Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un paso subterráneo y una nueva estación: así se adaptará el Segundo Cinturón al trazado del tren Palma-Llucmajor

El recorrido de ambos proyectos confluye en un punto del Coll d'en Rabassa, factor que ha obligado a Govern, Consell y SFM a colaborar para evitar interferencias y facilitar así el desarrollo de las futuras obras

En la imagen se observá el punto en el que coinciden ambos proyectos y la ubicación de la nueva estación.

En la imagen se observá el punto en el que coinciden ambos proyectos y la ubicación de la nueva estación. / CIM

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

El departamento de Infraestructuras del Consell de Mallorca ha anunciado esta mañana varias modificaciones en el proyecto del primer tramo del Segundo Cinturón, una de sus iniciativas más importantes y ambiciosas a nivel de carreteras, para adaptarlo al trazado del futuro tren de Llucmajor. El recorrido de ambos proyectos, redactados e ideados por separado, y con diferentes plazos de construcción, confluirá en un punto cercano a la salida hacia el Coll d'en Rabassa. Este factor ha obligado al Govern, Consell y los Serveis Ferroviaris de Mallorca a coordinarse para evitar interferencias y así facilitar el desarrollo de ambas infraestructuras para que puedan coexistir de forma segura y eficiente.

El trazado del tren de Llucmajor, que finalizará sus obras en 2032, está previsto que salga desde el Conservatorio de Palma, que tenga una parada en la Porciúncula y que conecte el centro de la ciudad con la barriada de Son Gotleu (con un túnel subterráneo), el Coll d'en Rabassa y el aeropuerto de Son Sant Joan, entre otros puntos.

Las vías transcurrirán de este modo por la zona en la que se levantará el primer tramo del Segundo Cinturón, una obra prevista para finales de 2026 y que conectará la autopista del aeropuerto con la parte que empieza en Son Ferriol. La misma incluirá un túnel de 845 metros con la entrada situada cerca del Coll d’en Rabassa y la salida a la altura del camí Fondo, debajo del cual se se prevé incluir un tramo adaptado al trazado del tren.

La construcción del Segundo Cinturón, cuyo presupuesto ronda los 110 millones de euros y podría incrementarse ligeramente debido a los reajustes previstos, será financiada en su totalidad con recursos propios. Esta medida se adopta porque el Gobierno ha descartado la firma de nuevos convenios de carreteras, aunque se prevé que continúe respaldando este tipo de infraestructuras a través del factor de insularidad.

Modificaciones en el Segundo Cinturón

Así, para que los dos proyectos puedan transcurrir por el mismo punto con seguridad y garantías, el departamento de Infraestructuras del Consell ha explicado que se introducirá un paso subterráneo de 15 metros de anchura que irá por debajo del tramo subterráneo del Segundo Cinturón para que "esté listo para que pase la tuneladora cuando se hagan las obras del tren”, ha explicado el director insular de Infraestructuras e ITV, Rafel Gelabert.

En resumen, por debajo de la carretera proyectada para el Segundo Cinturón, en un punto cercano al Coll d'en Rabassa, se dejará un espacio libre de estructuras y elementos que puedan obstaculizar la perforación del suelo para que, en el momento en que las obras lleguen a ese punto, puedan desarrollarse con normalidad y sin imprevistos.

“El objetivo es facilitar la construcción del tren de Llucmajor cuando se pueda empezar la obra. Ya que un tramo de las dos infraestructuras pasa por el mismo espacio”, ha afirmado Gelabert. Por ahora la aprobación inicial del Tramo I está prevista para el tercer trimestre de 2025.

Reubicación de la estación de tren

Asimismo, también se reubicará la estación de tren prevista para la zona. La propuesta del Consell es que se ubique en una zona verde situada en la rotonda del Coll, justo al lado de la salida hacia la autopista del aeropuerto. Así, los usuarios no tendrán que cruzar el puente para hacer uso de este servicio. La creación de esta infraestructura implicará el desplazamiento del trazado del tren hacia el sur.

Además, se prevé eliminar del proyecto del Segundo Cinturón uno de los aparcamientos disuasorios previstos en el camí Fondo para trasladarlos a la zona de la nueva estación y así aprovechar todo el espacio disponible en la parcela. En este sentido, Gelabert no ha podido concretar si se mantendrán las 450 plazas de aparcamiento previstas para el anterior párking. También se prevé que se trasladen allí las futuras paradas de la EMT.

TEMAS

  • Mallorca
  • Infraestructuras
  • espacio
  • aeropuerto
  • obras
  • Coll d'en Rabassa
  • Palma
Tracking Pixel Contents