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Evaluación Continua

El malestar y asombro por las oposiciones a inspector educativo va a más

Cambios sin justificación incrementan las dudas sobre la imparcialidad del proceso que empieza el lunes: finalmente solo uno de los ocho nombres que salieron en el sorteo formará parte del tribunal

Imagen del día que Educación celebró los sorteos para elegir a los miembros de los tribunales de las oposiciones.

Imagen del día que Educación celebró los sorteos para elegir a los miembros de los tribunales de las oposiciones. / CAIB

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Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

Palma

El malestar (combinado con parte de asombro y una buena dosis de indignación) por cómo se ha conformado el tribunal para las próximas oposiciones ha crecido desde el último episodio que ya relatamos aquí. Se han visto nuevas maniobras que han reforzado la idea de que el conseller quiere controlar el tribunal. Ya contamos (en un artículo que sentó bastante mal a Antoni Vera) el estupor por los dos nuevos motivos de exclusión introducidos por Educación: haber nacido en 1960 o antes (un criterio de cuya legalidad algunos dudan, al ver discriminación por edad) y haber participado en el tribunal el año pasado o el anterior. Estos dos puntos inéditos se interpretaron como una manera de forzar la presencia entre los evaluadores de personas ajenas al cuerpo de inspección de la conselleria (y por tanto como una manera de controlar el proceso).

Poco azar y cambios sin justificar

Tras varias maniobras, exclusiones arbitrarias (en algunos casos se han aplicado los criterios mencionados, pero en otros no), bailes de nombres, bajas y cambios sin explicación en el orden de los suplentes, en el tribunal de las oposiciones a inspector que empiezan el lunes solo ha sobrevivido uno de los ocho nombres (cuatro titulares y cuatro suplentes) que salieron del sorteo celebrado el 28 de marzo para designar al comité evaluador: el mecanismo de azar que la ley establece para dar a estos procesos las máximas garantías de imparcialidad al final ha tenido un papel mínimo. Y eso, se critica desde fuentes sindicales, hace dudar de todo este procedimiento, en el que están en juego seis plazas de inspector educativo y al que concurren 16 personas.

Los cambios que se han ido viendo (sin justificación alguna) entre la convocatoria, la lista provisional de miembros del tribunal, la definitiva, una posterior corrección de errores (no argumentada tampoco) y algunas bajas por motivos varios (la presión que rodea el proceso este año ha influido) han modificado las listas de forma sustencial. Llamó mucho la atención que en la resolución del 19 de abril firmada por el director general de Personal Docente, Ismael Alonso, de repente aparecieran como suplentes tres nombres de inspectores de fuera de Baleares sin que en ningún sitio se haya explicado por qué y cómo han sido elegidos.

Una corrección de errores publicada tres días después, de nuevo sin explicación alguna, modificaba el orden de los suplentes. Y ese orden finalmente tampoco se ha cumplido al constituir el tribunal: sin saberse oficialmente por qué, el último nombre de la lista de sustitutos (una de la ‘externas’, Glòria Sais) ha entrado a formar parte del tribunal.

Evaluadores externos

Dentro del sector educativo hay quienes defienden incluir a personas de fuera para evaluar a los candidatos en procesos selectivos públicos. Y es algo que puede hacerse pero, señalan voces críticas con la actuación de Educación, se ha de especificar de forma clara en la convocatoria, algo que en este caso no se ha hecho.

Preparadores que después evaluarán a los aspirantes

Otro aspecto que ha generado suspicacias (y que motivado la presentación de un escrito ante el presidente del tribunal, Juan José Rey) es que uno de los miembros del tribunal sea preparador de oposiciones. Otro vocal que salió del sorteo precisamente se autodescartó porque forma y prepara a candidatos. Además de no ser estético, la normativa fija que quien forma y asesora a aspirantes no puede evaluar en las oposiciones durante un periodo de cinco años. El tema ha llegado al grupo socialista en el Parlament, que presentará una pregunta parlamentaria sobre esta cuestión la próxima semana.

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