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Diario de Mallorca

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¿Monarquía o república?: «Me gustaría votar de verdad»

La Plataforma de la Consulta Popular Estatal Monarquía o República se queda sin poder poner una mesa para su votación simbólica en Campos por la negativa del Ayuntamiento

Rafael Borràs y Antònia Mercadal, a cargo de la mesa electoral junto a la plaça Major, en Palma. | MANU MIELNIEZUK

«Me gustaría votar de verdad. Tenemos derecho a decidir», defiende Aina Crespí, joven de 18 años que este sábado le dio el respaldo a a la república introduciendo su voto en la urna instalada en la plaça Major de Palma. Aina votó junto con su hermano y su padre, Joan Crespí. Esta familia fue parte de los mallorquines que aunque solo pudiera ser de forma simbólica se dieron el gusto de poder elegir en qué modelo de Estado les gustaría vivir.

La Plataforma de la Consulta Popular Estatal Monarquía o República organizó un acto a nivel estatal por primera vez, colocando mesas con urnas en las que los ciudadanos pudieron expresar su preferencia. Palma fue una de las capitales más participativas con once puntos de votación. También se pudo votar en Artà, Lloseta, Manacor, Pollença y Son Ferrer, en Calvià, además de en Ibiza, Menorca y Formentera. No fue posible en Campos, donde se había previsto realizar la consulta, porque el Ayuntamiento no lo permitió. El consistorio en manos de la popular Francisca Porquer optó por «denegar la ocupación de la vía pública» para la realización de una «consulta popular de dudosa legalidad». Además de fundamentarla en que contravenía artículos de la Constitución, adujo que coincidía con el mismo día de la celebración del mercado popular en una de las calles principales de «elevada concurrencia». Porquer consideró que el Ayuntamiento no podía «garantizar suficientemente la seguridad de los asistentes al mercado así como a los promotores y participantes a la actividad».

Sin embargo, en el resto de localidades los ciudadanos pudieron expresar simbólicamente en qué modelo de Estado les gustaría vivir. Como Marta Izquierdo, para quien queda claro que «los referéndum no van con la gente que quiere monarquía». Su pareja, Enrique Moro, considera «un sueño» que llegue el día en que en el Estado español se pueda elegir entre república o monarquía. «Hay que reivindicar un referéndum de verdad», considera su hijo, Javier, de 26 años, quien se teme que ni él verá que llegue.

La participación fue alta, según los organizadores. Al frente de la mesa electoral de la plaça Major, Rafael Borràs, acompañado de Antònia Mercadal y Rosalía Frau, lamentó que «hace años» que el CIS ni pregunta al respecto, mientras el joven Álex Serra les convidaba a un café con ensaimada, cortesía del negocio familiar, el Bar Plata, de la calle Argenteria, lugar de quedadas de republicanos, apuntó Antònia, recordando al abuelo de Álex, Joan Serra, quien en la Guerra Civil defendió la II República.

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