Un juez cancela una deuda que se asumió tras su divorcio
La mujer debía unos 33.000 euros que la obligó a declararse en situación de insolvencia
EP
Una joven mallorquina ha conseguido cancelar una deuda de 33.000 euros tras asumir unos adeudos tras divorciarse.
La Asociación de Ayuda al Endeudamiento explicó este jueves que se trata de una autónoma que se ha visto obligada a declararse insolvente por dos de las causas más frecuentes, el cierre de un negocio fallido tras la pandemia y la imposibilidad de asumir las deudas que le tocaron pagar tras divorciarse.
Según añadieron, tras un procedimiento judicial que ha durado algo menos de un año, esta ciudadana ha logrado cancelar 33.757 euros que reclamaban distintas entidades financieras desde 2020.
La Asociación de Ayuda al Endeudamiento ha tramitado este expediente aplicando la Ley de la Segunda Oportunidad.
La mujer llegó a esta situación por tener que cerrar un negocio en 2020 a causa de la pandemia. Sin embargo, la situación se agravó cuando se divorció y se vio obligada con su sueldo a sacar a su familia y la mitad de las deudas adelante con un solo sueldo.
Para atender a algunas de estas deudas solicitó nuevos créditos, generando así un «efecto bola de nieve» que disparó sus cuotas mensuales a abonar.
- Imputados por prevaricación nueve profesores de un tribunal de la UIB
- Reclaman devolver Marivent a la ciudadanía y recuperar el Museo Saridakis: 'La Familia Real lo usa como si se tratara de un alquiler turístico
- Estas son las principales carreteras de Mallorca que tendrán restricciones por el eclipse del 12 de agosto
- La última prueba antes del eclipse en Mallorca: comprueba desde hoy si podrás verlo desde tu casa
- Las claves de la caída de la jefa de Costas en Baleares: «No me iré, tendrás que echarme y justificar por qué"
- Cómo acceder pese a las restricciones del eclipse en Mallorca: quién puede entrar y cómo acreditarlo
- Sanción a un agente que se aprovechó de su uniforme en el aeropuerto de Palma
- Gregorio abraza al hombre que le salvó la vida hace 35 años en Mallorca: “Se ha cerrado el círculo”