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Miquel Aguiló, coordinador de tabaquismo del Colegio de Farmacéuticos de Baleares: "1,2 millones de personas mueren en el mundo al año por tabaco sin haber fumado nunca"

El experto, que subraya el peligro del humo de segunda y de tercera mano, insiste en la necesidad de que la prohibición se amplíe a todos los espacios públicos, "no solo a las terrazas, también a la playas e incluso a los coches"

Miquel Aguiló, coordinador de tabaquismo del COFIB.

Miquel Aguiló, coordinador de tabaquismo del COFIB. / DM

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

"No me cansaré de repetirlo, el tabaco es la primera causa de muerte evitable". Miquel Aguiló, coordinador de Tabaquismo del Colegio Oficial de Farmacéuticos de las Islas Baleares (COFIB), manifiesta así a este diario su profunda preocupación y asombro por la falta de medios para abordar esta problemática y por las declaraciones de la Conselleria de Salud, en contra, recordemos, de prohibir fumar en las terrazas, y a favor de la creación de "Espacios sin humo" de adhesión voluntaria. El experto recuerda que el tabaquismo es un "trastorno adictivo crónico de carácter pandémico" y subraya la urgencia de que las administraciones pongan muchos más recursos para combatirlo, tanto a través de medidas preventivas como facilitando la cesación a los fumadores.

El farmacéutico experto en tabaquismo califica las modificaciones que contempla la nueva Ley Antitabaco de "tibias", ya que permiten -sostiene- un "amplio margen de interpretación" y pone énfasis en señalar que desde el punto de vista de las sociedades científicas, la postura es mucho más contundente: la prohibición debería ser "absoluta" en todos los espacios públicos. "Debería ser en todas las terrazas, y no solamente en las terrazas, sino en las playas e incluso los coches".

La corriente lateral del tabaco es cuatro veces más tóxica que la corriente principal, y entre dos y seis veces más cancerígena

Humo de segunda y tercera mano

El farmacéutico insiste en que la prevención debe dirigirse no solo a evitar que la gente fume, sino a proteger a quienes no fuman del "humo de segunda mano", que es "el gran problema". Para ilustrar su toxicidad, Aguiló argumenta que "de los más de ocho millones de personas que mueren al año en el mundo por el tabaco, 1,2 no han fumado nunca". En este sentido, explica que la corriente lateral del humo, la que emana del cigarrillo encendido, es "cuatro veces más tóxica y entre dos y seis veces más cancerígena que la corriente principal". Además, alerta sobre la existencia del "humo de tercera mano", que se deposita en las superficies y puede ser ingerido por los niños.

En este sentido, y en consonancia con entidades como la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Medicina General (SEMG), la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), el doctor Aguiló afirma que la postura es "partidaria de una restricción absoluta de fumar en los lugares públicos".

Tratamientos "eficaces"

El doctor Aguiló defiende la eficacia de los tratamientos para dejar de fumar, que combinan dos enfoques: el farmacológico y el cognitivo-conductual. Aclara que el tabaquismo no es un "hábito", sino un "trastorno adictivo crónico", por lo que es un error conceptual hablar de "deshabituación". En cuanto a los fármacos, menciona que los de elección son la terapia sustitutiva con nicotina (parches combinados con una forma oral), la vareniclina y la citisiniclina, además de existir el bupropión como segunda línea de tratamiento.

Sobre el proceso, el experto detalla que este comienza con una entrevista inicial "muy larga" para conocer el patrón del fumador. En esta primera sesión, se recaban datos y se realizan pruebas como la carbosimetría o la espirometría, y se miden la presión y el peso. A partir de ahí, se diseña el tratamiento farmacológico y se inicia la terapia cognitivo-conductual, que busca "ayudar al paciente a cambiar de hábitos, a cambiar de rutinas y a cómo afrontar las diferentes situaciones cuando fumaba". El seguimiento es continuo, con sesiones semanales o quincenales y "contacto por WhatsApp", añade el experto en tabaquismo.

Aguiló enfatiza que los tratamientos tienen una tasa de éxito de entre el 50% y el 65%, "si se hacen las cosas bien hechas", y descarta que los nuevos productos como los cigarrillos electrónicos o el tabaco calentado sean una solución. "No es en absoluto una solución para dejar de fumar, porque sustituir una dependencia por otra por un producto que es igualmente tóxico, no es la solución", mantiene, de hecho manifiesta que "los oncólogos españoles dicen que en quince años veremos ya cáncer de pulmón por cigarrillos electrónicos".

Los oncólogos españoles dicen que en 15 años veremos ya cáncer de pulmón por cigarrillos electrónicos

Barreras y falta de recursos para los fumadores

El coordinador del COFIB lamenta que, a pesar de que "un 70% de las personas que fuman querrían dejar de fumar si les fuera fácil", la demanda de tratamientos en Baleares no ha aumentado. Atribuye esta situación a la falta de medios y a unos "criterios de financiación totalmente absurdos" que deberían eliminarse, ya que "restringen" -dice- el acceso a los tratamientos a un número determinado de cigarrillos o a si se ha hecho un intento de cesación el último año.

Según sus datos, en Baleares hay "unos 320.000 fumadores y solo se tratan un 4%". El doctor Aguiló considera que la comunidad autónoma necesitaría "siete u ocho unidades de tabaquismo para ir bien", además de las farmacias adheridas al programa. Actualmente, hay 36 en las islas que cuentan con un farmacéutico experto en tabaquismo, listadas en la web tabaquismo.caib.es. El experto defiende la labor de estos profesionales, ya que -apunta- pueden dedicar un tiempo prolongado a cada paciente, algo que "los centros de salud a veces no pueden asumir porque se ven superados", lamenta.

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