Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La nueva Ley de Turismo regulará los 'hostels' de Baleares, hasta ahora equiparables a las casas de colonias

Fin al limbo normativo. Los albergues destinados al turismo juvenil no han tenido que pagar ni la ecotasa ni por las plazas turísticas. La ‘Ley Delgado’ de 2012 ya contemplaba estos establecimientos que diez años después serán reglamentados por el Govern

Dos turistas con maletas salen del 'hostel' The Boc Palma, en la calle Arxiduc Lluís Salvador. B.RAMON

Los hostels, una oferta turística asequible para jóvenes con gran éxito en Europa y en auge y relativamente novedosa en Mallorca, abandonarán el limbo legal y se regirán por una normativa propia elaborada por la conselleria de Turismo. Si bien es cierto que se regían por la ley de Juventud, este tipo de establecimientos, con una finalidad claramente turística, no se ajustan a la definición clásica de albergue juvenil de ocio, con monitores, educadores y con un proyecto educativo como finalidad principal. Por ello, ha llegado a crearse una enorme confusión entre dos clases de espacios que tienen finalidades distintas. Es ahora, «algo tarde» según la patronal que opera en Mallorca, cuando el Govern pondrá orden en estas tipologías de establecimientos a partir del decreto turístico, ya en tramitación parlamentaria y que regulará los youth hostels y los albergues para turistas mochileros, y la nueva ley de ocio educativo, que hará lo propio con los albergues tradicionales para jóvenes con finalidades educativas.

«La ley de Juventud de 2006 recogía sobre todo lo que hasta aquel momento habían sido las instalaciones juveniles dedicadas al ocio educativo de verano, como colonias o campamentos. Y también incluía, pero sin desarrollar y a modo de mera declaración, el concepto de turismo joven», advierte Àlex Segura, director insular de Juventud en el Consell de Mallorca. «Es en ese momento que empieza a introducirse la confusión en el concepto de albergue», apunta. 

No fue hasta 2018, en la legislatura pasada, cuando se aprobó el decreto de dicha ley. «En ella sí que se incluye una clasificación de instalaciones juveniles y también se intenta limitar el acceso a los usuarios a dichos espacios, así como acotar su comercialización», explica Segura, «todo con el fin de tratar de proteger la figura del espacio dedicado al ocio educativo y no desvirtuarlo», comenta, «que vendría a ser el albergue de La Victòria». Un intento de regulación que fue insuficiente, pues muchos establecimientos turísticos encontraron aquí «una ventana» para poder abrir su negocio. «El mercado ya sabemos que muchas veces va por delante de la Administración».

Albergue de La Victòria en Alcúdia. J.Frau

¿Qué sucede ahora mismo? Estos espacios son alojamientos turísticos para la gente joven que busca dormir barato por pocos días (el precio medio por noche en la isla ronda los 35 euros) y también conocer a otra gente de su edad. Este es el perfil de los que hay en Palma. Los de la part forana están más destinados al turismo de albergue tradicional o mochilero, dice Segura. En estos momentos, estas instalaciones no pagan por las plazas turísticas (la patronal considera que por ellas deberían desembolsar menos que los hoteles) y tampoco abonan el Impuesto de Turismo Sostenible, dos aspectos que se regularán en el reglamento que en dos años como máximo desplegará la conselleria de Turismo. «Desarrollaremos esta figura del albergue turístico que no estaba reglada, aunque sí estaba contemplada en la ley 8/2012, la Ley Delgado», indica Rubén Castro, director del Institut Balear de Seguretat i Salut Laboral. «Es necesario hacerlo para dar solución a los albergues que operan como turísticos y para que puedan ejercer con seguridad jurídica su actividad», señala. En dicha normativa se contemplarán muchos aspectos, como su funcionamiento, cómo debe ser su apertura «y deberán seguir una clasificación parecida a la de los hoteles. También deberán regularse temas más específicos como las habitaciones, los baños y los servicios que ofrecen», explica Castro desde la conselleria de Iago Negueruela. 

Oportunidad para regularizarse y límites a su capacidad

El alto cargo subraya que en estos dos años, mientras se redacta la normativa, darán la opción de que aquellos hostels que quieran quedar amparados por la normativa turística puedan hacerlo siguiendo una serie de requisitos: «Deben presentar la declaración responsable de inicio de actividad turística (DRIAT), pagar la ecotasa y que ese establecimiento se acoja al límite de capacidad que hemos establecido por islas en una enmienda que está en tramitación en el Parlament», especifica. «En Mallorca, un albergue de estas características no puede ofrecer más de 150 plazas; en Menorca y en Eivissa, 80, y en Formentera, 60», apunta. «Esto será así al menos en el ínterin de estos dos años». Para el despliegue de la normativa, Castro asegura que se sentará con el sector y que el resultado vendrá del consenso. También recordó que este tipo de instalaciones, al estar en la futura Ley de Turismo, estarán afectadas por la moratoria de plazas de cuatro años.

En estos momentos, los hostels de la isla han podido abrir sus puertas presentando una declaración responsable de actividad en Juventud, cumpliendo las normas en cuanto a separación de literas, disposición de mobiliario y presentando también un proyecto educativo. «Los que están abiertos ahora mismo cumplen al cien por cien estas normas pese a tener finalidades turísticas», señala el director insular Àlex Segura, quien comenta que en el decreto se especifica que las instalaciones juveniles van destinadas a niños y jóvenes de hasta 30 años. Sin embargo, según la normativa europea, si se está en posesión del carnet internacional de alberguista uno puede alojarse en este tipo de establecimientos independientemente de la edad que tenga. «En un principio, no pasaría nada porque a priori se trataría de un turista más sostenible, pero qué sucede, que el carnet de alberguista te lo puedes sacar el día antes o incluso en el mismo establecimiento donde te alojes siempre y cuando forme parte de la red internacional de albergues. Hecha la ley, hecha la trampa», advierte Segura. Otra de las limitaciones que queda recogida en el decreto de 2018 de Juventud es que las instalaciones juveniles deben anunciarse a través de canales juveniles, «no pueden comercializarse por los canales turísticos», extremo que denunció en los tribunales la Asociación Profesional de Albergues de Balears por supuesta vulneración de la libre competencia y oferta. El Tribunal Superior de Justicia de Balears les dio la razón a finales de 2021. «Pueden anunciarse en los canales turísticos, pero deben hacer referencia tanto al número del registro que se les proporcionó en Juventud como al proyecto educativo», detalla Segura, quien especifica que en el último censo de instalaciones juveniles aparecen once espacios entre albergues tradicionales y hostels.

El director insular comenta que la parte de inspección también es competencia del Consell. Recientemente se ha llevado a cabo una ronda y se están instruyendo una serie de expedientes sancionadores, la mayoría leves, aunque hay alguno grave y otro muy grave. Segura explica que en 2020 se clausuraron por incumplir la normativa tres albergues que estaban en plataformas digitales y no en el censo oficial. «Fue una operación en la que también colaboró con nosotros la Asociación Profesional de Albergues».

No se puede vender alcohol

Para la consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago, ahora se presenta la oportunidad de diferenciar entre un albergue juvenil de ocio educativo y las instalaciones de turismo juvenil. «Son dos líneas legítimas, pero hay que diferenciarlas bien. En los albergues de lleure no van turistas y si vienen jóvenes de fuera lo hacen con un concepto muy diferente. En estos establecimientos hay monitores y educadores, y no camareros por ejemplo», advierte Santiago. La consellera subraya que en la nueva ley de ocio educativo se pone énfasis en que en estas instalaciones de lleure no se puede vender alcohol.

Miquel Oliver, presidente de la Asociación Profesional de Albergues de Baleares. B.RAMON

«Somos los primeros interesados en una regulación y queremos pactarla con el Govern»

«Nosotros somos los primeros interesados en estar regulados y queremos un consenso con el Govern, estamos aquí para reunirnos con ellos y pactar los puntos del reglamento conjuntamente», explica Miquel Oliver, presidente de la Asociación Profesional de Albergues de Balears. «La de albergue turístico es una figura que ya salía en la ley turística de 2012 y hasta ahora no se han puesto a regularla. Yo ya ofrecí nuestra colaboración al anterior director general de Turismo, Antoni Sansó, para desplegar una normativa, y ahora he hecho lo mismo, he pedido cita con la conselleria», comenta. Oliver explica que los albergues turísticos ya están regulados en todas las comunidades de España y en Europa, «menos aquí». Lo que ha provocado malestar en la asociación es la reciente limitación de las plazas por establecimiento. En Mallorca son como máximo 150, «muy pocas si se compara con las 12.000 de Barcelona y en Palma ya hay uno que las supera». «Tenemos la sensación de que el Govern ha claudicado a las peticiones de la Federación Hotelera de Eivissa: nunca han querido el hostel Amistat, con 360 plazas. Aquí en Mallorca sólo somos diez establecimientos y no llegamos a las mil plazas, son poquísimas si las comparamos con las cien mil hoteleras», considera. Asimismo, Oliver indica que, si acaban siendo regulados por Turismo, «ya estarán limitados por el Plan de Intervención de Ámbitos Turísticos (PIAT), además de que el nuevo Plan General de Palma también dificulta mucho la apertura de nuevos establecimientos de estas características», indica. 

Albergues juveniles turísticos en Mallorca

1) The Boc Palma. Está ubicado en la calle Arxiduc Lluís Salvador.

2) The Boc City. Abrió sus puertas a finales de marzo en la calle Son Pontivic, en el barrio de Foners. 

3) El Josemari. Está situado en la plaza Josep Maria Quadrado.

4) Urban Hostel Palma. Ubicado en la plaza Verge del Miracle.

5) Palma Port Hostel. Ubicado en la calle Son Catlaret.

6) Y Hostel. En la calle Joan Miró.

7) We Hostel Palma. En la calle Germans Schembri.

8) Sa Fita backpackers. En la calle Riutort, en Esporles.

9) Hostel Sóller-Ca Ses Madrines. En la calle Santa Teresa, en Sóller. 

10) Embat. En la calle Rector Escarrer, en Montuïri.

Compartir el artículo

stats