El PSOE y la Delegación chocan por la Guardia Civil en el Caló des Moro

El portavoz de los socialistas, Negueruela, defiende que los agentes «podrían haber procedido de otra forma» mientras que el representante del Gobierno, Rodríguez, afirma que la actuación «está justificada»

Cerca de 300 residentes «ocuparon» el Caló des Moro para protestar contra la masificación que sufre Baleares.

Cerca de 300 residentes «ocuparon» el Caló des Moro para protestar contra la masificación que sufre Baleares. / JORDI SÁNCHEZ

El PSIB-PSOE y la delegación del Gobierno en Baleares chocan respecto a la actuación que llevó a cabo la Guardia Civil en el Caló des Moro el pasado domingo identificando a varios de los asistentes y pidiendo que retiraran las pancartas. Así, mientras que el portavoz de los socialistas en el Parlament, Iago Negueruela, considera que había que respetar a los manifestantes, el delegado del Ejecutivo Central en las islas, Alfonso Rodríguez, argumenta que la intervención por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «está justificada».

De esta forma, el PSOE se posicionó a favor de los cerca de 300 residentes que ocuparon es Caló, determinando que la protesta era conocida por todos. «No creo que la Guardia Civil tenga que hacer el papel que hizo, se podía proceder de otra forma y el derecho a la manifestación tiene que primar. No vi a la Policía Nacional identificando a las personas que se manifestaron contra nuestra sede, que me parece más grave», señaló Negueruela. Una opinión que contrasta con la del delegado de Gobierno, quien afirmó que se actuó de manera correcta ya que la movilización no había sido comunicada con anterioridad. «Los agentes actuaron de oficio, sin la necesidad de pedir la autorización de la Delegación, y lo hicieron porque dicha concentración no había sido comunicada, la actuación está justificada», afirmó Rodríguez.

Rodríguez comentó que la Delegación de Gobierno trabaja para garantizar el derecho de la ciudadanía a celebrar una concentración o manifestación. Pero para ello, refiriéndose al episodio de la playa del Caló des Moro, era necesario que los organizadores, la plataforma Mallorca Platja Tour, hubiera comunicado previamente dicho encuentro a la autoridad. Se trata, según Rodríguez, de un requisito imprescindible, dado que de esta forma las fuerzas de seguridad del Estado garantizan la seguridad en estas concentraciones. Además, recordó que dicha comunicación debe llegar a la Delegación en «tiempo y forma» y no es necesario que la organización cuente con un permiso. Basta que lo comunique.

Al margen del malestar que supuso para los identificados que la Guardia Civil les solicitara que mostraran sus documentos personales, el delegado del Gobierno aplaudió el motivo por el que se celebró dicha protesta. Rodríguez dijo que él aplaude cualquier iniciativa que ponga freno a la saturación turística que está sufriendo la isla de Mallorca. «La gente se puede manifestar contra esta saturación, no hay ningún problema, pero que lo haga con una comunicación previa a la Delegación».

Por otro lado, el delegado no quiso adelantar si las personas identificadas, debido a que la concentración teóricamente era ilegal por la falta de comunicación, serán propuestas para una sanción económica. Rodríguez dijo que todavía no había recibido los informes de la Guardia Civil y que, una vez que los analice, será cuando determine las medidas que se pueden adoptar. «Esta Delegación del Gobierno protege el derecho de la ciudadanía a la concentración y la manifestación, pero con unos parámetros que nos permitan ordenarla».

Por su parte, la presidenta del Govern, Marga Prohens, criticó la protesta y defendió la actuación de la Guardia Civil tras identificar a algunos de los participantes. De esta forma, líder popular sostuvo que esta cala «es un espacio frágil que precisamente necesita que se dejen de hacer este tipo de acciones», aunque mostró también «el máximo respeto» hacia el acontecimiento. Asimismo, la presidenta del Ejecutivo apoyó la intervención de la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. «Todo mi respeto y apoyo a la Guardia Civil. Hicieron su trabajo en una protesta, que respeto, pero que no tenía las autorizaciones pertinentes», expresó Prohens.

La presidenta también se alineó con la alcaldesa de Santanyí, Maria Pons, recalcando que el Caló des Moro «necesita un respiro tras haber sufrido el efecto Instagram». Además, aclaró que no es un fenómeno nuevo, sino que «ya ha ocurrido estos últimos años» y ha defendido la actuación de Pons: «La alcaldesa ha sido muy crítica y ha aplicado medidas. Apoyo con total contundencia sus palabras».

En el caso de sus socios de Vox, la portavoz de los ultraderechistas en el Parlament, Manuela Cañadas, afirmó que «estamos en un punto en que los ciudadanos son libres de reflejar su hartazgo de lo que se considera una masificación en playas que realmente son un paraíso natural e idílico». Cañadas declaró que Baleares «era un paraíso y ahora ya no lo es» por culpa de las decisiones de populares y socialistas en las últimas décadas, si bien defendió la «libertad» de las empresas para traer turistas y de los ciudadanos de decir que están hartos: «Que haya una buena convivencia entre ambos, porque incluso hay playas en Galicia o en otros puntos del mundo que tienen entrada limitada y, a medida que van saliendo, entran otros visitantes».

«No fue una manifestación»

Por otro lado, los organizadores de la protesta denunciaron a través de sus redes sociales que «la Guardia Civil solo identificó a los mallorquines» presentes en la playa y no a ningún turista. Así lo aseguró la plataforma Mallorca Platja Tour, tildando de «intimidatoria» la actuación que llevaron a cabo las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. «No se trataba de ninguna manifestación sino de un encuentro por parte de los mallorquines con el objetivo de dar a conocer una problemática que nos afecta a todos. No podemos entender que un encuentro pacífico por los derechos elementales sea coartado por las fuerzas de seguridad», expresó la entidad.

Una protesta, la del Caló des Moro, sobre la que también se hicieron eco varios medios británicos y alemanes. «El ánimo contra los turistas en Mallorca está cada vez más caldeado», «playa asaltada por mallorquines mientras los turistas del Reino Unido prometen abandonar la isla», fueron algunos de los titulares más destacados.

En el caso del Daily Mirror recogió comentarios muy críticos lanzados por parte de varios usuarios a través de las redes sociales. «¿Por qué la gente va a ir a lugares donde no los quieren? Te querían hace años cuando eran pequeños aldeanos, pero han crecido en tamaño y ya no te quieren. Déjalos solos y cuando no tengan más ingresos estarán llorando para que regreses», señalaba uno de los comentarios a los que hacía referencia el Daily Mirror Por su parte, el medio alemán Bild destacó que «¡ahora una protesta acabó incluso en intervención policial!». La noticia indicaba que «los mallorquines se indignaron y vieron vulneradas sus libertades», haciendo hincapié en que «varios manifestantes coreaban turistas fuera».