares de estos inmuebles tienen que plantearse si les resultan más rentable los alquileres muy altos pero que no tienen quien los pague durante varios meses, o rebajarlos algo y conseguir unos ingresos más estables.

Daniel Arenas, presidente de Abini

Daniel Arenas, presidente de Abini / B. Ramón

Un aspecto a tener en cuenta es que en un contrato de alquiler para residentes, de uno a cinco años, el precio no puede elevarse libremente durante su vigencia, sino que hay que aplicar el índice de referencia que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE).

A la hora de explicar este «pinchazo» en el mercado de los alquileres de lujo, desde el sector inmobiliario se tiene claro que hay un elemento clave, y es la «infraprotección» de los propietarios de las viviendas, según subraya Daniel Arenas.

Morosidad de lujo

Porque el problema de los impagos del alquiler se registra también en el mercado de lujo, aunque se trate de inquilinos que inicialmente están dispuestos a abonar rentas de varios miles de euros mensuales.

El presidente de Abini indica que aunque se trate de un mercado de alto nivel, también se dan casos en los que se abonan los primeros meses para luego entrar en una situación de morosidad.

Aunque en este tipo de rentas resulta más complejo demostrar una situación de vulnerabilidad que impida el desahucio, se señala que resulta complejo sacar a un moroso de la vivienda por vía judicial por el tiempo que se hace necesario a causa de la saturación de los Tribunales.

Daniel Arenas señala que la actual legislación española está muy centrada en la protección de los inquilinos, pero considera que debería de mejorarse la que corresponde a los propietarios de las viviendas, especialmente ante situaciones de morosidad.

En este aspecto desde el sector se señala que en el caso de los pisos de gama media (no superar los 1.500 euros mensuales de renta) el programa Lloguer Segur del Govern resulta óptimo por las garantías que ofrece a los titulares del inmueble.

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