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Global Sumud Flotilla

La Global Sumud Flotilla, en la que van tres mallorquinas, zarpó este domingo de Barcelona rumbo a Gaza

Activistas, personalidades y movimientos sociales de 44 países parten a Gaza desde Barcelona con el objetivo de abrir un corredor humanitario hacia la Franja y desafiar el bloqueo naval impuesto por Israel

Las tres mallorquinas que participan en la Global Sumud Flotilla ya zarpan de Barcelona rumbo a Gaza

Las tres mallorquinas que participan en la Global Sumud Flotilla ya zarpan de Barcelona rumbo a Gaza

Jordi Pintado Morera

Barcelona

Barcelona se ha convertido este domingo en el epicentro de una de las mayores iniciativas internacionales en solidaridad con Gaza. Desde su puerto parte la Global Sumud Flotilla 2025, una expedición integrada inicialmente por 20 barcos y 500 personas a bordo, entre ellas tres mallorquinas, cuyo objetivo declarado es abrir un corredor humanitario hacia la Franja de Gaza y desafiar el bloqueo naval impuesto por Israel.

Bajo el lema “Mientras el mundo calla, nosotros zarpamos”, los organizadores aspiran a llevar ayuda humanitaria y a forzar a la comunidad internacional a reaccionar frente a lo que califican como “genocidio” contra el pueblo gazatí. La salida coincide con un momento crítico: según la ONU, más de 500.000 personas en Gaza viven en situación catastrófica de hambre tras la declaración oficial de hambruna la semana pasada.

“No somos los héroes ni los protagonistas”

A las 10 horas de la mañana, horas antes de la partida, la flotilla ofreció una multitudinaria rueda de prensa. “No somos los héroes ni los protagonistas”, arrancó el portavoz Saif Abukeshek, con las bocinas de los barcos sonando de fondo y los cánticos de apoyo de cientos de personas concentradas en el puerto de Barcelona. “La hambruna que vive el pueblo palestino no es un desastre natural. Es una estrategia deliberada para eliminar a los palestinos. Por eso nos movilizamos”, añadió.

Su compañero, el brasileño Thiago Ávila, fue tajante: “Romperemos el asedio. Levantaos, el momento ha llegado. No nos dan miedo. Solo tienen las armas. Nosotros tenemos el resto”.

Voces internacionales: cultura, política y activismo

La iniciativa ha reunido a activistas y personalidades de 44 países, entre ellas la sueca Greta Thunberg, que participa en el comité directivo. “Una misión como ésta no debería existir. Deberían ser los gobiernos quienes actuaran para defender el derecho internacional. Al fallar, nos corresponde a los ciudadanos organizarla”, declaró. “¿Qué si hay plan B? El plan B es volver más fuertes. No es una misión de caridad, es una misión de solidaridad”.

El actor irlandés Liam Cunningham recordó que la tragedia no puede reducirse a cifras: “El genocidio no es sobre números ni resoluciones de la ONU, es sobre la gente”. Y compartió un audio de Fatima, una niña gazatí que relataba cómo preparaba su propio funeral. “El final de la historia es que Fatima fue asesinada. Esa es la razón de por qué esta flotilla es importante”.El actor español Eduard Fernández denunció el “silencio europeo”, al que definió como “un silencio que mata igual que los hombres”. Y el humorista irlandés Tedh Hickey trazó un paralelismo con la historia de su pueblo: “Preferiría no tener que hacer este viaje, pero tengo hijos en casa. Si no hubiese niños muertos, no lo tendríamos que hacer”.

Desde el sudeste asiático, Mohamed Nadir Al Suri, uno de los organizadores, proclamó: “No estamos esperando la historia, la estamos escribiendo con nuestras propias manos. Este es el comienzo de una Palestina libre”.

Apoyos políticos y movilización internacional

La exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, celebró que la ciudad vuelva a ser referente: “Gracias a la gente que ha hecho trabajos invisibles. Fuimos la primera ciudad en romper vínculos con Israel. Solo hay dos lados: el del genocidio y el de los derechos humanos. Gaza, no estás sola”. También se han sumado apoyos como el de la diputada portuguesa Mariana Mortágua, que defendió en Lisboa que la misión es “plenamente legal” conforme al derecho internacional.

En paralelo, Génova ha aportado más de 300 toneladas de ayuda humanitaria recogidas por la ONG Music for Peace, con una movilización ciudadana que superó con creces todas las expectativas. El sábado, unas 40.000 personas recorrieron sus calles en una marcha con antorchas y banderas palestinas. Los barcos genoveses se unirán a la expedición internacional en Catania.

Entre la esperanza y la incertidumbre

No es la primera vez que se intenta romper el bloqueo. En los últimos meses, barcos como el Madleen y el Handala fueron interceptados por Israel en aguas internacionales, lo que aumenta las dudas sobre la suerte de esta nueva flotilla. Sin embargo, los organizadores subrayan que la dimensión inédita de la misión —más barcos, más países y mayor visibilidad mediática— puede dificultar un desenlace similar.

“No entramos en aguas israelíes ni nos acercamos a sus fronteras. Nuestra obligación moral y ética es persistir hasta que se ponga fin a esta tragedia”, aseguró Abukeshek, que también advirtió: “Si Israel nos detiene, será otra violación del derecho humanitario, otro crimen de guerra más”.

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