Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un año de cárcel por espiar a su expareja con la cámara de vigilancia de casa en Magaluf

El acusado pudo visualizar más de cien imágenes del salón y la cocina en seis días seguidos de noviembre de 2023

El hombre reconoció ayer los hechos ante la magistrada y aceptó la pena por un delito contra la intimidad

La jueza le ha prohibido aproximarse y comunicarse con la víctima durante dos años

El acusado, ayer, en la vista oral celebrada en Palma.

El acusado, ayer, en la vista oral celebrada en Palma. / B. P.

B. Palau

B. Palau

Palma

Un juzgado de lo penal de Palma ha condenado a un hombre de mediana edad a un año de prisión por un delito contra la intimidad por espiar a su expareja con la cámara de videovigilancia de casa en Magaluf.

El sospechoso, que carece de antecedentes penales, aprovechó que todavía figuraba como titular del dispositivo de seguridad instalado en el domicilio en el que había residido con su anterior compañera sentimental y, así, pudo tener acceso y pudo visualizar más de cien imágenes del salón y la cocina de la vivienda durante seis días seguidos en noviembre de 2023.

La mayoría de las peticiones de fotografías que el encausado realizó a través de la aplicación de la compañía de seguridad eran durante el horario de noche y de madrugada.

La víctima, que vivía en dicho inmueble, no tenía conocimiento ni había consentido que se tomaran imágenes del domicilio con ella dentro.

Según la versión de la fiscalía, el hombre, que no aceptaba la ruptura de la relación sentimental, actuó de esta manera con la intención de “perturbar las actividades cotidianas” de su expareja y provocarle “una clara sensación de molestia y desasosiego”. La acusación particular añade que el sospechoso trató de inmiscuirse en la vida privada de su excompañera.

Tenía una orden de alejamiento vigente

Además, sobre el hombre pesaba una orden judicial que le prohibía aproximarse y comunicarse con la perjudicada por cualquier medio en virtud de un auto dictado por el juzgado de instrucción número 1 de Palma de fecha 17 de noviembre de 2023. Esta orden estaba vigente en el momento que sucedieron los hechos.

El acusado admitió los cargos ayer por la mañana ante la magistrada durante la vista oral celebrada en la sede de Vía Alemania, en Palma. En un primer momento, el ministerio público solicitaba para él una condena total de tres años de cárcel y una multa por un delito contra la intimidad y otro de coacciones con quebrantamiento. Mientras, el letrado de la acusación particular, Jonatan García, reclamaba tres años y medio de prisión y una multa.

Las acusaciones rebajaron su petición de pena y alcanzaron un acuerdo con el abogado de la defensa, Diego Marín. Así, finalmente, el encausado se declaró autor de un delito contra la intimidad y aceptó un año de cárcel.

La jueza dictó sentencia ‘in voce’ y le impuso, además del año de prisión, una multa de doce meses a razón de cinco euros diarios, así como la prohibición de acercarse a menos de 500 metros y comunicarse con la víctima durante dos años. El fallo ya es firme porque las partes anunciaron que no iban a recurrirlo.

El sospechoso no ingresará en la cárcel para cumplir la condena porque la magistrada ayer le suspendió la pena de prisión, al no tener antecedentes penales, por un periodo de dos años en los que no podrá delinquir.

Imágenes de la cocina y el salón

El hombre no aceptaba la ruptura de la relación con la joven. Tras dejar el domicilio en el que ambos habían convivido hasta entonces en el núcleo turístico de Magaluf, en Calvià, el cual disponía de unas cámaras de videovigilancia que estaban a su nombre en la zona de la cocina y en el salón de casa, él realizó peticiones de imágenes de la vivienda a la empresa que se encargaba de la seguridad.

Entre los días 21 y 26 de noviembre de 2023, solicitó fotografías en 106 ocasiones, según la fiscalía, a través de una aplicación de la compañía y aprovechándose que él tenía las claves de usuario y contraseña para acceder a este dispositivo. Su expareja no sabía nada de ello ni había dado su consentimiento. Ella se percató de lo sucedido cuando recibió correos de la entidad, si bien solo podía acceder a la visualización de las imágenes el acusado.

El 21 de noviembre, por ejemplo, él realizó 30 peticiones de imágenes entre las nueve y las doce de la noche. El día siguiente, efectuó 41 solicitudes entre la medianoche y la una de la madrugada. El 23 de noviembre, fueron 20, y así sucesivamente hasta el día 26.

El juzgado de violencia sobre la mujer número 2 de Palma requirió al encausado el 11 de diciembre de 2023 para que cambiara la titularidad de las cámaras, así como que se abstuviera de acceder a la aplicación de la compañía de seguridad. Tres días después, el 14 de diciembre, el hombre efectuó el cambio de nombre.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Magaluf
  • Mallorca
  • seguridad
  • Cámara
  • Prisión
  • Palma
  • multa
  • condenado
  • Violencia de Género en Mallorca
  • violencia de género
  • Intimidad
  • juicios
  • imágenes
  • fotografías
  • cámaras de vigilancia
  • acusados
Tracking Pixel Contents