El primer folio del sumario está fechado el 25 de octubre de 2013. El juzgado de instrucción número 12 de Palma, entonces en manos de la magistrada Carmen González, empezó a investigar las corruptelas de un grupo de agentes de la Policía Local de Palma. El avance de las pesquisas dibujó un laberíntico entramado de corrupción empresarial, política y policial con decenas de implicados y una figura central: Bartolomé Cursach. Con la llegada del juez Manuel Penalva -ahora investigado por cometer diversas irregularidades junto al fiscal del caso, Miguel Ángel Subirán-el caso entró una vertiginosa espiral y se desgajó en varias causas con decenas de personas encarceladas e imputadas por servir a cualquier precio al ‘Rey de la Noche’ y sus negocios. Nueve años después, tras un tormentoso camino, la pieza principal del procedimiento desemboca en un juicio plagado de incertidumbres.

A partir del lunes, en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial se sentarán 24 personas por un rosario de delitos: grupo criminal, prevaricación, cohecho, coacciones, tráfico de drogas, omisión del deber de perseguir delitos, falsedad documental, revelación de secretos, amenazas y usurpación de funciones. Por un lado están el propio Bartolomé Cursach y su núcleo duro en los negocios: Bartolomé Sbert, Jaime Lladó, Arturo Segade y Antoni Bergas. Por otro, 14 miembros de la Policía Local de Palma acusados de cometer todo tipo de ilegalidades para beneficiar al Grupo Cursach. La implicación de estos agentes, varios de los cuales pasaron largas temporadas en prisión provisional y fueron suspendidos de empleo y sueldo, abrió una herida en el cuartel de Sant Ferran todavía por cicatrizar. El tribunal debe dirimir si estos policías, entre ellos el que fuera jefe del cuerpo Joan Miquel Mut y varios oficiales de la Patrulla Verda y Grup d’Actuació Preventiva (GAP), hostigaron sistemáticamente a una veintena de locales nocturnos cercanos a las discotecas de Cursach con redadas e inspecciones injustificadas y desproporcionadas. El objetivo era ahuyentar a los clientes para que se fueran a los negocios del magnate. Este, a cambio, los habría sobornado con orgías, drogas y regalos de toda índole. Algunos de los agentes están acusados de actuar también en beneficio propio, exigiendo mordidas y favores sexuales a los perjudicados a cambio de no actuar contra ellos. Además, las pocas sanciones que imponían a los establecimientos del Grupo Cursach se perdían por el camino y los agentes que alzaban la voz contra esta corrupción sufrían represalias.

En la trama habría una tercera pata, la de la administración pública. En el banquillo estará también la ex directora general de Turismo del Govern, Pilar Carbonell -que dimitió al ser imputada en la causa-, uno de sus subordinados y dos funcionarios de los Ayuntamientos de Palma y Calvià por beneficiar ilegalmente a Cursach.

La fiscalía modifica su escrito de acusación

A solo unos días del inicio del juicio, la fiscalía ha mutilado buena parte de su escrito de acusación, firmado en diciembre de 2018 por Miguel Ángel Subirán y Juan Carrau. El propio Carrau y su compañero Tomás Herranz, basándose en las presuntas ilegalidades de Penalva y Subirán y concluyendo que muchos testigos mintieron, han tachado decenas de páginas del documento por considerar ahora «inverosímiles» algunos relatos, como las fiestas sexuales en Tito’s, y no apreciar actos delictivos en otros. El resultado es una tesis que desvincula a Cursach y los suyos de las actuaciones policiales corruptas -salvo en un solo episodio- y niega que el empresario sobornara jamás a los agentes.

De este modo, rebaja su petición de condena para Cursach de 8,5 años de cárcel a 1,5 años y exculpa a Lladó, Segade y Bergas. Olvidado el cohecho, la fiscalía rebaja también las penas para buena parte de los policías, aunque algunos siguen enfrentándose a más de nueve años de prisión. Y para Carbonell y el resto de funcionarios también reclama la absolución. Contra todos ellos, sin embargo, siguen actuando el resto de acusaciones.

La Audiencia ha reservado nueve meses y casi 150 sesiones para el juicio. Es la hora de la verdad. Aunque solo sea la judicial.

En directo

Última actualización 11:54

Las acusaciones deben entregar mañana sus escritos de conclusiones definitivas. Concluye la sesión.

Los abogados han terminado de introducir los documentos.

Las partes están enumerando los documentos del sumario que el tribunal debe analizar para redactar la sentencia.

Se reanuda la sesión. Explica el tribunal que se ha puesto en contacto con los abogados de la acusación particular por parte de los empresarios de Magaluf y han explicado que no comparecerán hoy para introducir los documentos. La magistrada explica que entiende que renuncian a esas pruebas.

El tribunal, ante la retirada del otro perito, interrumpe la sesión e intentará que comparezcan en breve los abogados que no han acudido a la vista para adelantar la fase documental.

Concluye ya la declaración del perito.

Explica el perito que determinó los gastos que afrontó el propietario del negocio durante el cierre, como el alquiler y la electricidad. "No hay ninguna pincelada de subjetividad en el informe", señala. Sa Trobada reclama una indemnización de más de 500.000 euros.

Comparece el perito propuesto por Sa Trobada que evaluó los perjuicios económicos que sufrió el local por el cierre del local decretado por el Ayuntamiento.

Comienza la sesión. El abogado que ejerce la acusación particular en nombre de Ángel Ávila anuncia que retira los cargos contra Sbert y renuncia a la prueba pericial que había propuesto.

Buenos días. En unos minutos se reanudará el juicio del caso Cursach. Hoy están citados dos peritos propuestos por dos de las tres acusaciones particulares.

Concluye ya la sesión. El juicio se reanudará el próximo lunes.

El abogado de Sbert exhibe a Delgado tres noticias publicadas en 2010 en Diario de Mallorca sobre las quejas vecinales contra la discoteca Pachá de Son Caliu. Explica que los técnicos municipales verificaron, a raíz de estas quejas, que había irregularidades "y el Ayuntamiento actuó en consecuencia".

Pregunta el abogado de Sbert sobre las acusaciones de Ávila contra él, en las que afirmaba que benefició al Grupo Cursach. Explica Delgado que tenía "posiciones encontradas" con el Grupo Cursach. "Me indignó porque era falso", señala sobre las declaraciones de Ávila. "Es vox populi que mi relación con el Grupo Cursach no era idílica. Fueron unos años muy tensos". Sobre la discoteca Pachá de Son Caliu, cuenta Delgado que había una presión social contra el local y contra el Ayuntamiento. "Hubo unos cuantos meses de problemática tremenda.

Comparece ya Carlos Delgado. Explica que Ángel Ávila le acusó "en falso" de favorecer a Cursach. Con Sbert tuvo reuniones cuando era alcalde por "motivos profesionales".

Carlos Delgado TSJB

Carlos Delgado está citado a las 12:45 horas y el tribunal está haciendo gestiones para adelantar su comparecencia.

Concluye ya la declaración de Arquero, muy breve. "Madre mía", se le ha oído decir a la presidenta del tribunal, Samantha Romero.

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