Salud

Baleares cierra 143 camas hospitalarias públicas este verano por falta de médicos y enfermeras, un 5,5% del total

Son quince menos que el año pasado, del global de 2.584 plazas que tienen disponibles los hospitales públicos de las islas, según el informe del SATSE

Miguel Vicens

Miguel Vicens

Baleares cerrará este verano 143 camas hospitalarias públicas, 15 menos que el año pasado y un 5,5% del total de 2.584, según el informe elaborado por el sindicato de enfermería SATSE, que ha preguntado a los responsables sanitarios de todas las comunidades autónomas sus planes de contingencia para el verano y ha obtenido respuestas de todas ellas, menos de Madrid.

Por comunidades autónomas, Baleares se encuentra en el grupo que menos camas cierran durante los meses de julio y agosto, cuando más crece la población de las islas por la llegada masiva de turistas. Y se sitúa solo por encima de Navarra, Canarias, La Rioja y Cantabria.

Por contra, en Andalucía se cerrarán 2.500 camas; 2.079 camas en Cataluña, y en Comunidad Valenciana son 1.002 camas. Un total de 974 en el País Vasco; 784 en Galicia; en Extremadura, 617 camas y 600 en Aragón.

En lo que respecta a Castilla y León, la previsión es 500 y 490 camas en Asturias.

Por su parte, en Murcia son 300 camas; en Castilla-La Mancha, el cierre previsto afecta a 192 camas; en Navarra, un mínimo de 106 camas cerradas. En Canarias son 70 camas y 54 en La Rioja, mientras que en Cantabria son, al menos, 52 las camas cerradas.

Camas cerradas en hospitales públicos

Camas cerradas en hospitales públicos / DM

Un cierre progresivo que se repite cada verano

Según el sindicato de enfermería, el cierre programado y progresivo de camas disponibles para el conjunto es la población es una práctica habitual de todas las administraciones sanitarias en los meses de verano, al igual que la suspensión de cientos de consultas externas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas en todos los hospitales y otros centros sanitarios públicos.

El sindicato subraya que, un año más, las administraciones públicas no han cubierto el total de las vacantes por periodo vacacional, bajas por enfermedad y otro tipo de situaciones que requerirían sustituir al personal, lo que conlleva un aumento de la sobrecarga laboral para las enfermeras que trabajan los meses de verano.

En Baleares, además, existe la dificultad añadida del alto coste de la vivienda en la contratación de personal sanitario, ya sea de forma eventual o fija.

El porcentaje de personal que no se sustituye oscilará entre el 40%, y hasta el 50% de forma puntual, según el cálculo del sindicado. Una realidad que repercute negativamente en la atención a las personas y también en la salud de los profesionales, añade.

Al respecto, el SATSE apunta que «los porcentajes de sustitución del personal no son datos absolutos, pues se ven maquillados precisamente por ese cierre de camas y servicios, que en realidad tiene como objetivo ahorrarse sustituciones moviendo al personal de un servicio a otro».

SATSE advierte que el cierre de camas y la suspensión de consultas, pruebas e intervenciones quirúrgicas tiene una incidencia directa en el incremento de las listas de espera de los últimos años.

Al respecto, afirma que podría aprovecharse el periodo estival para reducir las listas de espera, pero, por contra, se retrasa aún más el tiempo.