El aeropuerto de Palma cambia su vallado perimetral para reforzar la seguridad tras la fuga de migrantes a través de las pistas de 2021

Las obras tienen un presupuesto de 543.544 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses, con una exigencia y garantía de mantenimiento de diez años

El 5 de abril de 2021 veinte migrantes aprovecharon un aterrizaje de emergencia para huir a través de las pistas y saltarse el vallado de seguridad

Miguel Vicens

Miguel Vicens

El aeropuerto de Palma cambiará en un plazo de cuatro meses el vallado perimetral del recinto para reforzar la seguridad de todas sus áreas restringidas.

Las obras, que Aena sacó a licitación el pasado mes de octubre, y cuyo periodo de presentación de ofertas concluyó el pasado viernes, 19 de enero, afectarán especialmente a nueve zonas del complejo aeroportuario de Son Sant Joan. Y tienen un presupuesto global de 543.544 euros, con una exigencia de garantía y mantenimiento por un periodo de diez años.

La noche del 5 de noviembre de 2021 pasajeros de un avión de la aerolínea Air Arabia Maroc forzaron un aterrizaje de emergencia en Palma del avión alegando una supuesta urgencia médica. Y mientras el pasajero y un acompañante eran trasladados al hospital de Son Llàtzer, otros veinte pasajeros formaron un tumulto en el interior de la aeronave y terminaron huyendo por las pistas y sorteando el vallado de seguridad de la pista norte

Ahora, para redoblar la seguridad de las áreas restringidas aeropuerto de Palma, donde ya se había instalado un sistema anti-instrusión, las obras de cambio del vallado perimetral reforzarán las zonas en peor estado de conservación, según detalla la memoria del proyecto que ha publicado Aena. 

Cartel de zona restringida de seguridad en el límite del aeropuerto de Palma con Son Ferriol

Cartel de zona restringida de seguridad en el límite del aeropuerto de Palma con Son Ferriol / Miguel Vicens

Nueve zonas principales de actuación

Los trabajos afectan a seis tramos paralelos a la pista norte, un tramo cercano a la pista sur, uno interior anexo a las terminales y a la zona de aparcamiento, y por último al recorrido de seguridad que pasa junto a la zona del Complejo Mirall Balear de oficinas.

El proyecto contempla la renovación del vallado en las zonas más deterioradas, en algunos casos demoliendo toda la estructura de cemento y metal. Y en otros casos, solo con la reposición de malla, postes y bayonetas, cuya función es la de dificultar todavía más la intrusión en zonas restringidas, en los tramos donde el murete de hormigón que sirve de base al vallado esté en buen estado. 

También contempla la obra la sustitución de puertas correderas del perímetro, así como la colocación de un nuevo vallado cerca de las pistas de aterrizaje, cuya característica es que se pueda romper.

Otra de las prescripciones del proyecto es que cada diez metros de nuevo vallado debe incluir un cartel que señale que aquella es una área restringida de seguridad, así como preservar durante los trabajos las cámaras instaladas en todo el perímetro, así como el reciente sistema anti-intrusión instalado, que detecta cualquier movimiento anormal en el vallado perimetral. 

Además, se elimarán diez antiguas puertas correderas ya sin uso por vallado convencional sustentado por un murete.

Asegurar la seguridad antes del desmontaje

Una de las zonas más deterioradas es la que limita la superficie aeroportuaria con la base militar de Son Sant Joan. En esa zona se sustituirán 370 metros lineales de valla metálica, pues la actual presenta múltiples deficiencias.

Las condiciones de la oferta pública para realizar las obras imponen como obligación que antes de cualquier tarea de desmontje la empresa adjudicataria deberá instalar un cierre perimetral provisiónal , asegurando en todo momento la impermeabilización del recinto y constituyéndose "en una verdadera barrera física, evitando posibles huecos e imposibilitando incursiones en el área de seguridad restringida".

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