Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Catalán en la educación de Baleares: «Si no fuera por la escuela, nunca hubiera aprendido catalán y no me sentiría mallorquín»

Los hijos de padres no catalanoparlantes explican como aprendieron el idioma propio de Mallorca y la importancia que tiene para ellos en su día a día

«Mi madre era andaluza y nunca pudo hablar bien el catalán, pero siempre nos decía que teníamos que aprenderlo nosotros ya que teníamos la oportunidad de hacerlo»

Marcos Álvarez: "Creo que si no entendiera el catalán, le estaría faltando el respeto a la gente de Mallorca"

Guillem Bosch

Pere Morell

Pere Morell

Palma

Ya que tu familia no habla ni entiende el catalán, ¿te costaba entender el temario en la escuela o en el instituto cuando se te daban las clases en este idioma?

¿Me has visto cara de imbécil? Yo he nacido aquí, soy solleric. ¿Cómo quieres que me cueste seguir una clase en catalán?

Nico Koufakis entiende como un insulto a su inteligencia dudar de que en su infancia tuviera la capacidad para seguir las clases en catalán. En un actual contexto político, donde se pone en duda la inmersión lingüística y se culpa de los malos resultados educativos en Balears y Cataluña a la inclusión del catalán en las aulas, tres hijos de padres no catalanoparlantes explican sus vivencias con este idioma y cómo pudieron aprenderlo de forma perfecta.

«El catalán es igual de fluido para mí que el castellano porque lo aprendí de pequeño, a los tres años», explica Nicolás Koufakis. Nico es un solleric hijo de un padre griego y una madre argentina que nunca aprendieron el catalán; «no sé por qué nunca intentaron aprender este idioma la verdad», confiesa Koufakis.

Nicolás Koufakis es un músico hijo de un padre griego y una madre argentina.

Nicolás Koufakis es un músico hijo de un padre griego y una madre argentina. / DM

«No me hubiera gustado que mis padres me escolarizaran solo en castellano», explica el solleric. Koufakis explica que le «gusta más el castellano», pero que le alegra «poder saber los dos idiomas», ya que así puede comunicarse en «cualquiera de los dos».

«En Sóller me suelen hablar primero en catalán y es la lengua con la que hablo con mis amigos de allí, con los de Palma suelo hablar en castellano, ya que es el primer idioma con el que me suelen hablar», asegura el joven.

«Lo que no me gusta es que a mis padres les hablen en catalán cuando dicen que no lo entienden. No tengo ningún problema con que les hablen con este idioma de primeras, pero no que persistan si no lo entienden», explica.

No me hubiera gustado que mis padres me escolarizaran solo en castellano

Nicolás Koufakis

Nicolás es músico, ingeniero de mezclas y productor, trabaja para artistas independientes y discográficas. «Quiero irme de la isla, en Mallorca es muy fácil estancarte profesionalmente. Como sé hablar inglés puedo moverme más, pero mi intención es marchar para crecer», sentencia.

La escuela en catalán

Marcos Álvarez ha estudiado el doble grado de periodismo y comunicación audiovisual en Mallorca, para poder pagarse la carrera, trabajó 40 horas semanales como camarero durante el transcurso del grado. Esto no le impidió obtener el mejor expediente académico de su carrera durante tres años seguidos.

«Yo llegué desde Uruguay a los cuatro años y aprendí el catalán gracias a la escuela, ya que no lo hablaba nunca con nadie fuera de las aulas», explica Marcos Álvarez.

Marcos Álvarez ha estudiado el doble grado de periodismo y comunicación audiovisual.

Marcos Álvarez ha estudiado el doble grado de periodismo y comunicación audiovisual. / Guillem Bosch

El joven nunca ha tenido dificultades para hacer las clases en catalán: «Hacer las clases en el idioma del sitio donde estás te ayuda a tener un conocimiento y unas posibilidades de comunicarte mejor con la gente de aquí», explica.

«Es muy positivo y enriquecedor hacer las clases con el idioma de tu comunidad autónoma, te da más facilidades para poder comunicarte con la gente de aquí. Creo que si no entendiera el catalán, le estaría faltando el respeto a la gente de Mallorca», asegura el joven.

Creo que si no entendiera el catalán le estaría faltando al respeto a la gente de Mallorca

Marcos Álvarez

Los padres de Álvarez no saben hablar el catalán, pero lo entienden un poco. «Entiendo que cuando eres un adulto es mucho más complicado aprender el idioma. Tienes que ir a trabajar y llevar dinero a tu familia. No es solo ir a la escuela y aprender el idioma. Cuando llegas aquí sin nada es más complicado», asegura el muchacho.

«Por eso no entiendo lo de escolarizar a la gente en castellano, cuando eres más pequeño es cuando te es más fácil aprender el idioma, porque lo aprendes jugando y divirtiéndote. De mayor es mucho más difícil», sentencia Álvarez.

Marcos iba a una escuela pública en Palma, sus amigos eran «latinoamericanos, y asiáticos» y hablaban en castellano entre ellos. Solamente hablaba catalán en el aula, y aun así lo aprendió.

«Empecé a hablar en catalán con gente fuera del aula cuando fui a jugar a fútbol a Son Ferriol y cuando empecé la universidad», asegura el joven.

Sin embargo, explica que como su físico «no parece europeo» mucha gente que habla catalán habitualmente le hablan «en castellano directamente». No obstante, asegura que si los ve que están «más cómodos» hablando en catalán, se intenta cambiar a este idioma.

«La persona que no sabe catalán casi nunca se adapta, siempre suele ser al revés, a mí me gusta adaptarme a la otra persona».

«Enriquece aprender el idioma de tu comunidad, el castellano se sabe en cualquier sitio, siempre lo aprenderás, el catalán y los otros idiomas es más complicado, por eso es importante que estén en el aula», asegura. «Aprender el idioma de tu comunidad te hace entenderla más, si no lo aprendes nunca, jamás te vas a sentir de ese sitio. Si no sabes catalán, no te vas a sentir mallorquín», sentencia.

«No tiene que existir este estigma de que en España solo se habla castellano, luego siempre ponemos el ejemplo de Suiza, que hablan alemán, francés, italiano y suizo. Y, ostras, aquí tenemos el catalán, el castellano, el euskera y el gallego. Que en un territorio se hablen tantas lenguas es fantástico».

Marcos ahora trabaja en Barcelona en un rental, rodando películas, cortos y spots publicitarios.

«En Barcelona hay un sentimiento de identidad y el idioma está más arraigado en ellos, si saben que tú hablas el catalán, te lo van a hablar», asegura Álvarez.

Aprender más tarde

Antonia Guevara es una prejubilada que vive en Palmanyola, sus padres vinieron a Mallorca desde Almería hace más de medio siglo huyendo de la pobreza. Nunca aprendieron el catalán, pero animaron a sus hijos a hacerlo: «Mi madre era andaluza y nunca pudo hablar bien el catalán, pero siempre nos decía que teníamos que aprenderlo nosotros, ya que teníamos la oportunidad de hacerlo», explica Guevara.

Antonia Guevara trabajó para una empresa telefónica, es hija de padres andaluces.

Antonia Guevara trabajó para una empresa telefónica, es hija de padres andaluces. / DM

Cuando Guevara era pequeña, la escolarización era todavía en castellano. Empezó a estudiar a los 12 años en catalán «cuando empezó a ser obligatorio». Un día tuvo un suceso que le hizo hacer ‘clic’.

Con 14 años fui a una mercería y no entendí la palabra 'setze', ese día me dije, «tengo que aprender catalán».

Antonia Guevara

«Con 14 años fui a una mercería y me dijeron que una tela costaba setze pesetas, y no supe qué significaba esa palabra, ese día me dije ‘tengo que aprender el catalán’», asegura la mujer. Guevara explica que aprendió el idioma definitivamente «por un profesor» de la universidad.

Este diario intentó encontrar gente escolarizada en catalán que no supiera hablar en castellano, sin embargo, no pudo dar con ningún caso de este tipo.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Gente
  • padres
  • Mallorca
  • Aula
  • Port de Soller
  • catalanohablantes
  • catalanismo
  • Inmersión lingüística
  • VOX
  • PP
  • Lengua
  • Castellano
  • españoles
Tracking Pixel Contents