El Govern desvincula la ampliación de terrazas en Palma con la mesa contra la masificación: "No tiene nada que ver"

El portavoz, Antoni Costa, asegura que son "autorizaciones puntuales que se dan de acuerdo con la normativa vigente y lo tenemos que ver con relativa normalidad"

La plaza de la Llotja, situada apenas unos metros más allá del despacho de Marga Prohens.

La plaza de la Llotja, situada apenas unos metros más allá del despacho de Marga Prohens. / B. Ramon

Guillem Porcel

Guillem Porcel

El Govern desvincula por completo la autorización de más terrazas en la plaza Drassanes, Banc de s’Oli y la Llotja de Palma con la Mesa contra la masificación turística que empezó a andar hace apenas unas semanas. Pese a que tanto la presidenta balear, Marga Prohens, como el alcalde de Ciutat, Jaime Martínez, han hablado de forma reiterada de poner límites, el vicepresidente del Ejecutivo autonómico, Antoni Costa, ha asegurado esta mañana que la decisión del Cort «no tiene nada que ver» con los debates sobre el modelo turístico de las islas.

Preguntado acerca de que el Ayuntamiento de Palma haya aprobado una serie de decretos que modifican la distribución de una decena de terrazas de la ciudad o, como en los tres casos citados, amplían la ocupación de la vía pública, el portavoz del Govern defiende que «evidentemente las instituciones públicas de Baleares siguen funcionando y yo no sé exactamente la decisión que ha tomado el ayuntamiento, aunque sin ninguna duda son autorizaciones puntuales que se dan de acuerdo con la normativa vigente y lo tenemos que ver con relativa normalidad».

Por ello, Costa reivindica que la Mesa contra la saturación servirá para conseguir un análisis «bien hecho, riguroso y serio» que permitirá al Govern tomar decisiones «con el máximo consenso posible» con el objetivo llevar a cabo medidas «valientes».

Uno de los enclaves en el que las terrazas ganarán terreno es la plaza de la Llotja, uno de los puntos calientes del mapa de ruido de Palma y fuente de conflicto con los residentes situado apenas unos metros más allá del despacho de la presidenta del Govern. En este caso no habrá más terrazas, pero las seis que ya están operativas se amplían. En conjunto, la superficie destinada a estos elementos pasa de 136 metros cuadrados a 189. Es especialmente llamativo el caso de una terraza que pasa de 31,45 metros cuadrados autorizados a 47,50.