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BOULEVARD

Boulevard: Qué está matando en masa a los ancianos mallorquines

La propiedad del Real Mallorca está radicada en el paraíso fiscal de Delaware, mediante una sociedad opaca a la que se transfiere una cantidad millonaria de fondos públicos

Las ojeras de Ricardo Darín en ‘Argentina, 1985’ corresponden al fiscal Julio César Strassera, fotografiado en Palma por Torrelló. TORRELLÓ

Primero nos comunicaron que no podíamos acceder a una vivienda en propiedad en Mallorca, después nos transmitieron que no disponíamos de recursos para alquilarla, las tarifas anunciadas garantizan ahora que tampoco podamos pernoctar en un hotel. Mensaje recibido, pero tal vez era innecesario activar el arma nuclear, para eliminar por el procedimiento más salvaje a los nativos.

Hasta finales de agosto habían muerto en Balears 10.369 personas, según los datos oficiales transmitidos por la conselleria de Salud. Los datos son neutros, hasta qué se repara en que los fallecimientos esperados eran 9.035. Cabe recordar que la pandemia de covid está formalmente desactivada, pese a lo cual a final de año habrá dos mil ataúdes más de los previsibles. Tal vez nos merecemos una explicación.

Qué está matando en masa a los ancianos mallorquines, y admito la tentación de haber encabezado en «Quién». De los 1.334 sobremuertos oficiales, un millar tienen más de 75 años de edad. Para un mayor de 85 años, la probabilidad de morir en Mallorca se ha disparado un veinte por ciento este año, una realidad devastadora que debería suscitar un debate social. Tanto predicar sobre «la gent gran», lo mejor que podrían hacer es mantenerla con vida. La inflación de cadáveres.

Ya nadie conoce en la isla a Robert Sarver tras su expulsión de la NBA, lo rescataremos con algún esfuerzo. El Real Mallorca es propiedad en un 99 por ciento de la sociedad Liga ACQ Legacy Partners LLC, radicada en Delaware. Si se consulta el número de menciones de ese Estado americano acompañado de la expresión «tax haven» o «paraíso fiscal», se encuentran más de 200 mil páginas, que equivalen al número de sociedades opacas domiciliadas en una sola dirección del enclave ocultista.

El New York Times titula «Cómo Delaware prospera en su calidad de paraíso fiscal empresarial», aclarando que «se parece mucho a las Islas Caimán y ofrece el mismo grado de opacidad». El británico The Guardian titula que «Olvidad Panamá: es mas fácil esconder vuestro dinero en Delaware». Es decir, el Consell de Mallorca aportará una cantidad millonaria a una sociedad opaca con propietarios desconocidos y también millonarios.

Miles de personas me paran por la calle para preguntarme cuál es la situación actual del PP balear. Pues bien, Biel Company envió un mensaje a Francina Armengol en vísperas del debate del estado de la comunidad, aprovechando que el 4 de octubre se sitúa bajo la advocación de San Francisco. El expresidente popular ofrecía muchos ánimos a la presidenta en el día de su onomástica y del enfrentamiento con los populares sin la desaparecida Marga Prohens.

Recuerde dónde leyó antes que «El Gobierno alemán recomienda a sus ciudadanos que no viajen a Mallorca». Seguimos al minuto la repercusión de la crisis alemana en nuestros bolsillos. Heinz Bude es el sociólogo germano por excelencia. Ahora se plantea el dilema de que será difícil trasladar a sus paisanos que dos semanas de vacaciones en Mallorca ya no son posibles, pero que se compensan con una buena asistencia médica y un sistema jurídico eficaz. Una vez más se pondrá a prueba la indisolubilidad vacacional de ambos pueblos. Mientras tanto, entiendan mi regocijo al leer este titular en la prensa internacional: «Los nuevos pisos de lujo de Hong Kong permanecen vacíos, mientras se hunden los precios de la vivienda». Aleluya, ojalá este virus asiático también se contagie.

Jancis Robinson es quizás la mayor crítica inglesa de vinos, aunque por su imagen parece abstemia. Adjuntamos el resumen de su veraneo, «Fui a Mallorca para una semana de vacaciones y, para mi sorpresa, me topé con una revolución de vinos». Llega al extremo de ensalzar «lo atractivas y sensibles al diseño que son las etiquetas» de las botellas. Hablando de alimentación, el antiguo horno Can Canet de la calle de la Corderia se transforma en galería de arte, otro tránsito típico de la gran gentrificación.

En la foto de Torrelló que hoy nos ilustra, se comprueba que las ojeras de Ricardo Darín en Argentina, 1985 corresponden al fiscal Julio César Strassera, fotografiado en Palma mientras le preguntábamos si sintió miedo al enfrentarse a los dictadores militares argentinos. «Se necesita un cierto fatalismo porque, si existe el propósito de eliminar a alguien, difícilmente se sale». Lo más importante de su labor «no fueron las condenas sino el esclarecimiento de los hechos, que permitió ver las cosas con frialdad y evitó venganzas personales».

Reflexión dominical indubitada: «La hora de la verdad significa que empieza el blanqueo de las mentiras».

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