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Educación

Joan Estrany reúne a su equipo para decirles que no se presenta a rector

El catedrático de Geografía había elaborado una candidatura para competir con Jaume Carot a duras penas, y deja en la estacada a los profesores que finalmente se arriesgaron

Joan Estrany, director de RiscBal.

Joan Estrany, director de RiscBal. / UIB

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Matías Vallés

Matías Vallés

Joan Estrany reunió ayer al equipo que había confeccionado en la Universitat de les Illes Balears. Al menos una parte de los convocados estaban convencidos de que se trataba de la puesta de largo de una candidatura confeccionada con notable esfuerzo, y que había supuesto sacrificios personales y profesionales a los implicados. De ahí la sorpresa cuando el catedrático de Geografía comunicó a sus fieles que finalmente no se presenta a rector y los dejó en la estacada. El aspirante frustrado no ha respondido a las llamadas de este diario para valorar lo ocurrido.

El mayor obstáculo que se interponía a la candidatura de Estrany consistía en la dificultad de reunir a profesores universitarios dispuestos a enfrentarse con la candidatura del actual rector, Jaume Carot. El aspirante ahora eliminado había confirmado la semana pasada a catedráticos universitarios su intención de presentarse, pero siempre resaltaba las dificultades para movilizar un equipo. Lo curioso es que el abandono del cabeza de filas se produce cuando había comprometido a sus colegas.

Según uno de los decanos más representativos de la UIB, «todos sabíamos que el factor limitante era confeccionar una candidatura con una docena de nombres. Sorprendió que lo lograra, pero todavía más que renuncie a la elección cuando había reunido a figuras que incluso habían despertado ilusión en la comunidad universitaria, y que contaban con posibilidades reales de victoria».

Estrany remata su cátedra con la dirección de RiscBal, un observatorio de riesgos naturales que se beneficia de una importante aportación del Govern. Después de recibir en persona el chasco mayúsculo de la renuncia de su cabeza de filas, miembros de la candidatura fallida cifraban en esta circunstancia las razones del desistimiento.

Al margen de la decepción de asistir a la renuncia de una candidatura que pensaban que era en realidad su lanzamiento, los profesores enrolados por Estrany se sienten ahora también señalados. Esta circunstancia es peligrosa en el ambiente de desconfianza imperante en la UIB.

Aunque el equipo disuelto por Estrany vive todavía la frustración del abandono de la candidatura, no es probable ahora mismo que otro miembro del equipo se decida a dar el paso al frente de encabezar la oposición electoral. En la cúpula de la UIB se señala que el catedrático de Geografía ha servido de liebre a Carot, dado que una opción que nunca negó también sirvió para taponar a otros aspirantes.

Según decanos de la Universitat, «es una vergüenza que se celebren elecciones con un solo candidato, no habla muy bien del funcionamiento de la UIB». De hecho, Carot estaba preocupado por la aparición de un aspirante. De los diez vicerrectores y una secretaria general que componían el equipo vigente, cuatro vicerrectores y la secretaria no repetirán, un síntoma preocupante.

Las candidaturas a rector deben formalizarse entre el seis y el ocho de mayo. El mandato en juego durará seis años y será único. De no surgir un rival, Carot lo finalizará tras cumplir los setenta años de su jubilación obligatoria, un dato legal pero de estética discutible. Según uno de los catedráticos más respetados de la institución, «pensábamos que al menos en esta ocasión no habría ningún candidato friki. Está claro que nos equivocamos».

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