En un plazo de 15 años los ciudadanos de Balears le han dado la vuelta a la tortilla, y si en 2008, en el momento de iniciarse una de las peores crisis económicas de la historia al estallar la denominada ‘burbuja inmobiliaria’, debían a los bancos el exceso de 2,4 euros por cada uno ahorrado, en este momento disponen ya de más capital en sus ‘bolsillos’ que deuda. La hucha está hinchada, pese a la creciente cifra de familias con problemas para llegar a fin de mes.

El incremento que el ahorro de familias y empresas del archipiélago ha registrado durante los últimos lustros es espectacular, según se refleja en los datos del Banco de España. En 2005 sus depósitos en las entidades financieras alcanzaron un valor de 14.686 millones de euros, para situarse en los 19.148 millones en 2008 y en los 21.138 millones en 2010. A partir de ahí, y ya en los más duro de esa crisis, comenzó a descender hasta los 18.022 millones durante el tercer trimestre de 2012, para iniciar desde ese momento una senda de recuperación con algunos altibajos.

En el verano de 2019, antes de la pandemia, ese ahorro se había situado en los 27.765 millones, para pasar a los 30.251 millones de euros dos años más tarde, en parte debido a las restricciones y a los problemas para consumir, y alcanzar los 34.577 millones actuales.

Evolución de la deuda

Muy diferente ha sido la evolución de la deuda. Si el valor del crédito a devolver a las entidades financieras alcanzó los 29.737 millones de euros en 2005, para dispararse hasta los 46.183 millones en 2008 y los 46.661 millones en 2009 (su punto más alto), a partir de ahí comenzó a reducirse, para colocarse por debajo de los 40.000 millones de euros a principios de 2013.

En 2018 ese endeudamiento había descendido hasta los 29.045 millones de euros, momento en el que inició una nueva fase de ascenso. Pero si en el verano de 2021 se había colocado en los 33.940 millones, actualmente se cifra en 33.858 millones de euros.