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Fuerzan un cambio en los estatutos del GOB tras la elección de su presidenta

La organización modifica sus normas internas para que un directivo no pueda ser asalariado, situación en la que se encuentra Margalida Ramis

Margalida Ramis, presidenta del GOB.

Margalida Ramis, presidenta del GOB. / DM

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Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El malestar interno en el Grup Balear d’Ornitologia i Defensa de la Naturalesa (GOB) por la situación laboral de su presidenta, Margalida Ramis, ha obligado a la organización a forzar una votación para cambiar los estatutos. Según varias fuentes internas, el GOB siempre había tenido una norma implícita en la que se daba por supuesto que los asalariados de la asociación no podían ostentar cargos dentro de la Junta Directiva, es decir, ni ser presidentes ni ser vocales. Además, los estatutos del GOB detallaban que los miembros de las juntas directivas «ejercerán de forma gratuita sus cargos», un punto que, según estas mismas fuentes, siempre se había interpretado como la incompatibilidad de ser asalariado y directivo. Este punto se había cumplido «de forma escrupulosa» durante todas estas décadas e incluso explican que, en algunos casos, cuando algunos miembros de la junta empezaban a trabajar como empleados, dejaban la dirección. 

Cuando la asamblea del GOB eligió como presidenta a Margalida Ramis mientras seguía como asalariada, algunos cuadros internos, especialmente de Menorca, Ibiza y Mallorca, pidieron que se modificaran las normas. Según explican estas mismas fuentes, este hecho provocó que la Junta Interinsular del GOB, el máximo órgano de la entidad, se viera obligado a impulsar un cambio de los estatutos —se añadió un punto al artículo 35 para explicitar que podrán ser elegidos miembros directivos todos los asociados y asociadas que reúnan la siguiente condición: «No mantener relación laboral o contractual remunerada con la Asociación»— con el fin de marcar la incompatibilidad entre ser asalariado y directivo. Una votación que contó con el apoyo de un centenar de socios y el rechazo de una treintena.

El presidente interinsular del GOB, Bosco Febrer, no quiso hacer declaraciones sobre esta cuestión cuando este diario se puso en contacto con él, a pesar de que prometió que devolvería la llamada para explicar lo sucedido, si bien nunca lo hizo. Diario de Mallorca también trató de ponerse en contacto con Margalida Ramis para conocer su versión, aunque tampoco obtuvo respuesta.

Quien sí respondió a las preguntas fue el presidente del GOB Menorca, Miquel Camps, asegurando que «se están reconduciendo los malos entendidos y reorientando los problemas» después de que hubiera «diferentes interpretaciones» sobre la situación de Ramis. 

Algunos socios también aseguran que, además de la situación de Ramis, la organización ha tenido conocimiento de que «como mínimo» cuatro de las personas elegidas como vocales de la asamblea no cumplen una de las condiciones al no tener una antigüedad de un año como asociada. Fuentes de la entidad detallan que no se trata de un «simple incumplimiento formal o procedimental» sino del incumplimiento total de un requisito fijado estatutariamente y que, por tanto, la elección de estas personas debería declararse como nula desde el primer momento.

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