«El gran encargo» de un padre y la recomendación de las mayoristas

La demanda creciente hacia Canarias llevó a los pioneros del turismo en Mallorca a extender sus inversiones fuera de la isla - La próxima temporada alta se afronta con cierta «angustia» pero demanda «positiva»

luis riu Güell con su padre, Luis Riu Bertrán en el Riu Palace Maspalomas. / RIU

luis riu Güell con su padre, Luis Riu Bertrán en el Riu Palace Maspalomas. / RIU

Myriam B. Moneo

Myriam B. Moneo

«Canarias ha sido una extensión de la actividad alojativa de Baleares», dice Jorge Marichal. El presidente de Ashotel (Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro) repasa como «mallorquines y catalanes desde los años 70 y 80» iniciaron «una continua inversión en Canarias, primero con reservas de sus ahorros, que les permitió su expansión al Caribe». 

El hotel Barceló Santiago, en el sur de Tenerife.

El hotel Barceló Santiago, en el sur de Tenerife.

Marichal, también presidente) de la patronal nacional CEHAT, explica que el archipiélago atlántico supuso para los empresarios mallorquines «una simbiosis perfecta para internacionalizarse porque tenemos un destino muy boyante». Eso mismo le trasladaron los turoperadores a Gabriel Escarrer Juliá hace casi 50 años. Le recomendaron tener sus propios hoteles en Canarias por la gran demanda que tenían de sus clientes, explica en su libro de memorias, Mi vida. Así el fundador de Meliá opto por adquirir su primer hotel fuera de Mallorca en Tenerife. Siguió ampliando su portafolio en el destino, primero de la mano de una mayorista sueca. Lograban ocupaciones anuales del 95 %.

«Liderar la apertura» del primer hotel de RIU en Canarias, el Riu Palmeras, fue «el gran encargo de mi padre», reconocía Luis Riu Güell en su blog cuando acometieron su reforma, en 2019. En 1983, dos años antes de la inauguración, su padre, Luis Riu Bertrán, y su abuelo, Juan Riu Masmitjà, comenzaron con la planificación. Con las obras empezadas, Riu Güell llegó a capitanea el proyecto en Gran Canaria. 

En la imagen, el Meliá Fuertentura./ MELIÁ

En la imagen, el Meliá Fuertentura./ MELIÁ

Todo no ha sido agua de rosas. La tramitación de la licencia para reformar el Riu Olivia Beach, en Fuerteventura, lleva tiempo enconada por un conflicto de la gestión de costas. Y la construcción de un hotel de lujo de Inversiones Plomer (Zafiro) en Tenerife genera controversia por situarse junto a un Sitio de Interés Científico por su relevancia en diversidad de aves.

Mientras, en Canarias ya miran a su temporada alta: «Tenemos un poco de angustia por las señales del mercado ante la situación geopolítica », dice Marichal. Aunque la demanda es positiva, los costes se han incrementado hasta en un 25%, advierte, de ahí la importancia de que los turistas reserven con antelación. El canario confía en que el ahorro energético para los alemanes que les visiten será un aliciente este invierno. 

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