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Denuncian a RIU por delito ecológico en su complejo en Costa Rica

Ecologistas llevan años insistiendo en supuestas irregularidades en su construcción - La hotelera defiende que «siempre» ha respetado la legislación

La cadena RIU cuenta con dos hoteles en Playa Matapalo, en Guanacaste, Costa Rica. RIU

Costa Rica es un destino maduro para RIU, donde abrió su primer hotel en 2009 y el segundo en 2012. Desde sus inicios su complejo turístico a orillas del Pacífico ha estado rodeado de polémica por supuestas irregularidades durante su construcción. Ecologistas del país centroamericano insisten en que la cadena mallorquina incurrió en daños ambientales con este proyecto en Playa Matapalo, en la provincia de Guanacaste. El largo proceso judicial vuelve a reabrirse, ahora por delito ambiental, el juicio se ha fijado para el 24 febrero de 2023.

Tras archivarse la causa penal, se retoma el caso. Desde que empezó el proyecto del primer hotel, en 2008, la organización ecologista Confraternidad Guanacasteca persigue a la compañía mallorquina. Sostiene que el complejo se ha construido «violando las leyes vigentes», según un comunicado emitido este diciembre una vez que se ha reabierto el proceso. Acusa a la hotelera de haber modificado el curso de un arroyo («una quebrada»), eliminar árboles en zona de playa pública, de eliminar y rellenar un manglar —un tipo de ecosistema costero y húmedo rico en biodiversidad— y de la muerte inducida de árboles. La cadena afronta una sanción por daño ambiental que asciende a unos 136.000 euros.

Desde RIU declaran a este diario que se personarán en la vista y no se sorprenden de que el conflicto siga coleando. Dan por hecho que continuarán las denuncias, a pesar de que el complejo hotelero hace trece años que se inauguró. Defienden que «siempre» han respetado la legislación.

Conciliación sin «culpa»

El sociólogo costarricense Arturo Silva Lucas, que forma parte de Alba Sud, think tank catalán especializado en investigación y comunicación para el desarrollo, explica que en 2009 el expediente judicial contra RIU se empezó a tramitar como un delito penal y ahora se va a dirimir en un tribunal ambiental. «Pasa de ser una sanción con posibilidad de cárcel a una económica y tal vez cierre de instalaciones parciales o totales», además que supondría la revocación de permisos ambientales.

Ante la demanda penal, RIU optó por acogerse a un proceso de conciliación, que «no significa aceptación de culpa», declaran desde la cadena. Los ecologistas, por su parte, consideran que ese acuerdo supone el reconocimiento de los daños ambientales y sostienen que «se pagó una suma (de dinero) que se mantiene en secreto». La compañía lo niega y asegura que lo que hizo fue garantizar el paso de la fauna y asfaltar una plaza en aras de la comunidad.

La cadena aduce que las autoridades ambientales costarricenses emitieron informes —que han sido avalados por un tribunal— certificando que «nunca existió bosque en los terrenos» que ocupan los hoteles, además de que desde 1971 son de uso agropecuario y todas las obras construidas cumplen con la normativa local.

Informes en cuestión

Desde 2009 ecologistas y vecinos de la zona objetan que con la construcción de los hoteles se modificó el curso de una quebrada de agua y se secó un manglar, afectando al ecosistema, además de que denuncian el uso ilegal de la primera línea de costa —la zona marítimo terrestre— y deforestación en el área. «Se le imputa a la compañía que estas acciones fueron llevadas a cabo con estudios de impacto ambiental falsos o deficientes», afirma el investigador de Alba Sud. «Posiblemente —dice Arturo Silva— haya corrupción de por medio por parte de los funcionarios que tramitaron los permisos ambientales».

La ONG Confraternidad Guanacasteca interpuso un recurso de amparo en la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia el 30 de junio de este año porque el tribunal a cargo de la denuncia contra RIU no había reactivado las audiencias ni emitido resolución alguna sobre «el impacto ambiental negativo» en la zona de Playa Matapalo, reprochando su dilación en el caso contra la compañía mallorquina. Los ecologistas cuestionaban por qué «han pasado tantos años y el caso no ha obtenido una resolución de fondo», después de más de una década.

Así las cosas, la Sala Constitucional admitió el recurso de los ecologistas para que se resuelva de forma definitiva su denuncia en el juicio de febrero. La oenegé confía en que la sentencia llegue a implicar «la demolición de al menos uno de los hoteles construidos encima del cauce de la quebrada que se entubó».

La polémica rodeó al complejo de RIU desde sus inicios, un obrero nicaragüense falleció en noviembre de 2008. La prensa informó entonces de las insalubres condiciones en que vivían los obreros y hasta se llegó a parar el proyecto que más tarde se retomó.

Próxima ampliación Sigue la apuesta por el destino

RIU anunciará en enero la ampliación de su complejo en el Pacífico costarricense, en Guanacaste. La compañía cuenta en el destino con dos hoteles, el Riu Palace Costa Rica, un establecimiento de lujo con 538 habitaciones, inaugurado en 2012, y el Riu Guanacaste, un cinco estrellas de 701 habitaciones que abrió en 2009. Están al lado del Refugio Nacional de Vida Silvestre, un espacio natural protegido de 200 hectáreas, ubicado en un terreno de su propiedad y al que dan mantenimiento.

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