La prostitución de lujo también desea salir del infierno

Unos clientes cada vez más agresivos, la exigencia del consumo de drogas compartido y la creciente demanda de prácticas de riesgo hace que el abandono se dé también en la gama alta

Jaume Perelló y Victoria Pujol, técnicos del Casal Petit.

Jaume Perelló y Victoria Pujol, técnicos del Casal Petit. / DM

Redacción

«Si tienen la oportunidad, la práctica totalidad de las mujeres quieren abandonar la prostitución», afirman Jaume Perelló y Victoria Pujol, técnicos del Casal Petit, incluidas aquellas que desarrollan esta actividad en el segmento del lujo. El motivo es la degradación que envuelve a este mundo, incluso entre la clientela de mayor poder adquisitivo.

Un aspecto en el que tradicionalmente coinciden organizaciones como la antes señalada o Médicos del Mundo es el deterioro que se ha vivido en el mundo de la prostitución debido a una clientela cada vez más agresiva y exigente con las prácticas de riesgo (como evitar el uso del preservativo), y muy influenciada por el mundo de la pornografía.

Segmento de lujo

El segmento del lujo no ha quedado excluido de este ‘descenso a los infiernos’, y Casal Petit también ha atendido a mujeres que se han movido en ese ámbito y que han buscado la forma de abandonarlo. Hay una situación que se ha vuelto recurrente y que explica la salida de estas personas: los clientes de alto nivel reclaman a la mujer en situación de prostitución que comparta con ellos la experiencia del consumo de estupefacientes, mayoritariamente cocaína. Otras han acudido al lugar donde debían prestar su servicio a un cliente para encontrarse a varios individuos con la pretensión de practicar sexo en grupo.

Este tipo de situaciones, junto con la creciente demanda de prácticas de riesgo, explican que la decisión de abandonar este tipo de situaciones afecte a un gran número de mujeres independientemente de lo elevado de sus tarifas.

Hay otro elemento subrayado por Perelló y Pujol, y es el acceso frecuente a la prostitución de clientes cada vez más jóvenes, con poco más de 20 años de edad, que buscan en estas mujeres las prácticas que han visto en el porno y que no son aceptadas por sus parejas.

Salida posible

Este deterioro explica que ambos representantes del Casal Petit aseguren que la práctica totalidad de las mujeres en situación de prostitución, la abandonan si disponen de la ayuda necesaria para ello, aunque sea con importantes sacrificios.

La práctica totalidad intentan abandonar la prostitución si disponen de ayuda

La práctica totalidad intentan abandonar la prostitución si disponen de ayuda / DM

Como ejemplo, se señala el caso de una joven que de 8 a 12 de la mañana ejercía la prostitución, de 12,30 a 2,30 acudía a un taller formativo, de 3 a 9 a la Escuela de Hostelería de la UIB, estudiaba en casa por la noche y a la mañana siguiente volvía a prostituirse. Actualmente dispone de un empleo normalizado en el sector turístico.

En Casal Petit también se ha trabajado con mujeres migrantes que habían desarrollado estudios universitarios en su país de origen, entre ellas tituladas en Derecho, Económicas o Enfermería, y que se habían visto abocadas a ejercer la prostitución en la isla al no poder convalidar sus estudios. Se reconoce que se trata de personas que normalmente terminan abandonando esta actividad para incorporarse a un puesto de trabajo, aunque en muchas ocasiones sin relación con esos estudios y en el ámbito turístico.

Se destaca la importancia del apoyo emocional que se dé a estar mujeres, y de que se incentive su formación y la orientación laboral para que ganen confianza en sus posibilidades y recuperen habilidades sociales

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