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Apesteguia sufre la crisis a los cuarenta

Lluis Apesteguia | B.RAMON

Lluis Apesteguia | B.RAMON / Miquel Adrover. Palma

Matías Vallés

Matías Vallés

Lluís Apesteguia cumplió cuarenta años el pasado miércoles. Atravesó el ecuador coincidiendo por lo menos en el calendario con la redacción de la carta más descarnada que jamás ha publicado un político mallorquín. El morbo lector se concentra en la divulgación de una enfermedad mental, en la estirpe de los presidentes estadounidenses obligados a detallar hasta el último pólipo, véase Reagan o la difusión de los chequeos preelectorales de Trump y Biden.

Desvestir el cuerpo es una broma por comparación con desnudar la mente, incluso para el miembro destacado de una generación que vive en redes de intimidad compartida. Sin embargo, el carácter histórico de la carta abierta del alcalde Apesteguia a sus vecinos de Deià radica en la confesión del fracaso de una gestión política, a la hora del adiós. No hay precedentes de una provocación semejante, que se impone tras los deseos de una pronta y completa recuperación.

Apesteguia ha sufrido la crisis a los cuarenta, pero su autodiagnóstico no anula la obligación de escrutar al político que quizás encaja mejor la crítica en la Mallorca reciente. Dada su continuidad en la esfera autonómica, surgen al menos dos incógnitas. El primer interrogante a dilucidar es la identidad de los «trabajadores públicos» que, con su «trato parcial y desconsiderado a los vecinos», llevaron a Deià a la «parálisis» y al alcalde a la «angustia» que le obliga a dimitir. Entre otras cosas, porque interfirieron según el alcalde en el mandato de las urnas.

En segundo y más crucial lugar, Apesteguia debe confirmar que su crisis le permite ejercer las posiciones de diputado, portavoz de grupo parlamentario y coordinador general de Més, un partido obligado a mirarse en el espejo pujante de BNG, Bildu, Esquerra o Compromís. Ningún vínculo supera en Mallorca al que puede establecerse con Deià, pero la carta sin precedentes requiere una segunda entrega en clave autonómica.

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