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Condenada una parturienta por agredir a una sanitaria en el hospital de Son Llàtzer en Palma

La jueza le impone seis meses de cárcel por atentado y una indemnización de más de 2.300 euros por gritar y empujar en el estómago a una auxiliar de enfermería

La profesional entró en la habitación de la acusada, que ya había dado a luz, para decirle que no hiciera tanto ruido

La mujer acusada, junto al intérprete, durante el juicio celebrado en Palma.

La mujer acusada, junto al intérprete, durante el juicio celebrado en Palma. / M.O.I.

B. Palau

B. Palau

Palma

Un juzgado de lo penal de Palma ha condenado a una parturienta a medio año de prisión por agredir a una sanitaria en el hospital de Son Llàtzer en marzo de 2024. La magistrada le ha impuesto también una multa y una indemnización de más de 2.300 euros por gritar, acorralar y empujar en el estómago a una auxiliar de enfermería, que se dio un golpe en la cabeza con la puerta del baño.

La profesional, que sufrió lesiones leves en un costado, el cuero cabelludo y ansiedad reactiva, entró en la habitación de la acusada, que ya había dado a luz, para decirle que no hiciera tanto ruido. Varias personas que estaban ingresadas en esa zona se habían quejado del ruido proveniente de su habitación.

Tras el juicio celebrado este verano en la sede de Vía Alemania, la jueza ha concluido que la sospechosa es autora responsable de un delito de atentado contra funcionario sanitario “por su participación directa y material en los hechos al haber acometido a una auxiliar de enfermería que se hallaba cumpliendo sus funciones” y también de un delito leve de lesiones, por el que la condena a una multa de un mes con una cuota diaria de tres euros.

La sentencia, que todavía no es firme y contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia de Palma, señala que las lesiones que se objetivaron únicamente requirieron una primera asistencia facultativa, sin posterior tratamiento, por lo que descarta que se trate de un delito de lesiones como planteaba la acusación particular, ejercida por la Abogacía de la Comunidad Autónoma.

La fiscalía solicitó para la encausada dos años de cárcel y una multa, mientras que el Govern balear pidió sendas penas de un año de prisión por cada delito. Por su parte, la defensa interesó la libre absolución de la mujer, originaria de Nigeria.

La magistrada le ha impuesto la pena mínima por atentado, seis meses de cárcel, al tener en cuenta que los hechos no revisten especial gravedad, la acusada “carece de antecedentes penales y que tras el parto muchas mujeres están alteradas”.

Tercer hijo

Según se declara probado en la resolución judicial, los hechos ocurrieron el pasado 19 de marzo de 2024 cuando la paciente se encontraba ingresada en el hospital de Son Llàtzer, en Palma, con motivo de haber dado a luz a su tercer hijo.

Después de recibir varias quejas por el ruido que procedía de la habitación en la que se hallaba la parturienta por parte de otras personas que estaban en otras habitaciones próximas, sobre las siete de la tarde, la auxiliar de enfermería del servicio de salud del centro hospitalario se dirigió al dormitorio con el objeto de que bajaran el tono, ya que molestaban a otras pacientes.

En ese momento, la acusada se levantó de la cama y gritó a la sanitaria. Se encaró a ella a escasa distancia, la arrinconó contra la pared y le propinó un fuerte empujón en el estómago. La víctima se dio un golpe en la cabeza con la puerta del baño y, acto seguido, gritó pidiendo auxilio. Un trabajador de mantenimiento acudió en su ayuda, cuando la profesional ya salía de la habitación “doblándose de dolor”, según destaca la sentencia.

Como consecuencia de lo ocurrido, la perjudicada sufrió lesiones consistentes en una contusión costal y en hemitórax derecho, un pequeño hematoma en la región parietal derecha del cuero cabelludo y ansiedad reactiva, que precisaron para su sanidad de una primera asistencia facultativa y 36 días de perjuicio moderado.

La parturienta negó los hechos en el juicio. Alegó que no era cierto que le diera un puñetazo en el estómago. Según su versión, no la golpeó en ningún momento ni se acercó a ella, ya que llevaba suero y tenía las piernas hinchadas. Además, explicó que estaba muy cansada, era su tercer hijo y estaba un poco ansiosa y alterada por el parto.

La jueza ha dado mayor credibilidad a la víctima, ya que su versión viene amparada por un parte de lesiones y el resto de la prueba practicada. La profesional recordó que la parturienta no llevaba suero porque tuvo un parto sin complicaciones.

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