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Jesuitas

Los antiguos alumnos de Montesión solo contemplan que el edificio sea un colegio

Vuelven a la carga contra los dirigentes de la Compañía de Jesús y afirman que el único uso permitido del inmueble es para una función educativa

Los antiguos alumnos vuelven a la carga contra los dirigentes de la Compañía de Jesús

Los antiguos alumnos vuelven a la carga contra los dirigentes de la Compañía de Jesús / B. Ramon

Palma

A pesar de la marcha definitiva de los jesuitas de Mallorca, los antiguos alumnos del colegio de Montesión no dan por terminado el conflicto que les ha enfrentado a los actuales dirigentes de la Compañía de Jesús, tras su decisión de que la orden deje de estar presente en la isla. Un conflicto que también afecta al futuro de la llamada manzana de Montesión, que dejará de utilizarse como centro educativo y se convertirá en una residencia sanitaria de uso privado.

En el último comunicado, que redacta el abogado César García Rullán, se detalla el informe jurídico que ha elaborado el catedrático de la UIB, Felio Bauzá, que sostiene que el edificio de Montesión solo puede utilizarse para un uso docente. Una conclusión que se basa en la condición que se estableció en el año 1942 en la inscripción del registro de propiedad, que recogía el acuerdo para la devolución de las edificaciones de Montesión a la Compañía de Jesús. El catedrático considera que si no se cumple este requisito el Estado podría tomar la decisión de anular la donación que se aprobó hace más de 80 años, por la que la orden religiosa pudo recuperar el uso del edificio.

Siguiendo este dictamen jurídico, los antiguos alumnos consideran que la Compañía de Jesús no puede ceder el edificio del colegio a un empresario privado, para que lo convierta en una residencia sanitaria. Bajo este criterio, a excepción de la iglesia, así como las capillas, las zonas de culto y el claustro, cuyo uso religioso debería mantenerse, el resto del edificio debe continuar como centro educativo. Los antiguos alumnos se cuestionan si los mandatarios de la orden jesuita no conocían las condiciones de la cesión del año 1942 cuando optaron por ceder el uso del inmueble a un empresario privado. «¿Son conscientes los jesuitas de las posibles consecuencias de sus decisiones y acuerdos?», se plantean los antiguos estudiantes de Montesión en su último comunicado.

Los estudiantes también se muestran preocupados por el retraso en el inicio de las obras de reforma de la iglesia de Montesión, que son necesarias debido al mal estado del templo, que lleva cerrado casi dos años. Se recuerda que el portavoz de la Compañía anunció la intención de restaurar la iglesia, cuyo coste iba a asumir la orden religiosa. Y a pesar de que se dispone de una licencia de obras, firmada en junio de 2022, no alcanzan a entender la razón por la que todavía no se han iniciado los trabajos de restauración. Este retraso, a su juicio, demuestra la falta de credibilidad que están mostrando los responsables que dirigen la política de la Compañía de Jesús.

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