Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Memòria de Mallorca reivindica su censo de víctimas de procesos franquistas

Consideran que las críticas del Col·lectiu Recerca en las que calificaban de «incompleto y cojo» el informe no están fundadas: «Dijimos que la base de datos se tiene que completar»

Homenaje a los represaliados durante el franquismo en el cementerio de Palma.

Homenaje a los represaliados durante el franquismo en el cementerio de Palma. / Manu Mielniezuk

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

Memòria de Mallorca defiende su censo de 5.947 víctimas de procesos judiciales franquistas en Baleares, publicado hace apenas unas semanas, después de que el Col·lectiu Recerca hiciera público su descontento con el informe al entender que el trabajo es «cojo e incompleto», además de asegurar que no se trata de un vaciado «exhaustivo» que permita tener al alcance toda la información.

La presidenta de la asociación, Maria Antònia Oliver, asegura que en la introducción del informe «ya se dijo que la base de datos se tiene que completar» porque solo abarca hasta el 1940, al comprender que es posible que vayan surgiendo otras víctimas que ellos desconocen por el momento.

«Está sujeto a modificaciones, aunque dudo que falten muchos nombres. Pero sí que hay muchísimos que no se sabían y se aportan, porque yo iba casi cada día al juzgado militar y me di cuenta de que si no abríamos una a una todas las causas no sabríamos todos los nombres, ya que las tapas de los expedientes solo tienen uno o dos nombres», detalla.

Oliver argumenta que en un principio, al pedir algunos nombres, les dijeron que no tenían ninguna causa con esa referencia, por lo que si no se abrían todos los expedientes no se podían encontrar los nombres. 

«Es un trabajo importantísimo de dos años que dio una gran cantidad de información a investigadores y familias, a quienes luego les facilitamos el expediente de sus parientes desaparecidos. Muchas de esas personas, cuando lo publicasteis, nos llamaron para decirnos que habían leído el nombre de un pariente suyo y que lo desconocían, no sabían que tenían esta documentación. Tres semanas después de publicarlo aún recibíamos llamadas», añade.

En este sentido, insiste en que valoran que si hay nombres que no conocen, que se los aporten, porque hacen esta labor «de forma gratuita» y ella misma coordinó todo este trabajo «sin cobrar nada, lo hacemos de forma voluntaria».

Recalca que han intentado ser «lo más rigurosos posible» para aportar información que permita encontrar nuevas fosas: «Abrimos 300.000 documentos uno por uno, con dos becarios que iban cada día, e intentando hacer una base de datos lo más extensa posible». Así, lamenta que no tienen una infraestructura suficiente para facilitar esta documentación, por lo que tuvieron que montar una página web y recuerda que el objetivo principal de esta publicación es facilitar la investigación, llegar a los familiares y que estas sentencias, que aún están vigentes, se anulen por completo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents