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El TSJB plantea que parte de la Audiencia solo haga juicios penales por el colapso

La cúpula judicial pretende liberar la agenda de los seis magistrados de la Sección Segunda, que ya señalan las vistas para 2029

Aplazaría las apelaciones salvo las de violencia machista o con presos

El TSJB propone que la Audiencia solo celebre juicios y congele la resolución de los recursos

El TSJB propone que la Audiencia solo celebre juicios y congele la resolución de los recursos / B. Ramon

Palma

La cúpula judicial de Baleares está muy preocupada por el enorme retraso que están acumulando las salas penales de la Audiencia Provincial, en especial la Sección Segunda, que debido a la carga de trabajo que está asumiendo se ve obligada a señalar juicios para dentro de cuatro años, es decir, para el 2029.

La pasada semana la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB), que preside el juez Carlos Gómez, se reunió para tratar, además de otras cuestiones ordinarias, la grave situación que sufren los tribunales penales de la Audiencia Provincial. Tras debatir la cuestión y, sobre todo, teniendo en cuenta que las herramientas de que dispone el TSJB para solucionar este grave problema son mínimas, se planteó una posibilidad para dar salida a esta grave situación. 

La Sala de Gobierno acordó solicitar a la presidenta de la Sección Segunda, la magistrada Samantha Romero, un informe sobre la posibilidad de adoptar una norma de reparto interno de asuntos. Un reparto que supondría que, desde ahora y hasta final de año, los seis magistrados que forman esta Sala se dividirían en dos tribunales y se dedicarían exclusivamente a la celebración de juicios. Ello, al mismo tiempo, supondría dejar congelada la resolución de los recursos de apelación sobre los que los jueces deben pronunciarse. Esta suspensión temporal no afectaría ni a las causas con presos ni a las denuncias por violencia machista, que serían resueltos con la máxima celeridad. Esta propuesta viene avalada por los siete integrantes de la Sala de Gobierno del TSJB y quedó recogida en el acta de la reunión, en la que también se acordó solicitar a la presidenta de la Sección Segunda que emita un informe para valorar este problema y que indique la posibilidad de llevar a cabo una nueva reorganización de la agenda de señalamientos.

Es evidente que en estos momentos el colapso que sufren las Salas penales de la Audiencia, en especial la Sección Segunda, es un problema que preocupa de manera especial a la cúpula judicial de Baleares, que considera que este retraso, no solo en el señalamiento de los juicios, sino también en la resolución de los casos, afecta al normal funcionamiento de la justicia y transmite una imagen muy negativa a los ciudadanos

Gran carga de trabajo

La carga de trabajo que asumen los magistrados de la Audiencia es enorme, no solo en volumen, sino también en cuanto a la dificultad de los casos que se les plantea, tanto en los juicios que celebran, como en los recursos que tienen que resolver. Y es que estos jueces son los encargados de revisar prácticamente la totalidad de las decisiones que adoptan los jueces de instrucción y las salas de lo penal, por lo que el trabajo se les acumula, al margen de la enorme responsabilidad que representa las decisiones que adoptan.

Históricamente, en la carrera judicial un asiento en uno de los tribunales de la Audiencia era una objetivo que perseguían la mayoría de magistrados. Formar parte de un tribunal permitía aplicar los conocimientos y la experiencia acumulada, además de intervenir en las principales causas judiciales que se planteaban. Sin embargo, en Baleares esta aspiración a integrarse en una sala de la Audiencia hace muchos años que ha desaparecido. Los magistrados son conscientes de la enorme carga de trabajo que deben asumir, las horas de trabajo que deben dedicar a esta nueva función y la gran responsabilidad que representan sus decisiones. Por ello, son muy pocos los magistrados que optan a estas salas. Es más, no hace tanto tiempo la mayoría de magistrados de la Audiencia, incluidos presidentes de Sala, optaron por solicitar un destino a un tribunal menor, al no poder soportar más las condiciones que suponía formar parte de este tribunal.

En un momento determinado la situación se complicó tanto que no hubo más remedio que recurrir a los jueces recién salidos de la escuela judicial para que formaran parte de los dos tribunales penales de la Audiencia. Es decir, jueces recién nombrados estuvieron revisando -y en ocasiones anulando-, las decisiones que adoptaban magistrados con mucha más experiencia que ellos, aunque de juzgados de menor categoría, como por ejemplo los de instrucción. En cualquier caso todas las decisiones de estos jueces noveles fueron revisadas por sus compañeros de mayor experiencia.

Han sido muchos los operadores jurídicos que han señalado que se deben adoptar medidas urgentes para reforzar estas salas penales, ya que no se puede aceptar que los juicios, incluidos los menos complicados, se estén señalando para dentro de cuatro años. Este retraso impedirá a muchas víctimas, como por ejemplo las que han sufrido una agresión sexual, superar el trauma que supone esta desagradable experiencia, ya que desde que presentó la denuncia y hasta que se celebre el juicio contra el agresor habrá pasado demasiado tiempo para recordar todos los detalles. Los operadores han señalado que la solución que plantea el TSJB supone «vestir a un santo para desvestir a otro», porque si bien es cierto que se acelerará la celebración de los juicios, al mismo tiempo se retrasará la resolución de las apelaciones. Este retraso se trasladará, sobre todo, a los juzgados de instrucción, que en determinados casos suelen estar pendientes de los pronunciamientos que realiza la Audiencia sobre las apelaciones que se plantean.

Años de reivindicaciones

Todos los expertos coinciden en que la solución más adecuada sería crear la tercera Sala de lo Penal de la Audiencia. Este nuevo tribunal podría asumir parte del trabajo que recae en estos momentos en las otras dos salas y, sin duda, las resoluciones se adoptarían con una mayor rapidez. Esta reclamación no es nueva. Los jueces de Baleares llevan años solicitando este refuerzo, sobre todo teniendo en cuenta el enorme nivel de conflictividad que existe en Baleares y que al final representa aumentar la carga de trabajo de los tribunales penales de la Audiencia. Sin embargo, debido a que las competencias de justicia no están transferidas a Baleares, estas decisiones de aumentar los medios dependen directamente del Ministerio, que no se ha destacado precisamente por adoptar medidas urgentes para paliar la falta de medios que sufren los juzgados de las islas.

Además, la presidencia de la Audiencia Provincial lleva varios años vacante. Son tres los magistrados que aspiran a este cargo y hace más de un mes que defendieron su programa ante el Consejo General del Poder Judicial. A pesar del tiempo transcurrido, todavía no se ha comunicado la elección, lo que supone alargar la situación de interinidad que sufre esta institución judicial tan importante. 

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