Escombros sobre el tejado propiciaron la inundación en la terminal A del aeropuerto de Palma

Denuncian que la acumulación de restos de obra en la azotea sobre el ‘duty free’ impidió que al agua torrencial circulara y se coló en el edificio

En la imagen, azotea de la terminal A del aeropuerto; según se advierte, por escombros acumulados en los canales por donde debía circular el agua esta entró dentro del edificio.

En la imagen, azotea de la terminal A del aeropuerto; según se advierte, por escombros acumulados en los canales por donde debía circular el agua esta entró dentro del edificio. / DM

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

A la espera de que se conozcan las primeras valoraciones de Aena sobre las inundaciones del pasado martes en el aeropuerto de Palma —que anegaron la pista, el parking o el edificio terminal—, van trascendiendo las posibles causas del siniestro más grave en las instalaciones a raíz de la fuerte tormenta. Una acumulación de escombros en el tejado de la terminal A es la explicación que se baraja a la cascada de agua que irrumpió por el techo de la zona del duty free en la terminal A. 

Una de las imágenes más impactantes a causa de la tormenta, que dejó hasta 71,8 litros de agua por metro cuadrado en el aeropuerto y su entorno, se pudo ver en el vídeo viral de la tienda libre de impuestos de la terminal A, la dedicada a los vuelos que no pertenecen al espacio Schengen, como los del Reino Unido. Por el techo caía el agua a jarros. Como informó este jueves este diario, en esa zona la propia empresa que lo gestiona, Dufry, ha estado llevando a cabo obras para instalar el aire acondicionado. 

Así quedó el duty free del aeropuerto de Palma tras la tormenta

La imagen que acompaña esta información corresponde al techo del duty free, donde están los aparatos del aire acondicionado. En las partes en forma de canal se acumulaban escombros —como los que se ven en la foto sobre el suelo—, lo que dificultaba que el agua de la lluvia corriera. Y así fue como se fue metiendo el agua por esa especie de ventanas para caer por el techo de la tienda, explican fuentes del aeropuerto. «¿Quién dejó esos escombros allí?», se preguntan, ante «una negligencia» a la que se achaca ‘la lluvia’ que caía dentro del duty free. Por otro lado, se denuncia que «a esa azotea puede acceder cualquier persona ataviada con un chaleco de obras, no hay ningún control aeroportuario».

Esta zona que alberga el duty free de la recién remodelada terminal A, cuyas obras continúan, si bien ahora no a la vista de los pasajeros, es una de las más afectadas por las inundaciones en el aeropuerto. Desde el martes permanece cerrada la tienda de Dufry. Aena en un principio había indicado que ayer iba a reabrir el comercio. Pero, según señalan fuentes conocedoras, está previsto que sea hoy cuando reinicie la actividad comercial.

VÍDEO Y FOTOS | El aeropuerto de Palma, paralizado por las inundaciones

Redacción

Al parecer a pesar de la avalancha de agua que caía por el techo, el género del duty free no se echó a perder, como tampoco el de los locales de restauración. Lo que está por ver es el daño provocado por la humedad en los suelos y el mobiliario.

Aena no ha facilitado ninguna información sobre las inundaciones. Se señala que se está evaluando la situación. Tampoco si ante el alcance de las inundaciones en el edificio considera que a Acciona, la empresa que está llevando a cabo las obras de remodelación de Son Sant Joan, le corresponde alguna responsabilidad.

Este diario también se ha puesto en contacto con Acciona. Por ahora no se han brindado declaraciones. De acuerdo con fuentes conocedoras el gestor aeroporturario y la compañía de la familia Entrecanales están enfrentadas ante la dramática situación que provocó la tormenta en el tercer aeropuerto con más tráfico en el Estado español. 

Hace dos años que Aena adjudicó a Acciona las obras de remodelación del módulo A y de la terminal de Son Sant Joan, el tercer aeropuerto con más tráfico de su red. Este contrato ascendió a 200 millones de euros con un plazo de ejecución de 39 meses. Era el principal de los lotes del concurso para el proceso de ampliación del aeropuerto veinticinco años después de su inauguración.

A estas actuaciones sumaron las de otro contrato, por 19 millones, para la ampliación del módulo D, consistente en la construcción de tres nuevos embarques sustituyendo los remotos actuales.

Críticas de trabajadores

Las obras de reforma se están llevando a cabo con gran presión con una instalación que sigue funcionando y ya se encuentra en plena temporada alta. Hay que recordar que a finales de abril trabajadores de Son Sant Joan criticaban el estado de la terminal A. «Han querido hacer las obras rápido y está todo mal», afirmaban a este diario, justo cuando el tráfico de pasajeros británicos, cuyos vuelos llegan a este terminal, se intensificaba. 

Denunciaron que las baldosas «recién estrenadas» estaban rotas y que había goteras. También relataban que como las obras estaban en marcha tenían que pasar con los viajeros por zonas repletas de escombros, con cables colgando y techos abiertos. Los trabajadores aseguraban que los trabajos de remodelación habían estado «medio parados durante el invierno». 

Tras avanzar con la remodelación y después de que abrieran los nuevos locales de restauración han llegado las inundaciones.

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