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Un paseo mágico en taxi para ver las luces de Navidad de Palma: "Es fantástico"

Trece taxistas han recorrido Ciutat con los ancianos de la residencia Borenco para que pudiesen disfrutar de la iluminación navideña de Ciutat

VÍDEO | Un paseo mágico en taxi para ver las luces de Navidad de Palma: "Es fantástico"

Bernardo Arzayus

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

No lo parece, pero salir a ver las luces de Navidad de Palma es un privilegio del que muchos no pueden disfrutar. Sin embargo, desde hace cuatro años los ancianos de la residencia Borenco sí que pueden disfrutar de la iluminación navideña de Ciutat. Una iniciativa impulsada por  la Agrupación Empresarial de Auto-Taxi y Auto-Turismo de Baleares (FEBT) que esta edición ha congregado a 13 taxis que han acompañado a los mayores a recorrer la ciudad en un paseo mágico.

"Es una cosa muy agradable porque nos tiramos todo el año aquí con la tele y así salimos", explica Margarita, que esperaba emocionada su turno para subirse a un taxi. Iban parando de tres en tres y cargando a ancianos junto a cuidadores y familiares, siempre con la ilusión por delante. "Como no podemos ir solos, al final nos juntamos y celebramos un día especial", añadía.

Los conductores de los taxis sabían a lo que venían: coches decorados, villancicos a todo tren y muchísimo espíritu navideño. Para Carmen es su primer año participando en esta iniciativa y explica que se ha animado gracias a su madre. "Ella también es taxista y siempre lo ha hecho entonces este año le he dicho que me tocaba a mí", bromeaba.

Al taxi de Carmen se ha subido María junto a su hijo, una entrañable mujer mallorquina que observaba por la ventana casi hipnotizada las luces. "Es fantástico, me encanta", espetaba entre risas. Durante el recorrido María se arrancaba a cantar villancicos, pues en el pasado formó parte de la coral de Andratx. Las Ramblas, Jaume III, Avenidas, 31 de diciembre; la ruta no se dejó ninguna luz sin visitar.

No era la primera vez de María a bordo del taxi navideño, pero lo parecía. Disfrutaba, visiblemente emocionada, del espectáculo lumínico, boquiabierta mirando por la ventana mientras su hijo la observaba con ilusión.

Para Dori sí que era la primera vez. "Yo no las había visto nunca, es muy bonito. Estoy muy emocionada", contaba Dori, cuya única hija está en Barcelona y por ello no tiene con quien salir estas fiestas. Sin embargo, ilusión no le faltó y disfrutó como una más de la experiencia.

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