Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El pequeño comercio paga la factura de retrasar las rebajas

Las patronales del sector reconocen una caída en las ventas y admiten que en 2023 deben aplicar los descuentos el mismo día que los grandes

Los consumidores están optando por hacer las compras en los establecimientos con rebajas. MANU MIELNIEZUK

El pequeño comercio está pagando la factura de esperar al 1 de julio para iniciar sus rebajas, en lugar de hacerlo el 23 de junio junto a las grandes empresas del sector. Los responsables de las patronales del ramo admiten que las tiendas tradicionales están registrando un apreciable descenso en su facturación, al optar el consumidor por hacer sus compras en los establecimientos donde ya se aplican los descuentos.

Los presidentes de Afedeco y Pimeco, Toni Gayá y Antoni Fuster respectivamente, y el vicepresidente de Pimem-Comerç, Miguel Angel Salvá, defienden la decisión que se ha tomado este verano, al dejar que sean las grandes empresas y franquicias las que hayan dado el pistoletazo de salida a la aplicación de descuentos, por considerar que era necesario dar un toque de atención sobre los problemas por los que está atravesando el sector y sobre lo «absurdo» que resulta empezar a reducir los precios cuando el verano apenas ha comenzado e incluso cuando hay prendas estivales que todavía no han llegado a las tiendas.

Pero tanto estos tres responsables de las asociaciones empresariales del pequeño comercio como el presidente de la calle Jaume II, Pedro Mesquida, reconocen que esta decisión de aplazar los descuentos al próximo día 1 se está viendo acompañada de una apreciable reducción en las ventas, especialmente en el caso de la moda femenina, según indica este último.

En este sentido, se añade que son muchos los clientes que, al ver que el pequeño establecimiento no está reduciendo sus precios, se limitan a anunciar a los dependientes un escueto «ya volveré».

Por ello, se apunta que previsiblemente esta postura no va a tener continuidad durante 2023, y que durante el próximo año los pequeños se sumará a la fecha que elijan los grandes.

El problema no suele registrarse durante las rebajas de invierno, dado que las grandes firmas del sector suelen esperar al tradicional 7 de enero, una vez superada la festividad de los Reyes Magos, sino que aparece en verano, ya que la estrategia que han adoptado las grandes superficies durante los últimos ejercicios es iniciar la aplicación de descuentos el último viernes de junio (este año fue el jueves 23 debido a que el 24 era la festividad de Sant Joan), sin esperar al 1 de julio. La duda que pesa en estos momentos sobre los comercios tradicionales es si las grandes firmas pondrán en marcha las rebajas de verano del próximo año el 30 de junio, viernes, lo que para ellos sería asumible, o se optará de nuevo por el 23 de junio, viernes también, lo que de nuevo sería un duro golpe para las pequeñas tiendas.

Desde las grandes superficies se reconoce que la decisión de los pequeños comercios les ha otorgado una semana de ventaja, al haber iniciado ellas las rebajas el pasado día 23, y se señala que eso se está notando en su volumen de ventas, que se ha visto incrementado. Según estas grandes firmas, los consumidores tenían ganas de poder comprar con descuentos, a la vista de la intensa subida de precios que se ha registrado durante los últimos meses.

Hay que recordar que ese mismo argumento fue esgrimido desde la asociación de consumidores de las islas Consubal, cuyo presidente, Alfonso Rodríguez, respaldo la decisión de los grandes de avanzar el inicio de las rebajas.

En cualquier caso, desde las asociaciones del pequeño comercio se apunta que la desaceleración del consumo se explica también por la inseguridad existente entre las familias a causa de la fuerte inflación y de la guerra en Ucrania.

El vicepresidente de Pimem-Comerç añade que sus esperanzas están puestas en las actuaciones que se vayan a desarrollar tras el verano por parte de la Dirección General de Comercio del Govern, encaminadas a buscar un consenso entre grandes y pequeños establecimientos sobre las fechas del inicio de las rebajas de 2023.

Sin embargo, desde Pimeco y Afedeco se admite la dificultad para llegar a un acuerdo en esta materia con los grandes, y Toni Gayá plantea incluso que la prioridad debería de ser regular las ventas por internet.

Compartir el artículo

stats