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Diario de Mallorca

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«La pandemia ha cambiado los valores de muchos trabajadores»

El presidente de la asociación balear de salas de fiestas y discotecas asegura que la escasez de mano de obra cualificada está alcanzando al conjunto de las empresas relacionadas con la actividad turística

Miguel Perez-Marsa, presidente de la asociación balear de salas de fiestas y discotecas. M. Mielniezuk

La escasez de mano de obra cualificada está alcanzando al conjunto de las empresas relacionadas con la actividad turística, que no solo están teniendo problemas para encontrarlos, sino también para retenerlos, según lamenta el presidente de la asociación balear de salas de fiestas y discotecas (ABONE), Miguel Pérez-Marsá.

Este representante empresarial señala que «la pandemia ha cambiado los valores de muchos trabajadores», que ya no condicionan su continuidad en un puesto de trabajo solo a los ingresos que reciben, sino también a la presión a la que se ven sometidos durante la jornada.

En este sentido, reconoce que el sector del ocio nocturno está teniendo serios problemas para completar sus plantillas debido a la «intensidad» del trabajo que se desarrolla, sin que ellos suponga tener que realizar un volumen excesivo de horas extras.

De este modo, admite que no es extraño que un nuevo empleado abandone su puesto a las pocas semanas por sus dificultades para adaptarse a los ritmos que se precisan.

Este problema es reconocido por empresarios de otros sectores, como es el caso de la restauración, donde la intensidad de trabajo que se registra en las horas punta es tan elevada que lleva a algunos de los nuevos empleados a abandonar esta actividad al poco tiempo de incorporarse a ella.

También desde el sector del transporte se señalan este tipo de situaciones, especialmente en un momento en el que la demanda de servicios supera la capacidad de las empresas, como la situación que se está viviendo en el reparto de mercancías. «Los jóvenes de hoy no son como nosotros, y no están dispuestos a soportar la presión que nosotros aguantamos», lamenta un empresario del ramo.

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