El STEI y COAPA Baleares (la confederación de asociaciones de padres) han presentado un recurso contencioso-administrativo contra el punto por ser hijo de antiguo alumno, una puntuación que los centros educativos pueden elegir otorgar durante el proceso de escolarización y que puede ser determinante para lograr entrar en un colegio o no. La Conselleria de Educación ha recuperado este criterio en el decreto de escolarización que empezará a aplicarse el próximo curso y el sindicato y los padres (representados en Mallorca por FAPA) han presentado un recurso: "Es dinástico y totalmente discriminatorio".
Así se ha pronunciado Lluís Segura, del STEI, quien ha considerado que este punto (entero o fracción de punto, cada centro decide) "reproduce desigualdades educativas" y consideran que hay base legal para impugnarlo ya que, ha indicado, "la LOMLOE recoge que no puede haber discriminación por razón de nacimiento" y en este caso los niños con padres que no hayan estudiado en Palma (por ejemplo, alumnos 'nouvinguts') quedan de facto excluidos de poder optar a este punto. "La supuesta ‘libertad’ de centro que vende el PP se convierte en que los propios centros puedan elegir familias irán, cuando no son los centros los que han de elegir", ha ahondado. El hecho de que el criterio sea voluntario (es el centro el que decide si puntúa este aspecto u otros de una lista especificada por Educación) no lo hace menos gravoso, consideran las entidades: "Educación no debería dar esta opción".
Cabe recordar que el Govern del Pacte de Progrès, argumentando que era discriminatorio, eliminó este criterio en 2019, con la oposición del sector concertado.
Cristina Conti, presidenta de FAPA Mallorca, ha criticado que este punto solo sirve para que los centros "seleccionen qué tipo de familias quieren", un filtro que no es aceptable cuando hablamos de centros sostenidos con fondos públicos. Conti ha recordado que todo el Consell Escolar, excepto las entidades vinculadas a la enseñanza concertada, están en contra de este punto. Aunque el decreto de escolarización esta vez sí que cuenta con un informe favorable y sin reproches de calado por parte del Consell Consultiu (Educación echó para atrás su primera versión después de las recriminaciones del órgano de juristas), ambas entidades ven recorrido legal ya que, recuerdan, cuatro miembros del Consultiu hicieron un voto particular contra este aspecto.
Al presentar el recurso y sabiendo que no se resolverá rápido, las entidades han pedido medidas cautelares para que se paralice la aplicación de este criterio en el proceso de escolarización del próximo curso y no encontrarse después con que haya familias beneficiadas y perjudicadas (algunas con plaza en el centro deseado y otras excluidas) por una normativa que finalmente puede decaer.
Los representantes que han explicado hoy esta iniciativa judicial han considerado que con acciones como el punto de antiguo alumno el Govern va en contra de las líneas señaladas por el grupo de expertos convocado para analizar el estado del sistema educativo y hacer propuestas de mejoras. Estos expertos entre otras cosas han insistido en la necesidad de poner el foco en el alumnado vulnerable y mejorar la acogida que se da al alumnado de incorporación tardía, una línea que contradice esta decisión de Educación de recuperar el punto de antiguo alumno según STEI y FAPA. "El informe de los expertos, con propuestas que el Govern ha dicho que asumirá, recoge lo que venimos diciendo desde hace años en cada sesión del Consell Escolar y pone al PP contra el espejo", ha indicado Conti. Vicenç García del STEI ha indicado que este tipo de medidas de escolarización (junto a la zona única en Palma que Educación quiere aplicar) "incide en los resultados y discrimina y segrega según la clase social de los alumnos".
La confederación de padres y el sindicato han recurrido también que los centros 0-3 puedan otorgar un punto o fracción de punto a las familias donde trabajen los dos padres. Miquel Àngel Guerrero, de FAPA, ha explicado que han impugnado este aspecto al considerar que el enfoque es erróneo, centrándose en el carácter conciliador y no educativo de esta etapa: "No se tiene la necesidad del niño de disfrutar de una etapa educativa", ha indicado. Además, Guerrero ha recordado que el ciclo 0-3 está en un momento de alta demanda (debido a la oferta de cuatro horas de atención educativa) y no es universal porque no hay plazas para todos y se están quedando muchos niños excluidos. Ahora, con este punto si ambos progenitores trabajan, "muchas familias que quieren que su hijo asista a un centro educativo quedarán excluidas y condenadas a ir a centros privados".