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PISA muestra una brecha de dos cursos entre los alumnos nativos y los inmigrantes

Baleares tiene el mismo porcentaje de estudiantes extranjeros que Cataluña y ha logrado mejores resultados en el último informe

Una joven estudiando en una biblioteca de Palma.

Una joven estudiando en una biblioteca de Palma. / B. Ramon

Mar Ferragut Rámiz

Mar Ferragut Rámiz

Palma

Ante los malos resultados que Cataluña ha obtenido en el último Informe PISA, y pese a que éstos ya se venían reflejando en otras evaluaciones anteriores, la Generalitat se escudó en un primer momento que en la muestra de participantes hubo una «sobrerrepresentación» del alumnado migrante. Las declaraciones generaron mucho debate: ¿Puede ser esa una de las causas? ¿La escuela está fallando como ascensor social, tiene recursos para ofrece igualdad de oportunidades a todos los niños al margen de su lugar de origen?

La comparativa con Baleares, que según el informe PISA tiene casi la misma proporción de alumnado extranjero que Cataluña (incluso algo menos: un 24% allá, un 21% aquí), puede arrojar algo de luz sobre la cuestión.

En este último informe Baleares se mantiene por encima de Cataluña, cae mucho menos y muestra una menor diferencia entre alumnado migrante y nativo, aunque la brecha existe y es notable: en las islas el nivel de competencias de los alumnos inmigrantes de 15 años está casi dos cursos por debajo de los nativos.

La evaluación impulsada por la OCDE considera alumnado migrante a los nacidos en el extranjero y también a los nacidos en España pero con ambos progenitores inmigrantes. No se precisa cuánto tiempo lleva la familia migrada viviendo en el país de acogida. El informe indica que una diferencia de 20 puntos equivale un curso.

En el caso de la competencia matemática y la científica la diferencia de rendimiento entre los estudiantes extranjeros y los nativos de Baleares es de 37 puntos; en Lectura, de 29 puntos. En Cataluña la diferencia es algo más acentuada en las tres competencias evaluadas, entre los 43 y los 46 puntos. A nivel estatal, la brecha entre unos y otros es de 43 puntos en Matemáticas, 32 en Lectura y 36 en Ciencias.

El informe señala que en Ceuta, Canarias y Andalucía los estudiantes muestran igual rendimiento, al margen de su lugar de nacimiento, en las tres áreas; en Navarra y Extremadura no hay diferencias en Lectura. Las mayores brechas se dan en el País Vasco (70 puntos en Matemáticas), en Melilla (57 puntos en Lectura) y en Galicia (59 puntos en Ciencias).

Daniel Salinas, analista senior de PISA, recordó en la presentación del informe que tras los resultados siempre hay muchos factores implicados. En cuanto al alumnado inmigrante, razonó que «una de las barreras a las que se enfrentan es que la mitad de ellos aproximadamente hablan en el hogar una lengua distinta a la de la escuela».

En dicha rueda de prensa, el ministerio de Educación quiso resaltar que el sistema español sigue siendo más equitativo que los de otros países europeos, pero pese a ese apunte la brecha entre unos estudiantes y otros es destacada.

La escuela no salva el nivel socioeconómico

En promedio, en los países de la OCDE, los estudiantes socioeconómicamente favorecidos obtuvieron 93 puntos más en Matemáticas que los estudiantes desfavorecidos. En España, esta brecha de rendimiento es de 86 puntos. En Baleares, la variación entre el alumnado más vulnerable y el favorecido es menor, per aun así hablamos de una variación de más de tres cursos: 73 puntos. En Cataluña, Madrid, Murcia y Asturias es donde hay más desigualdad (con brechas por encima de la media española) mientras que Cantabria (59); Galicia (67), Comunidad Valencia (69) y Navarra (71) son las que muestran menor diferencia entre los estudiantes según su nivel socioeconómico. PISA señala a estas CCAA, junto a Baleares, Castilla y León, Canarias, Castilla-La Mancha, La Rioja, Andalucía y Extremadura como las más equitativas. 

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