La reforma de la sedición deja en seis meses una violenta protesta anticovid

Los ocho procesados cortaron el tráfico en las Avenidas y arrojaron múltiples objetos a la Policía

Los ocho condenados durante el juicio en la Audiencia de Palma.

Los ocho condenados durante el juicio en la Audiencia de Palma. / L.MARINA

Lorenzo Marina

Lorenzo Marina

El ‘Black Friday’ ha coincidido este viernes con una sustancial rebaja de las penas a ocho jóvenes por violentos disturbios en una protesta callejera en Palma contra la covid en plena pandemia. Un total de ocho acusados han sido condenados en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial a seis meses de cárcel, aunque ninguno de ellos llegará a ingresar en prisión, al quedar la pena en suspenso.

El fiscal pedía inicialmente para todos ellos penas que sumaban 23 años de cárcel. La derogación del delito de sedición y la reforma de los desórdenes públicos ha minimizado la petición del ministerio público por este delito por los violentos disturbios ocurridos durante una protesta callejera en 2021 en Palma contra las medidas de confinamiento y otras restricciones derivadas de la covid.

Con carácter previo a la celebración de la vista oral, los ocho procesados, un noveno se encuentra en rebeldía, han alcanzado un acuerdo de conformidad. En virtud de este pacto, han aceptado una condena de seis meses de prisión por desórdenes públicos tras sentarse en el banquillo de los acusados. Además cuatro de los procesados tendrán que pagar una multa de 1080 euros por un delito de resistencia a agentes de la autoridad.

Durante la vista, para alcanzar el pacto con el ministerio público, los procesados han reconociedo que, sobre las 23.00 horas del 8 de mayo de 2021, cortaron el tráfico en las Avenidas en ambos sentidos durante esta manifestación sin autorización contra las medidas de la pandemia.

Golpe con un casco de moto

De acuerdo con el escrito del fiscal, este grupo de jóvenes, más el que se encuentra en rebeldía, montaron barricadas con contenedores. También arrancaron papeleras y barandillas. En el transcurso de esta violenta protesta, estos manifestantes lanzaron toda suerte de objetos contra la Policía. El móvil de la algarada era la protesta contra el confinamiento y otras medidas sanitarias adoptadas para tratar de contener la ola de contagios y la propagación de la covid. Unas 300 personas se sumaron a esta manifestación no autorizada.

Numerosos efectivos de la Policía Nacional y de la Policía Local de Palma se movilizaron para disolver la manifestación de inmediato. El choque virulento no se hizo esperar. Mientras los primeros trataban de avanzar, los segundos les replicaban arrojándoles botellas, piedras, papeleras, barandillas y hasta comida. Un policía local sufrió una fuerte contusión e una pierna al estallarle cerca una botella, que contenía algún tipo de gas, mientras que otro agente fue golpeado en pleno rostro con un casco de moto.