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El cabecilla de la macroestafa de Lujo Casa en Mallorca: “Iba casi todos los días al casino, nunca salí perdiendo de allí”

“No he estafado a nadie, me declaro inocente””, asegura el principal acusado de la trama, Carlos García Roldán, en la recta final del juicio en la Audiencia de Palma

“Me marché a Colombia por miedo, fui amenazado de muerte por una persona que vino a la oficina. No le denuncié, me arrepiento de haberme ido”, reconoce ante el tribunal de la sección segunda

El principal acusado de la gran estafa de Lujo Casa, Carlos García Roldán, ayer en la Audiencia de Palma.

El principal acusado de la gran estafa de Lujo Casa, Carlos García Roldán, ayer en la Audiencia de Palma. / EP

B. Palau

B. Palau

Palma

El cabecilla de la macroestafa inmobiliaria de Lujo Casa, un fraude cifrado en más de tres millones de euros que dejó 240 afectados con promociones fantasma en toda Mallorca en 2015 y 2016, Carlos García Roldán, conocido como ‘Charly’, negó ayer por la mañana todos los cargos en la recta final del juicio en la Audiencia de Palma.

No son ciertos los hechos, no he estafado a nadie, me declaro inocente”, empezó a declarar de forma rotunda el principal acusado de la trama.

El presunto líder de uno de los mayores fraudes inmobiliarios de Baleares explicó que ganó medio millón de euros en comisiones con la venta de viviendas de segunda mano.

Del 2016 al 2018, yo iba casi todos los días al casino, no tenía familia aquí en Mallorca. Nunca salí de allí perdiendo, las cifras están mal. El único sitio donde te dan dinero en efectivo es el casino”, relató García Roldán.

“He construido decenas de promociones inmobiliarias. Tenía la promesa de financiación del banco, que me financió muchas otras promociones en Barcelona. Me iba a financiar sin límite de cantidad siempre y cuando hubiera personas que reservaran viviendas”, señaló García Roldán ante el tribunal de la sección segunda.

“El capital social de la empresa es algo simbólico, hay que tener financiación de los compradores y de los bancos. Si falla uno de los dos, todo se va al garete. Las casas las pagan los compradores”, subrayó el encausado, para el que el fiscal reclama una condena de 16 años y medio de prisión por estafa agravada, falsedad documental, pertenencia a grupo criminal, insolvencia punible y blanqueo de capitales.

Yo a todos les clientes les decía que las obras las financiaba con su dinero y todos aceptaron. Se les explicaba a cada uno de ellos el riesgo que comportaba. Si no hubiera habido una estampida de personas que pidieron que les devolviera el dinero, no hubiera habido problema. A todos les explicaba cómo estaba la situación de la licencia. Nunca he mentido a nadie”, recalcó el supuesto cerebro del entramado, que cargó contra un grupo de WhatsApp de afectados. “Se creó un grupo de WhatsApp y venían todos en masa a pedir el dinero. Intenté devolver a todo el mundo el dinero”, se justificó.

‘Siempre he sido transparente’

“Yo siempre he sido transparente con todas las personas. Al cliente se le avisaba siempre, nunca se le mintió ni se le ocultó ninguna información. Siempre se hizo de una manera transparente, como siempre lo he hecho yo”, insistió ‘Charly’, vestido con una americana oscura y camisa clara.

Necesitaba liquidez en la empresa para arreglar las deudas que tenía con personas. Devolví a más de 30 personas las pagas y señales. No quería deudas con nadie”, reiteró el principal sospechoso de la macroestafa.

“He hecho cientos de construcciones con éxito, siempre lo he hecho así, desde al año 2001. Nunca en mi vida he vendido una vivienda por duplicado. Busqué financiación como loco hasta el último día. Incluso fui a hablar con el hijo de Ana Botín. Todo el dinero salía de los compradores, de los clientes”, apuntó el hombre ante la Sala.

“Nunca perdí la esperanza de construir todas las promociones a las que me comprometí. Siempre he dado la cara y he contestado a la gente”, indicó.

Me marché a Colombia por miedo, fui amenazado de muerte por una persona que vino a la oficina. No le denuncié. Me equivoqué en mi decisión y me fui. Me arrepiento de haberme ido. Hubiera hecho una suspensión de pagos en la empresa”, recordó el encausado. “Un señor entró con una pistola en la oficina y me dijo ‘te vamos a matar’, no lo puedo identificar. Yo a partir de ese día ya no fui a la oficina. Mi cabeza no funcionaba bien ya ese día, tras ser amenazado de muerte, ya no reaccionaba con coherencia”, agregó el sospechoso, que rompió a llorar hacia el final de su declaración, que duró cerca de dos horas y media.

“Yo en todo momento quise venir de Colombia, tras ser detenido”, admitió.

“Yo nunca fui presunto, en la prensa soy estafador con cifras que no son verdad. Me han destrozado mi vida y la de mi familia. No puedo montar un negocio. Por un fallo de una financiación así me veo”, concluyó emocionado el hombre.

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