Boulevard

Víctor Madera: «Montesión será el Davos del Mediterráneo»

Iglesia de Montesión

Iglesia de Montesión / Miguel Vicens

Matías Vallés

Matías Vallés

Si los mallorquines huyen en masa de la ópera bufa del España-Irlanda del Norte de fútbol, no todo está perdido. Siguiendo en tono optimista, es una excelente noticia que el jesuita Abel Toraño tenga garantizado el cielo, porque así no me lo tendré que encontrar jamás. Este fenómeno condena a sus hermanos a morir fuera de Mallorca porque «es la comunidad con mayor edad media» de España. Por si no lo hemos entendido, ya que la Compañía se caracteriza por pensar que los externos somos idiotas, remacha con el reproche de que «con una media de edad de 86 años, ya hace años que no tienen una dedicación al colegio». Hay que sacrificar a los caballos viejos.

Montesión es un mito inflado, hasta los Antiguos Alumnos piden perdón por la claridad de su expresión tras haber publicado un libelo de calidad periodística envidiable, sobre el expolio de su colegio. Sin embargo, resulta alarmante descubrir que los jesuitas mallorquines no se mueren a la velocidad adecuada, habrá que poner en marcha la jesuitanasia más o menos voluntaria. La expulsión de la Compañía es un ritual periódico, salvo que se autoexpulsan desde que descubrieron la fe en el euro.

Vayamos con los datos. El insulto a Mallorca del curioso Toraño habla de «ceder toda la manzana de Montesión a una contraparte interesada», por si conocen algo más confuso que un jesuita. La «contraparte» es el empresario asturiano Víctor Madera, que según el erradicador de jesuitas mallorquines gestionará en el colegio un «centro» también «residencial». La historia mallorquina de toda la vida, asotanada como en las Jerónimas o Lluc. Sin embargo, no todo el mundo sabe qué piensa el comprador y antiguo alumno de los jesuitas. Pues bien, el líder del Grupo Quirón dijo específicamente que «Montesión será el Davos del Mediterráneo». Es decir un foco cultural de dimensiones lulianas, «con debates a escala mundial sobre salud, los avances médicos o el envejecimiento».

Las pretensiones de Madera para Montesión son estratosféricas. No lo anotamos para defenderlo, sino para comprometerlo. Se halla extasiado ante la célebre manzana porque «¿dónde vamos a encontrar un edificio con 450 años de historia?». Solo recibirá las llaves del colegio antiguo cuando se inaugure el nuevo en el próximo curso, pero una licencia le permite iniciar mañana mismo las obras de recuperación de la iglesia, que incluyen la residencia de los jesuitas mallorquinas ahora ejecutados. De ahí la extrañeza ante la expulsión. Y recuerde que ni los responsables en Mallorca vieron el contrato firmado por los verdugos de la Compañía en Madrid.

Madera auspiciaba una iglesia consagrada simultáneamente al culto y a los principales actos cívicos del Colegio. En principio, se muestra más comprometido con Montesión que la Compañía que desprecia a sus miembros. El empresario asturiano tiene el precedente de los casals palmesanos que ya ha comprado. Sin ir más lejos que Can Oleza, obligó a retrasar un año las obras de restauración mientras se esperaba la viguería de pino de la calidad comprometida para una cubierta. Y ha traído a Mallorca a carpinteros franceses que participan en la restauración de Notre-Dame, para el alero del palacio palmesano.

No hay ninguna cadena hotelera mallorquina entre las diez mayores del mundo. Ni entre las quince, y así sucesivamente, aunque nadie lo diría viendo el autobombo local y los millones que ganan. La pregunta no es por qué Madera compra los inmuebles históricos, sino por qué los multimillonarios locales se desentienden del patrimonio. Así que pido socorro al mayor experto en inversiones y reformas inmobiliarias de Mallorca:

-¿Tienen sentido las compras palmesanas de Madera en cuanto a rentabilidad?

-Ninguno, eso es una ruina, de ahí que huyan los señorones locales. Solo se explica por una pasión personal.

Sucesos: Un turista roba una excavadora en s’Arenal para luchar en solitario contra la masificación, pero vuelca por impericia etílica antes de lograr su objetivo liberador. Más sucesos: El Govern que contrata a agresores sexuales a sabiendas, y que nunca ha pedido perdón por su política de fichajes, reparte después etiquetas de machismo a Iago Negueruela.

Mallorca no solo satura el flotante Son Sant Joan, también colapsa el aeropuerto no inundable de Viena,  véase la aglomeración el pasado viernes para embarcar en el vuelo de Austrian a Palma. | DM

Mallorca no solo satura el flotante Son Sant Joan, también colapsa el aeropuerto no inundable de Viena, véase la aglomeración el pasado viernes para embarcar en el vuelo de Austrian a Palma. / DM

Más sucesos: Enhorabuena a Aena, que ha conseguido que toda la prensa europea identifique a Mallorca con el «Chaos» gracias a la inundación de Son Sant Joan. En la imagen que hoy nos ilustra y que corresponde al pasado viernes, pueden comprobar que la isla no solo satura su aeropuerto flotante, sino también a las instalaciones aeroportuarias no inundables de Viena, con la aglomeración de rigor para el vuelo de la compañía Austrian con destino a Palma.

Reflexión dominical verificadora: «Los periodistas no consideran fiable ninguna noticia ni comentario que no haya aparecido antes en las redes sociales».

Suscríbete para seguir leyendo