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El arqueólogo Jaume Deyà: «Gracias a la compra de Almallutx, podremos reconstruir la historia del poblado islámico»

En la finca que adquirirá el Consell hay indicios de la presencia de una alquería del siglo XII y XIII n«También hay tres cuevas con enterramientos prehistóricos y un poblado talayótico»

Los codirectores de las excavaciones de Almallutx, Pablo Galera y Jaume Deyà.  | DM

Los codirectores de las excavaciones de Almallutx, Pablo Galera y Jaume Deyà. | DM

M. Elena Vallés

M. Elena Vallés

Palma

El codirector de las excavaciones en el yacimiento de Almallutx, Jaume Deyà, no puede dejar de mostrar su alegría tras conocer que el Consell de Mallorca adquirirá parte de la finca homónima ubicada en Escorca, que está previsto que salga a subasta tras una resolución judicial al producirse una disputa entre los herederos.

«Estoy contento por muchos motivos, por supuesto por la preservación de un espacio tan importante como este, pero también por el proyecto científico en el yacimiento arqueológico», comenta. «Esta compra nos abre muchas posibilidades porque nos va a permitir reconstruir toda la historia del yacimiento islámico», apunta Deyà. «Y podremos estudiar más restos que estarán en una zona pública y que no estarán afectados por el embalse», pues una parte del yacimiento es subacuático y está muy erosionado por este motivo.

«Tenemos sospechas de que hay más restos de la conquista y también de la alquería antigua. Antes del asentamiento musulmán, había una alquería que debía datar de los siglos XII-XIII. En esta zona, en los años 70, cuando tuvo lugar la primera excavación, se encontró un colgante que se hizo muy famoso porque fue durante una temporada el logo del Museu de Mallorca», expone Deyà.

¿Por qué eligieron esta finca los pobladores islámicos? «Es el lugar estratégico por excelencia. Se cumple el típico patrón que hemos visto en la Serra de Tramuntana. Se escoge una montaña que mira al sur por una cuestión del viento y el sol. Tiene una fuente que puede irrigar debajo de la alquería, que es una casa en torno a un patio que después tiene un muro perimetral que cierra todo el espacio», detalla.

En esta parte de la finca, que pasará a ser pública si finalmente el Consell cierra la compra satisfactoriamente, también hay tres cuevas con enterramientos prehistóricos. «Una de ellas tiene un muro ciclópeo», subraya Deyà. «También hay un poblado talayótico que está muy arrasado», agrega.

«Además de los valores patrimoniales que presenta como yacimiento arqueológico, Almallutx tiene otros puntos fuertes, como el educativo e incluso el turístico. Todo ello la elevan a bien de interés general», explica el arqueólogo de Sóller.

«La finca está dentro del GR-221 o Ruta de Pedra en Sec, es decir, está dentro de la gran ruta de la Serra de Tramuntana que va de norte a sur. El camino original que va a Tossals Verds pasa por las casas de Almallutx», cuenta Deyà. «Ahora mismo para ir a Tossals Verds hay que tomar una desviación artificial que se conoce como sa canal. Si la finca la acaban comprando las instituciones, se podría recuperar el camino original, que es público y no se utiliza», explica.

Ubicación estratégica

Almallutx también tiene una ubicación estratégica: «Está entre dos fincas públicas, Cúber y Tossals Verds. Todo este gran conjunto podrá ser público si la adquisición va a buen puerto. Se trataría de una extensión que iría desde el Barranc de Biniaraix hasta Lloseta, aproximadamente. Almallutx quedaba ahí en medio como un lugar central que permanecía en manos privadas», señala. «Además queda la parte del embalse que también es pública y gestiona Emaya», indica Deyà.

Para el arqueólogo, la finca es un símbolo. «Si quedara privatizada, se estaría dando el mensaje de que la Serra de Tramuntana está en venta. Y se daría la imagen de que todo un paisaje cultural y protegido se ha convertido en un jardín de lujo», considera. 

«Almallutx ha de estar por encima del tema privado. Es como si Lluc se quisiera vender a un fondo de inversión. Son lugares de referencia de la historia de Mallorca», indica. «Son casos en los que lo público debe ir por encima de los intereses privados», sentencia. 

El propietario de parte de la finca que ha propiciado la subasta al iniciar un proceso judicial, Alejandro Arozarena (en realidad el heredero es su hijo Marc), también muestra su satisfacción al conocer que el Consell adquirirá la finca. «Es muy buena noticia que siga habiendo terrenos de Mallorca que quedarán preservados, sin tocar, y en manos de todos los mallorquines», declara. «Y estoy contento también por los arqueólogos, que están trabajando gratis para sacar todo esto adelante», apunta.

Arozarena también explica que ahora enviarán un escrito al Consell para informarles de su derecho a ejercer el tanteo sobre la venta de la finca por 1,3 millones de euros. «Es posible que lleguemos a un acuerdo y así evitaríamos incluso la subasta», concluye.

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