Protestas contra la masificación: Una mallorquina se niega a que una aerolínea use una foto suya de una playa

Eloísa Ozonas niega a Volotea el permiso para usar una foto de su Instagram de una playa de Mallorca: "No quiero ayudar a promocionar una falsa Mallorca idílica y crear expectativas para que venga más gente"

Crece la campaña en redes sociales de los mallorquines contra los perfiles que promocionan calas y espacios de la isla

Imagen de la mallorquina que Volotea quería usar en sus redes sociales

Imagen de la mallorquina que Volotea quería usar en sus redes sociales / E.O.

Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

El malestar de cada vez más mallorquines con la masificación turística se manifiesta día tras día. Eloísa Ozonas hizo en mayo de 2021 una foto de una playa del norte de Mallorca a la que solo se puede llegar tras andar varias horas. La imagen era idílica: ella bañándose en aguas cristalinas y ni un alma en la arena, ni una sombrilla, ni una hamaca, ni un chiringuito. Colgó la foto en su perfil de Instagram. Hace dos días la compañía aérea Volotea le preguntó si podía usar su foto para publicar en sus redes sociales, asegurándole que la mencionarían como autora. La publicación le hubiera dado visibilidad a la joven mallorquina, pero se ha negado: "No quiero contribuir a promocionar una Mallorca falsa e idílica y crear expectativas para que encima venga más gente".

En concreto, la respuesta de Ozonas a la aerolínea, que ha generado una gran repercusión en redes sociales, ha sido: "No. No os doy permiso. Mientras sigáis poniendo vuelos a 19 euros a Mallorca para que vengan a hacerse la foto en esta playa a la que sólo se puede llegar después de horas andando, y a saturar nuestra isla, ¡no!".

La mallorquina pide a este diario no desvelar el nombre de la citada playa, con esa discreción que cada vez más mallorquines practican y exigen en un intento de preservación ante la promoción turística descontrolada que suponen los perfiles en redes sociales. Ella puntualiza que no está en contra del turismo y asume que Mallorca vive de él, "pero critica "el nivel" al que se ha llegado, que considera ya inasumible e inaceptable. Cree que este año, en el que la temporada ha empezado muy pronto, se ha llegado a un punto de inflexión, cuando el problema coincide también (y se vincula directamente) con las dificultades que tiene la población local para acceder a una vivienda. Así, recuerda, están sucediéndose las acciones contra la masificación turística una semana tras otra, como manifestaciones y 'ocupaciones' de playas,e incluso el Govern del PP ha hecho un cambio de discurso "pero no tanto de acciones", indica. Lamenta que los mallorquines hayan normalizado el cambiar nuestras rutinas y renunciar hacer cosas e ir a sitios al saber que estarán abarrotados de turistas: "¿Por qué tenemos que asumir que es normal tener que cambiar nuestra vida normal?". Con todo, ve perfectamente lógico que los isleños hayan dicho "basta".

Su respuesta a Volotea ha generado muchas respuestas en redes. La mayoría son comentarios de apoyo por su postura, pero también ha recibido críticas e insultos. Algunos le afean que ella precisamente se defina en redes como una viajera, en concreto apasionada de los países nórdicos. Ve necesario dejar claro que no está en contra de viajar ni del turismo, pero razona que hay niveles de masificación a los que no hay que llegar. "Voy a sitios no masificados, soy respetuosa con el medio ambiente y con la población local, yo si fuera de Alemania no vendría a Mallorca ahora mismo, como tampoco me iría a Venecia", puntualiza.

Activismo del secretismo

Como ella, cada vez más mallorquines dejan comentarios en perfiles de redes sociales que cuelgan imágenes idílicas de diferentes sitios de Mallorca: muchos isleños escriben criticando estas publicaciones y les instan a retirarlas y a no difundir la ubicación de estos enclaves, abogando por lo que podríamos denominar un activismo del secretismo. El caso paradigmático es Es Caló de's Moro, enclave que debido a las redes sociales se ha puesto tan de moda que la gente hace incluso cola durante horas para poder acceder y hacerse la foto (y colgarla en redes y continuar así el círculo inacabable de la promoción turística). Este domingo precisamente hay una llamada popular para que los mallorquines acudan a esta cala para reivindicar su derecho a ir a la playa en temporada alta y no tener que renunciar a parajes emblemáticos, una acción que responde además a las declaraciones de Manuela Cañadas, de Vox, quien señaló que los mallorquines "no pueden pretender ir a la playa tranquilamente en julio y agosto".