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Una de cada tres plazas de recarga para coches eléctricos no funciona en Baleares pese al crecimiento de la red

El Govern asegura que el 70 % de las estaciones públicas están operativas, pero en municipios como Cala Rajada, Valldemossa o el Pont d’Inca se acumulan averías

Usuarios denuncian además la ocupación de las plazas por vehículos de combustión sin control

Un punto de recarga público de la red de MELIB en la calle Conquistador, en Palma. | B.RAMON

Un punto de recarga público de la red de MELIB en la calle Conquistador, en Palma. | B.RAMON / B. Ramon

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

La red pública de recarga de vehículos eléctricos en Baleares avanza en extensión, pero arrastra importantes problemas de disponibilidad. Según datos oficiales de la Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía, el 70 % de las 1.300 plazas de carga actuales se encuentran en funcionamiento. Sin embargo, esto implica que más de 350 permanecen inoperativas, una proporción significativa para una infraestructura clave en la transición energética.

Esta situación se refleja con claridad en el mapa interactivo de MELIB, la red de recarga que coordina el Institut Balear de l’Energia (IBE). Este diario ha podido comprobar que en numerosos municipios de Mallorca, una parte sustancial de los puntos aparecen como fuera de servicio.

En el Pont d’Inca, por ejemplo, ninguno de los cuatro cargadores está operativo y, en Camp Redó, los cuatro instalados también figuran como inactivos. En zonas turísticas como Magaluf hay hasta ocho puntos no disponibles y en Cala Millor diez más. La situación se repite en Valldemossa, donde ocho de los diez puntos no funcionan, y en localidades como Pollença (seis de diez fuera de servicio), Andratx (cuatro de cuatro), Santanyí (dos de dos), Cala Rajada (los cuatro inoperativos) o Muro, donde más de la mitad de los cargadores están desactivados (ocho de catorce). En el Hospital de Manacor, las diez plazas disponibles tampoco están disponibles, y entre Sa Torre y Badia Gran, hasta 14 estaciones figuran como inactivas.

Desde el Govern defienden que estos fallos se deben, en gran parte, a la antigüedad de algunos equipos, cuya obsolescencia incrementa la probabilidad de avería. Para hacer frente a este problema, el IBE ha puesto en marcha un “plan de choque” destinado a sustituir los puntos más antiguos y mejorar así la disponibilidad global de la red. Paralelamente, se ha lanzado una nueva licitación para reforzar el servicio de mantenimiento, con el objetivo de reducir los tiempos de reparación.

"Nadie controla ni sanciona"

La red MELIB integra actualmente 651 equipos de recarga -la mayoría dobles- y agrupa puntos que son propiedad de distintos ayuntamientos u organismos públicos. El IBE, según explica la conselleria, ofrece a estos titulares la posibilidad de adherirse a un servicio de mantenimiento centralizado que licita el propio organismo. No obstante, la contratación de este servicio es voluntaria, y cada ayuntamiento decide si acude al sistema del IBE o si gestiona el mantenimiento por su cuenta. Es el caso del Ayuntamiento de Palma, cuyos cargadores están bajo la responsabilidad de EMAYA, que dispone de su propio equipo técnico independiente al del Govern. En el resto del territorio balear, la “gran mayoría” de ayuntamientos sí están adheridos al servicio de mantenimiento ofrecido por el IBE, según confirman fuentes oficiales.

Más allá de los fallos técnicos, varios usuarios consultados por este periódico denuncian que la utilización de los puntos de carga eléctricos se ve dificultada por la ocupación de las plazas por vehículos de combustión. Aseguran que esta práctica, a menudo impune, es habitual en diversos municipios y dificulta aún más el acceso a la infraestructura existente. “Te encuentras el punto averiado y con un coche de gasolina ocupando la plaza. Nadie controla ni sanciona”, lamenta uno de ellos.

El Govern insiste en que la red continúa en expansión y en que se están adoptando medidas para mejorar su rendimiento, pero según la experiencia diaria de los conductores de vehículos eléctricos, especialmente en algunas zonas de la isla, "la red aún no garantiza una cobertura plena ni fiable". La eficacia del plan de choque anunciado, esperan los mismos, "será clave para mejorar la percepción del servicio y facilitar una movilidad eléctrica real y operativa en Baleares".

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