Evento Foro Bellver

La ley de amnistía se somete a debate en el Club Diario de Mallorca

Catedráticos de Derecho Penal de distintas universidades se reunieron ayer para discutir la norma que entró en vigor la semana pasada tras publicarse en el BOE

El debate sobre la amnistía contó con una alta afluencia de público.

El debate sobre la amnistía contó con una alta afluencia de público. / Manu Mielniezuk

El Club Diario de Mallorca fue ayer el escenario de un debate sobre la ley de amnistía, organizado dentro del marco del Foro Bellver en colaboración con la Facultad de Derecho de la UIB. Un evento en el que se llevó a cabo una discusión esclarecedora sobre las implicaciones de esta controvertida norma, recientemente publicada en el Boletín Oficial del Estado y en vigor desde el 11 de junio.

Marisa Goñi, directora de Diario de Mallorca, inauguró el evento destacando la importancia de un análisis riguroso: «El objetivo de este debate es la clarificación del margen de interpretación que tiene el derecho. Un sano debate democrático alejado del ruido y la impostura». Moderado por Carmen Tomás-Valiente Lanuza, catedrática de Derecho Penal de la UIB, el debate contó con la participación de dos expertos con posturas diametralmente opuestas: el Dr. Nicolás García Rivas, defensor de la ley, y Juan Antonio Lascuraín, crítico de la misma.

En defensa de la ley de amnistía, el Dr. Nicolás García Rivas, Catedrático de Derecho penal de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM), citó la Comisión Venecia del Consejo de Europa, que ha reconocido la amnistía en varios países, excepto Alemania que, aún sin aprobarla formalmente, ha aplicado medidas similares en su historia. El catedrático quiso demostrar que, aunque la amnistía no está explícitamente mencionada en la Constitución española, su interpretación permite tal medida bajo ciertas condiciones: «La amnistía es posible, es una medida democrática, pero requiere un motivo legítimo».

«Lo que hizo el PP fue decir que, como la amnistía no estaba reconocida en la Constitución, ese era el fin del debate. Esto sucedió con otras medidas propuestas por su oposición, como el aborto o el matrimonio homosexual en su momento. Las normas de la Constitución, aunque no citen estas leyes, pueden aportar pinceladas que las respalden», contó el catedrático, quien también afirmó las «evidentes implicaciones políticas» del debate.

Ponentes y representantes institucionales en Club Diario de Mallorca. | MANU MIELNIEZUK

Ponentes y representantes institucionales en Club Diario de Mallorca. | MANU MIELNIEZUK / carlota pizá

En contraposición, Juan Antonio Lascuraín, Catedrático de Derecho penal de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), reconoció la constitucionalidad de la ley, pero la consideró «nefasta». Comparó la situación con un dilema filosófico, donde la pregunta clave no es si la ley es posible, sino si es deseable: «Lo importante no es si es posible que esta ley pueda llegar a existir en la sociedad si no si esta nos va a hacer mejores».

Lascuraín criticó la ley por, en sus palabras, surgir de intereses políticos y no de una verdadera necesidad social: «La ley surge muchos años después del primer síntoma de mala convivencia en España, el referéndum, casualmente en un momento en el que el PSOE necesita apoyos. Ni siquiera el partido había presentado la medida en su programa electoral el año pasado y, además, afirmaron que se trataba de una ley detestable».

Por otra parte, puso en duda su capacidad para mejorar la convivencia: «Hasta nueve veces se menciona este preámbulo. Esto es engañoso. La amnistía refuerza la convivencia si todos estamos de acuerdo con que esto va a suceder: habrá habido mayoría parlamentaria pero ha habido minoría absoluta en la sociedad. Los propios catalanes no ven la ley como una solución al problema de convivencia. Hay que ser optimista para afirmar lo contrario. Los amnistiados afirman que volverían a recurrir a medidas anticonstitucionales con el mismo fin, como la independencia de Catalunya», asevera el catedrático de la UAM.

El catedrático Juan Antonio Lascuraín añadió que ciertas leyes y normas son imprescindibles para garantizar el orden social, y que se debe prestar mucha atención a la actual crisis social, jurídica e institucional en la que se encuentra el país que da pie a que sucedan debates como el que existe alrededor de la ley de amnistía.

El debate reflejó una profunda división de opiniones. García Rivas defendió que el movimiento independentista en un país en el que existe libertad de expresión no debería haber sido castigado con tanta severidad: «Para mí fue una cuestión de escarmiento político, pero con el 155, con dos años de pérdida de autonomía, me parecía más que suficiente». Por otro lado, Lascuraín sostuvo que aunque la amnistía es constitucionalmente posible, sus altos costos sociales y jurídicos la convierten en una «mala ley», sugiriendo una reforma constitucional para regular su aplicación.

El debate en el Club Diario de Mallorca concluyó sin un consenso claro, pero con una comprensión más amplia de los argumentos a favor y en contra de la ley de amnistía. Los asistentes dejaron el foro con una reflexión profunda sobre las implicaciones políticas, sociales y jurídicas de una medida tan controvertida en la historia reciente de España.