Turismo

El 'Muro de las Lamentaciones' de la iglesia de los jesuitas en Montesión, uno de los puntos más turísticos de Palma

Decenas de papeles con mensajes descansan entre sus piedras tras haber infundado los guías turísticos la idea del ‘Muro de las lamentaciones mallorquín’

Un hombre observa con detenimiento el muro trasero de la iglesia de Montesión.

Un hombre observa con detenimiento el muro trasero de la iglesia de Montesión. / B. Ramon

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

La iglesia de los jesuitas de Palma se ha convertido estas últimas semanas en el epicentro de la información. Cientos de personas se concentraron el miércoles frente a la edificación religiosa acompañados de periodistas y transeúntes. Otros cientos de ciudadanos recorren a diario las calles aledañas a la iglesia. Sin embargo, existe un espacio ‘reservado’ para los turistas, que pasa desapercibido para el ojo del residente. Escondido en la parte trasera, su descubrimiento requiere una buena vista y mucha atención. O, en su defecto, atender a uno de los tours que ofrecen varias empresas para explicar ‘Los secretos del barrio judío de Palma’.

En uno de los mensajes puede leerse: «Free Gaza».  | B. RAMON

En uno de los mensajes puede leerse: «Free Gaza». | B. RAMON / jordi sánchez

Entre las desgastadas piedras que conforman la pared trasera de la iglesia de los jesuitas pueden encontrarse decenas de papeles con mensajes escritos en su interior. Algunos con plegarias, otros con mensajes políticos -«Free Gaza»- y otros simplemente con deseos personales. «Se trata de una especie de ‘Muro de las lamentaciones’ mallorquín creado por guías turísticos que interpretaron mal la historia», explica José María Molina, presidente de la Comunidad Judía en las Islas Baleares (CJIB).

«En el verdadero Muro de las Lamentaciones, en Israel, existe la tradición de introducir un pequeño papelito con una oración entre sus piedras. Cuando los colocan, se convierten en objetos sagrados y, por tanto, no se pueden destruir». En Palma, una vez el recorrido del tour alcanza la iglesia de Montesión - «el corazón de la judería» según destacan en la página web- proceden a explicar la historia de la iglesia, que alrededor del siglo XV sustituyó a una antigua sinagoga que ocupaba el mismo lugar. Una vez finalizada toda esta explicación, y tras una interpretación errónea de la historia del carrer del Vent -cuentan que lo llamaron así «ya que normalmente hace mucho viento en esa calle»-, animan a los participantes del tour a escribir un mensaje sobre un pequeño papel para introducirlo entre las pequeñas rendijas de piedra.

«En Israel, dos veces al año se retiran todos los papeles, que no son pocos, y como son objetos sagrados no los pueden tirar ni pueden ser destruidos ya que la mayoría contienen el nombre de Dios, y todo lo que tiene su nombre encima no puede ser eliminado», explica Molina. En su lugar, son enterrados en el Monte de los Olivos en Jerusalén.

En Ciutat, en cambio, los operarios de Emaya desconocen de esta ‘tradición turística’ y no recogen los papeles. Así, en días lluviosos, muchos terminan por deshacerse y acabar en el suelo como suciedad, mientras que otros simplemente son empujados más al fondo de las rendijas por más notas con deseos.

«Es un auténtico absurdo. No tiene ninguna significación», resume el presidente de la Comunidad Judía de Balears. Se trata, tan solo, de una de las muchas derivas del negocio turístico actual, capaz de reinterpretar la historia con tal de obtener más reclamos y atractivos para sus clientes, sin trascender la importancia de trasladar la historia de Palma de una manera correcta a los visitantes.