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Misión solidaria

Siete de las 24 embarcaciones de la Flotilla Global Sumud hacia Gaza hacen escala en Baleares

Varias embarcaciones han tenido que parar en los puertos de Mallorca y Menorca

La organización denuncia el silencio europeo y alerta de drones israelíes sobre los barcos

La Global Sumud Flotilla en Barcelona, a la espera de poder volver a zarpar Gaza, el 1 de septiembre de 2025.

La Global Sumud Flotilla en Barcelona, a la espera de poder volver a zarpar Gaza, el 1 de septiembre de 2025. / Jordi Otix I EPC

Jordi Pintado Morera

Barcelona

Después de varios contratiempos, la Global Sumud Flotilla continúa su trayecto hacia Gaza. En el recorrido, algunas de las embarcaciones realizaron este miércoles una parada técnica en las Islas Baleares. Solo los barcos con problemas técnicos se quedaron cerca los puertos de Mallorca y Menorca, mientras el resto permanecieron en alta mar a la espera, según informó Catalunya Ràdio a través de su enviada especial en la misión.

Con el telón de fondo de las críticas sobre la supuesta “inutilidad” y el “postureo” de la misión humanitaria, los organizadores defendieron sus intenciones en un comunicado: "Contra todo tipo de adversidades, la misión [...] sigue en marcha con un objetivo firme: romper el bloqueo a Gaza, denunciar el genocidio y reclamar la apertura de un corredor marítimo que garantice la entrada de ayuda humanitaria". La misiva añadía que "una veintena de embarcaciones"  se sumarán a la misión en Túnez, donde se prevé la próxima escala. No obstante, parece difícil —aunque no acontezca ningún otro tropiezo— que se de la llegada prevista para el 4 de septiembre y el reagrupamiento de la “mayor flotilla civil de la historia” en el país norteafricano.

En esta misma línea, tras la vuelta de varios barcos el 1 de septiembre, la exalcaldesa Ada Colau restó importancia a las críticas. "De 24 embarcaciones solo han vuelto 7, así que creo que estamos bastante bien", declaró en Catalunya Ràdio. Recordó que se trata de una iniciativa ciudadana autogestionada que busca “intentar hacer algo para parar el genocidio en Gaza y tratar de abrir un corredor humanitario”. Añadió que uno de los objetivos es aumentar la presión sobre los gobiernos, especialmente los de Europa”, reprochándoles actuar con contundencia ante la invasión rusa de Ucrania, pero no frente a Israel.

Europa en silencio, Israel en escena

 Este lunes, los organizadores instaron a gobiernos e instituciones internacionales a garantizar la seguridad de la misión, empezando por el español. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ofreció su apoyo diplomático y consular, asegurando en RAC1 que "En otras ocasiones, con otras flotillas, por supuesto que hemos estado en contacto con las autoridades y sus miembros y hemos desplegado toda la protección diplomática y consular y esta vez será igual".

El ministro mostró un ademán de alabo hacia la misión humanitaria, destacando la "solidaridad de la sociedad española" y que advirtiendo que cualquier intervención israelí contravendría el derecho internacional. "Entiendo que hay ciudadanos que quieren hacer lo máximo posible. También el Gobierno de España es el que más hace en el mundo para parar esta guerra", sentenció.

Desde el lado israelí, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, calificó a los participantes de “terroristas” y amenazó con encarcelarlos en condiciones inhumanas. En respuesta, el portavoz de la Flotilla, Saif Abukeshek, afirmó: “Israel da la categoría de terroristas a todos los palestinos, tengan un día de vida o 100 años. Esta política se utiliza para justificar los crímenes que quieren cometer”.

La tensión se materializó la pasada madrugada, cuando la organización denunció que drones israelíes sobrevolaban las embarcaciones. “Estamos aproximadamente a 90 millas náuticas de la isla de Menorca y [...] la información que estamos recibiendo es que cada barco tiene en este momento un dron encima”, relató en un vídeo la activista alemana Yasmin Acar, replicado por la Flotilla antes de llegar al archipiélago.

“No nos van a intimidar”

Otros participantes restaron dramatismo a la vigilancia. El humorista irlandés Tedh Hickey intervino en un directo de Instagram con Amir, un joven gazatí conectado desde el enclave: “Había algo de vigilancia, pero cuando hablo contigo, que oís las bombas cayendo sobre vuestras cabezas, eso nos da perspectiva de nuestros privilegios”. Hickey añadió que no se podía creer que el "mundo permitiese a Israel realizar este tipo de acciones sin repercusiones". Aun así, no hay comparación con el sufrimiento en el enclave. "En Gaza es a una escala tan distinta que alguien como yo nunca lo podrá entender”.

El comediante concluyó con un mensaje de optimismo en línea con el tarante que intenta mostrar organización. “Nadie piensa aquí en los barcos que tengamos que volver a casa ni nada, no nos vamos a dejar intimidar. Porque pensamos que lo que estamos haciendo es justo”.

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