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Diario de Mallorca

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BOULEVARD

Boulevard | Bonilla ha obtenido el mismo resultado que Bauzá en Baleares

Ni Cañellas, ni Matas, ni mucho menos el fugado Herr Kommandant Bauzá son la versión mallorquina del renovado presidente andaluz, su equivalente estilístico es Francesc Antich

Localice en la imagen junto a Chicho Lorenzo a sus cachorros campeones mallorquines, Joan Mir, Izan Guevara Bonnín, Augusto Fernández.

La harina, que nunca llegaba al euro por kilo, se ha disparado un cuarenta por ciento en Mallorca. La inflación castiga más a quienes menos tienen, así que varios miles de votos de la izquierda quedan enharinados y listos para servirse a la derecha, buen provecho. El PP balear se ha pasado cuatro años sin dar ni golpe, igual que el andaluz. Por tanto, el mismo comportamiento puede conducir al mismo resultado, con la única premisa de que Sánchez se siga despeñando.

No solo se vota en Andalucía, pero nadie lo diría a juzgar por el ayuntamiento del Pride y del desastre anual en la Plaza de Toros. Todavía no han conseguido que la avalancha acabe en matanza, pero todo se andará. Suerte que el timorato alcalde de Palma se ha reencarnado en GodzHila, el monstruo que devora concejales de partidos vecinos. Seguro que algún político socialista del Consell o del Govern se arrepiente ahora de haber convertido en héroes a los ladrones de vacunas, de haber nombrado consellera de Sanidad a quien no reúne otra acreditación que la amistad con la presidenta. Se han quedado sin tiempo y sin aliento.

Espero con trepidación la llamada del mallorquín que presumía de que «vivo en Peguera, y me planto en 13 minutos en Palma». Bienvenidos a la isla de los crédulos que todavía dicen que «nos han puesto una autopista», antes de ahogarse en atascos. La pregunta es hoy si podría repetirse en el Parlament balear el vuelco que se ha registrado en Andalucía. Afirmativo, porque Moreno Bonilla se ha limitado a replicar el resultado ya obtenido por José Ramón Bauzá en 2011.

Necesitamos una dosis numérica mínima para afianzar nuestra tesis. Los 58 diputados amarrados el pasado domingo por el PP en Andalucía, a partir de los 26 de 2018, equivalen a que los populares de Balears pasaran de sus 16 actuales a 36, y Bauzá obtuvo 35. El porcentaje andaluz de la derecha hegemónica asciende al 43 por ciento, notablemente inferior al 47 del último presidente conservador mallorquín en 2011. ¿Por qué no podría volver a ocurrir lo que ya ha ocurrido? Por entonces, los dirigentes del segundo Pacto de Progreso insistían en que «ganarán, pero no por mayoría absoluta». Visionarios.

Además, un mallorquín es la figura más destacada del ejecutivo de Bonilla. El inspector fiscal palmesano y gran jugador de futbito Juan Bravo no solo desempeña la consejería de Hacienda, sino que además ha sido designado por Núñez Feijóo como la figura clave de la estrategia del PP, en cuanto vicesecretario de Economía del partido a escala nacional. De hecho, el gallego se lo quiere arrebatar al andaluz, y le exige dedicación exclusiva en Madrid. Ahora mismo, Bravo tiene un ministerio garantizado.

Bonilla iguala el resultado de Herr Kommandant Bauzá pero no tiene nada que ver con su figura. Tampoco Cañellas ni Matas son la versión mallorquina del presidente andaluz, su equivalente estilístico es Francesc Antich. A propósito, la izquierda puede seguir atendiendo a las zalemas de quienes le tranquilizan previo pago, alabando su gestión. Estos felones también serán los primeros en virar hacia el PP.

A Chicho Lorenzo, padre de Jorge, ni me atrevo a replicarle o a consolarle por el resultado insuficiente de Vox en Andalucía. Me limito a transcribirle íntegramente: «Me preguntaste en aquella entrevista si sacaría algún piloto más de mis escuelas al Mundial. Ya van tres, con Augusto Fernández Guerra e Izan Guevara Bonnín, aparte de Joan Mir. En el caso de algunos de ellos, mi mérito fue crear una Escuela, una competición donde pudieran dar sus primeros pasos en este deporte y un método de entrenamiento con el que formarse. En otro de los casos fue entrenarlo durante siete años, poniendo hasta dinero de mi bolsillo. Qué hubiera pasado, cuántos más hubiera sacado, si me hubiesen apoyado un poco en vez de ponerme palos en las ruedas y tratarme como a un perro, echándome de Son Hugo». En la imagen que hoy nos ilustra, el reto consiste en localizar junto a su profesor a los tres campeones mallorquines de motociclismo citados en este párrafo.

Se han disparado las solicitudes del libro Barrotes retorcidos de José Castro, número uno de Amazon en la categoría política. Pero fíjense que hablo de ansiedad y no de ventas, porque el gigante electrónico anuncia la entrega de las memorias en agosto, una eternidad en el lenguaje del e-comercio. Hubo un tiempo en que los mallorquines éramos imbatibles en la distribución de bienes.

Reflexión dominical entusiasta: «El optimista ve la botella medio llena cuando está vacía».

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