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Diario de Mallorca

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El fiscal replica que no hay ningún motivo para anular el caso Cursach

Juan Carrau pide al tribunal que desestime todas las alegaciones del empresario y Sbert para que no se celebre el juicio - Sostiene que ni siquiera la condena del juez Penalva implicaría que las diligencias del procedimiento deban ser invalidadas

El fiscal Juan Carrau, a su llegada a la Audiencia Provincial, donde se celebra el juicio. B. RAMON

La fiscalía no ve ningún motivo para anular el caso Cursach. En su réplica al abogado de Bartolomé Sbert, director general del Grupo Cursach, el fiscal Juan Carrau pidió al tribunal que no ceda al intento de las defensas para que ni siquiera se celebre el juicio. Según dijo, ni siquiera una condena al juez Manuel Penalva por cometer delitos durante la instrucción invalidaría las diligencias de la causa. «La fase esencial ha de ser el juicio oral», sentenció citando jurisprudencia del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, entre ellas la del caso Gürtel, que acabó con importantes condenas pese que el juez instructor, Baltasar Garzón, fue inhabilitado por prevaricación.

Carrau rebatió en la tercera sesión del juicio, una por una, las cuestiones previas planteadas por el letrado de Sbert, Antonio Martínez. Por un lado, descartó que a los acusados se les haya privado de un juez imparcial. Argumentó que Penalva fue apartado «al quedar comprometida su apariencia de imparcialidad» y no por tener enemistad con los acusados. Además, apuntó que tras la recusación de ese juez «hay 9.200 acontecimientos posteriores, «la mayor parte de la causa», y que en ella «ha habido otros instructores». Fue precisamente uno de ellos, Miquel Florit, quien incoó el procedimiento que ha desembocado en este juicio, como recordó Carrau, quien incidió en que la Audiencia Provincial ya resolvió esta cuestión en varios autos.

También afirmó que Cursach y Sbert sí han podido declarar por los hechos enjuiciados, ya que habían comparecido durante la instrucción en la causa matriz de la que luego se abrió esta pieza separada. Además, justificó que se incoará de este modo para «agilizar el procedimiento».

En este sentido, el fiscal también rechazó que se incumpliera el plazo del secreto de sumario, como sostienen las defensas, ya que todas las diligencias dejaban de ser secretas al ser incorporadas a la pieza separada. Además, tachó de inconcretas las acusaciones de indefensión argumentadas por los abogados de Cursach y Sbert. «El Tribunal Constitucional exige que se diga qué perjuicio concreto ha ocasionado», algo que a su entender no han hecho.

Entró de lleno también en las acusaciones que pesan sobre el juez y el fiscal del caso Cursach, Manuel Penalva y Miguel Ángel Subirán -imputados en un procedimiento abierto en el Tribunal Superior de Justicia de Balears- para rechazar que sus presuntas ilegalidades acarreen la nulidad de la causa. «La vulneración de derechos no implica directamente la nulidad de las actuaciones», proclamó Carrau. El juez aseguró que ni siquiera una condena de Penalva y Subirán implicaría la anulación del caso Cursach, y citó varias sentencias de Constitucional y el Supremo para afianzar su postura. Entre ellas, la que condenó a 29 personas por la trama Gürtel pese a que el juez instructor, Baltasar Garzón, había sido sentenciado a 11 años de inhabilitación por prevaricación.

Valoración de testigos

Carrau consideró que al margen de las acusaciones contra Penalva y Subirán por coaccionar a testigos, debe ser el tribunal que juzga el caso Cursach quien valore su testimonio tras escuchar su declaración en el juicio. Y argumentó que de todos los delitos por los que se acusa al exjuez y el exfiscal «no ha quedado acreditado que tengan relación con las pruebas de esta causa». «Son causas independientes», sentenció.

También replicó a las defensas sobre la supuesta vulneración del derecho a un juicio justo y a la presunción de inocencia por las informaciones periodísticas publicadas durante los años que duró la instrucción, que Carrau calificó de «filtraciones» y que a su entender tampoco deben anular el procedimiento. «La justicia paralela no es justicia. Y decir que la Policía y la Audiencia se vieron sobrepasados por la presión mediática debe probarse», respondió a los letrados de Sbert y Cursach. También rechazó que las informaciones publicadas en los medios hayan influido en la acción de la justicia. «No hay el menor indicio de que este tribunal esté influido por lo que haya leído en prensa», abundó.

También los abogados de la acusación particular Teresa Bueyes y Álvaro Martín, que representan a varios denunciantes, pidieron al tribunal que rechace las alegaciones de las defensas. Bueyes argumentó que «no pueden decir que no han declarado» en la causa y que las supuestas coacciones a testigos y detenciones ilegales imputadas a Penalva y Subirán «no tienen nada que ver». También señaló que en la causa «hay más de 100 testigos y son cuatro los que están en solfa».

Fiscalía y acusaciones cerraron así la réplica al abogado de Sbert, Antonio Martínez, que al inicio de la sesión de ayer continuó exponiendo su batería de motivos para pedir la nulidad del caso y no celebrar el juicio. El letrado aseguró que el «galimatías procesal» de la instrucción «encubría una macabra e ilícita estrategia» y advirtió al tribunal: «Ustedes trabajan en un campo minado».

El juicio continúa hoy con la intervención del abogado Jaime Campaner, que representa al exjefe de la Policía Local de Palma Joan Miquel Mut, para plantear sus cuestiones previas sobre las acusaciones que pesan sobre él.

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