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Análisis

Vidal fue destituida antes de ser nombrada

El Govern eleva a conseller al profesor mejor valorado de la Universitat, para paliar un año sin titular de Vivienda

Vidal fue destituida antes de ser nombrada

Vidal fue destituida antes de ser nombrada

Matías Vallés

Matías Vallés

En un alarde de hechicería, el Govern de PP/Vox ha transformado en escándalos propios dos herencias del Pacto, la repugnante compra progresista de pisos de lujo a Metrovacesa, y la no menos repulsiva adquisición millonaria a Koldo. Hasta donde se sabe, Marta Vidal solo es responsable del primer embrollo. Antes incluso de ser digitada para la conselleria de Vivienda, y por tanto de tomar posesión, ya tenía en su agenda citas esotéricas sobre los inmuebles de Nou Llevant.

Su participación era tan tortuosa que Vidal no supo explicarla ni al Govern. Estaba destituida antes de ser nombrada, lo cual significa que nunca debió ser elegida. Por si acaso, se encargó de multiplicar los datos que aceleraron su ruina. De Metrovacesa era culpable a su juicio el PSOE que se llevó una falsa querella, del aparcamiento reservado eran responsables los funcionarios que se excedieron en servilismo, achacó su tardanza en cumplimentar la transparencia al Colegio de Notarios. Por no hablar de sus intermediaciones inmobiliarias, y de que el Consolat debería divulgar su agenda laboral, subdividida en días de presencia en la conselleria y jornadas de teletrabajo. De hecho, fue seriamente amonestada sobre las esclavitudes del cargo, y nada menos que Gabriel Le Senne se sintió obligado a ilustrarla sobre la libertad de expresión.

La accidentada carrera de Vidal en el Consell de Menorca hubiera disuadido a un Govern más experto, pero buena parte de los sondeados se negaban a incorporarse a la almadía de PP/Vox. La frescura tiene un límite, y Vidal no se ha comportado como alguien a quien no le importa que le echen, sino como alguien a quien no le importa el cargo que desempeña.

No se conoce a un solo político que haya dimitido por «razones personales», pero Vidal asegura que abandona por los mismos motivos que le hubieran obligado a rechazar el cargo en un primer momento. Cuando Prohens avanzó diez días atrás la liquidación de su titular de Vivienda a este diario, en ningún momento precisó que el movimiento fuera programado con la víctima. La ausencia ayer de la presidenta en la ejecución pública es un rasgo de inteligencia. Las asistencias a los actos superan en elocuencia a las palabras.

Vidal está tan concentrada en sí misma que es posible que no abarque el daño que le ha infligido a PP/Vox. Si la destitución también la favorece personalmente, miel sobre hojuelas, aunque lo mejor que puede sucederles a la exconsellera y al Govern es que sea olvidada a la mayor brevedad posible.

Para pasar página y deshacer el entuerto catastrófico, Prohens eleva a conseller a una figura en las antípodas. Vidal fabrica enemigos en serie, José Luis Mateo no tiene ninguno. Es el profesor mejor valorado de la Universitat, apreciado por tirios y troyanos pese a su amistad también íntima con José Ramón Bauzá. Por tanto, tiene mucho que perder a diferencia de su predecesora. Ha apostado su carisma universitario a que será capaz de embridar a los buitres inmobiliarios y a sus técnicos sicarios, misión imposible. Nadie va a añorar el último año de Vivienda, tampoco conviene esperar demasiado de los ejercicios en vísperas.

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