Los altos precios de la vivienda en Balears estancan la firma de hipotecas
El ritmo de crecimiento de 2024 cae a la mitad y pierde fuelle con respecto al dinamismo de otras comunidades
La caída en el crecimiento de las hipotecas se refleja también en el frenazo de las operaciones de compraventa durante el mes de julio

Manifestación por la crisis de la vivienda en mayo de 2025 en Palma / Guillem Bosch

Baleares es la penúltima comunidad autónoma con menor crecimiento en la firma de hipotecas sobre viviendas, de un 12,5%, solo por delante de Navarra, única comunidad que actualmente decrece (0,7%) y 19,9 puntos porcentuales por debajo de la media nacional, situada en el 32,5%, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) del mes de junio.
La desaceleración de la firma de hipotecas en las islas, pese a que todavía marca datos positivos, no es puntual. Si se comparan los datos de junio con los de todo 2024, se observa que el crecimiento del 22,3% con el que se cerró el ejercicio del año pasado ha caído 10,8 puntos porcentuales en solo seis meses, mientras la media nacional sigue experimentando un pequeño repunte en solo medio año.
Los datos del INE expresan en primer lugar que sigue habiendo crecimiento en la firma de hipotecas. No se trata todavía de un retroceso: se firman más hipotecas que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, el dinamismo hipotecario en Baleares está perdiendo mucho fuelle frente a otras comunidades autónomas. Ha caído a la mitad del ritmo que llevaba en 2024, es decir, la tendencia se está enfriando. Y la diferencia con el resto de España puede indicar que el techo de crecimiento se alcanzó antes en Baleares debido a la tensión de precios y al límite de la capacidad de endeudamiento de la población residente.
Las causas son las mismas que las que dificultan el acceso a la vivienda en las islas: en primer lugar, precios de la vivienda muy elevados que limitan el acceso a la financiación y expulsan del mercado a las rentas medias y bajas.
También la menor oferta de vivienda asequible frente a la fuerte demanda extranjera e inversora a precios inaccesibles para los residentes; la subida de los tipos de interés anterior (aunque ahora el BCE empieza a bajar), que todavía condiciona decisiones; y también un mercado de la vivienda saturado o maduro: Baleares ha tenido años de fuerte actividad inmobiliaria, y ahora se modera. Sin dejar de lado tampoco el contexto económico local de salarios más bajos que la media y fuerte estacionalidad laboral.
Los datos del INE sobre la firma de hipotecas indican también, en un contexto amplio, que el mercado inmobiliario balear sigue activo, pero está entrando en fase de desaceleración respecto a los picos de 2024.
La diferencia con el resto de España puede indicar que el techo de crecimiento se alcanzó antes en las islas debido a la tensión de precios y al límite de la capacidad de endeudamiento de la población residente.
El reflejo de la compraventa de viviendas, también estancada
Los datos sobre la firma de hipotecas hechos públicos ahora por el INE son un reflejo de los publicados el pasado 7 de agosto sobre la compraventa de viviendas en Baleares, que describieron un estancamiento general en la que sigue siendo la comunidad con los precios más elevados en sus diferentes modalidades.
Frente a un ritmo de crecimiento estatal al borde del estallido, que supera el 18%, las compraventas de viviendas en las islas solo creció en junio un 1,2% por comparación con idéntico periodo del año anterior. La comunidad se situó de esta manera a la cola de la evolución del mercado inmobiliario español. La siguiente autonomía en ralentización fue Navarra, con un 1,5%. Le siguió Madrid, que ya triplica ampliamente al archipiélago con un 3,7% de subida.
Los datos oficiales comparados supusieron un jarro de agua fría frente al pálpito económico balear, que parece dominado en exclusiva por los cambios de propiedad inmobiliarios. Además, los datos de junio no supusieron una anomalía, sino que confirmaron una tendencia ya establecida por el INE en lapsos mensuales anteriores.
Baleares encabeza un enfriamiento del mercado que se caracteriza por una tendencia al acompasamiento entre las regiones de crecimiento frenético y pausado. El archipiélago está acompañado en la cola de la tabla por comunidades de matriz turística como Canarias (14%), Andalucía (15%) o Valencia (12%). A cambio, el tráfico se dispara en Cantabria (42%), Aragón (38%) o Castilla y León (35%). Aunque las cifras concretas matizan la exuberancia del desplazamiento, puede hablarse de una traslación de la fiebre del ladrillo a las autonomías de la España vaciada.
La pausa en Baleares sería benéfica en una comunidad que no estuviera volcada sin matices hacia el intercambio de propiedades. Los datos del INE asentados en los dos últimos meses establecen que el aumento de compraventas apenas iguala el crecimiento demográfico de la comunidad, que también se sitúa por encima del 1% anual.
Suscríbete para seguir leyendo
- Fin de la tregua en Mallorca: una masa de aire polar dejará lluvias, tormentas y frío en la isla
- Accidente en el aeropuerto de Palma: Un avión de Air Europa sale de su trayectoria al aterrizar y queda atravesado en la pista norte
- La reforma del centro comercial Festival Park abre otra batalla con el pequeño comercio
- Una madre trabajadora demanda a su empresa por no permitirle conciliar su vida familiar en Mallorca
- El centro comercial Festival Park estudia reducir el espacio dedicado a los cines para ubicar más tiendas
- Un alto cargo del Govern Armengol se desmarcó de las mascarillas corruptas
- La lluvia da una tregua a Mallorca... pero por poco: la Aemet pone fecha al regreso de las tormentas
- Condenado un empresario de Mallorca a cinco años de cárcel por defraudar más de 340.000 euros a la Seguridad Social