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Diario de Mallorca

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Conseller de Medio Ambiente y Territorio
Entrevista

Miquel Mir: «Me preocupa la alta ocupación este verano: habrá sequía y espacios naturales masificados»

«Es inaplazable que playas como la de es Trenc se gestionan desde el punto de vista ambiental y no pensando solo en el rédito económico»

Miquel Mir es conseller de Medio Ambiente y Territorio por Més per Mallorca.

Mir defiende la gestión en el parque de es Trenc y recuerda que la polémica por la eliminación de chiringuitos se debe a una cuestión ambiental. El conseller augura sequía y posibles restricciones de agua este verano ante la llegada masiva de 17 o 18 millones de turistas como se prevé.

¿Es necesaria la supresión de chiringuitos como los tres de la playa de es Trenc?

La conselleria de Medio Ambiente lo que propugna es el cumplimiento de informes técnicos y normativa ambiental. Estos informes no los firmamos los cargos políticos, lo hacen los órganos de gestión. Es imprescindible e inaplazable que en playas naturales como la de es Trenc cambie el sistema de gestión para parar los problemas graves de erosión demostrados desde un punto de vista científico. Era imprescindible e inaplazable que playas como la de es Trenc se empiecen a gestionar desde el punto de vista ambiental y geomorfológico y no en base al rédito económico. Es Trenc es el mejor laboratorio que tenemos para observar cómo está afectando el cambio climático a los sistemas dunares. Por consiguiente, empezamos a gestionar con connotaciones ambientales o estas playas desaparecerán. En Balears no nos podemos permitir que se arrasen de nuevo sistemas dunares.

Se critica que el parque de es Trenc está solo sobre los papeles y falta gestión y recursos.

Estoy del todo en contra de estas afirmaciones. Yo he trabajado muchos años en es Trenc en mi etapa científica y académica y conozco bien su evolución ambiental, así como las causas que provocan su deterioro. En 2017 hay un punto de inflexión con la declaración de parque natural. Es Trenc tiene ahora una ley propia, con un órgano de gestión y personal propio.

¿Y ello que ha significado?

Se pasó de 900 hamacas a 300 debido a que uno de los principales efectos de la erosión es la fuerte presión humana. Se prohibió el tráfico en ses Covetes y se construyó un aparcamiento disuasorio que, además de regular el uso público, evita el peligro de incendio. También se limitó el aparcamiento privado. Se demolieron los restaurantes de piedra sobre la arena, a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo, y se autorizaron seis puntos de venta de un máximo de 20 metros cuadrados elevados para no interferir en el sistema dunar. De estos seis, por criterios ambientales y cumpliendo con la normativa, se ha pasado a tres. Seguimos bajando de forma sustancial la presión en es Trenc. Antes la posidonia se retiraba de forma inadecuada, siendo uno de los efectos de la erosión. Ahora no se retira o se realizan retiradas controladas. El parque natural ha mejorado es Trenc de forma sustancial. Es cierto que queda camino por recorrer, pero estamos hablando de un espacio que no había sido gestionado durante 50 años y que era vendido como la imagen idílica de Balears.

El enfrentamiento ha sido habitual con el ayuntamiento de Campos, que ahora acusa al Govern de «miserable» por eliminar los tres chiringuitos.

Yo no diría enfrentamiento. Cuando se empezó a tramitar el parque natural hubo discrepancias importantes, pero con el alcalde de entonces [Sebastià Sagreras Peixet] conseguimos acercar posturas y llegar a acuerdos de calado, como fue la construcción de un aparcamiento del que cedimos gratuitamente la gestión al Ayuntamiento. En esta legislatura mi relación ha sido nula con el consistorio de Campos, sé que ha habido conversaciones con mis colaboradores, pero básicamente me llega información a través de las redes sociales y medios de comunicación y es conocida la postura de la alcaldesa [Francisca Porquer] al respecto.

¿Tan peligrosa era la Ley de Biodiversidad de Menorca para que el Govern intentara paralizarla y ello provocó un conflicto con sus hermanos de Més per Menorca?

No era nada peligrosa y yo creo que es una ley muy necesaria. Participamos en una reunión entre dos gobiernos donde hubo posicionamientos diferentes sobre la ley. En la pasada legislatura ya participé en ella y recuerdo que había un ultimátum de la Unesco para mantener la declaración de Reserva de la Biosfera. Es cierto que había cuestiones que se debían matizar y ahora en el Parlament se podrá hacer. Estoy contento de que se haya solucionado esta situación en el Consell de Menorca y que Més per Menorca continúe dentro del pacto, son imprescindibles.

¿Se ha entendido en su partido (Més per Mallorca) su participación en la reunión de Menorca para parar la Ley?

Nadie me ha dicho lo contrario. Tuve informado al partido y a quien debía estarlo en minuto y resultado. Soy conseller de un Govern y fue una reunión entre dos gobiernos. Yo participé en aquella reunión debido a que la ley tiene un gran contenido ambiental. Estaba en Menorca por otras cuestiones y creo que no tengo que pedir perdón por participar en una reunión como conseller, me parece surrealista.

Més per Menorca le acusó de defender postulados del PSOE para paralizar la ley, como fue el caso del diputado Josep Castells. Mientras, su líder Lluís Apesteguia salía a apoyar a Més per Menorca.

No entraré en esta espiral de opiniones. En relación a algunos tuits ya expresé mi opinión a quien creía que le debía expresar, ya que los consideré injustos. A partir de aquí las relaciones han sido muy fluidas, tanto con la cúpula de mi partido como con Més per Menorca, no me he sentido cuestionado y el día que no pueda participar en una reunión como conseller deberé marcharme. Mi participación en la ley de la Reserva de la Biosfera no solo se suscribe en una reunión, ha habido interacción fluida entre esta Conselleria y la del Consell de Menorca desde hace mucho tiempo.

¿Debemos prepararnos para las restricciones por sequía este verano ante la alta ocupación turística que se augura?

Balears está en una situación delicada de forma constante. Como conseller de Medio Ambiente quiero ser claro y me preocupa mucho este verano desde el punto de vista ambiental. No pongo en duda la recuperación económica y social que necesitamos, pero tampoco podemos cerrar los ojos ante una situación que se nos presenta delicada y habrá sequía. Debemos estar preocupados por la suficiencia hídrica especialmente en Mallorca y en Eivissa, ante un incremento exponencial de población turística; la masificación puede hacer sufrir a los espacios naturales protegidos, especialmente los costeros. Por ello, aprobamos en el Consell de Govern la regulación del uso público de zonas como Mondragó o es Trenc que durante el verano reciben una fuerte presión y se debe limitar su capacidad de carga. También me preocupa con la masificación los incendios forestales, aspecto que en las últimas legislaturas Balears ha sido de lo único que se ha salvado.

¿Hay que fijar ‘númerus clausus’ a la llegada del turismo?

Se trata de un debate complejo pero cada vez se está convirtiendo en más inaplazable. Creo que las instituciones de estas islas, sé que hay partidos que no querrán entrar, deberemos abordarlo de forma seria en algún momento. Si seguimos recibiendo 17 o 18 millones de turistas, como ocurrió en 2019, nuestra capacidad de acción en estos momentos es limitada.

¿Los 10,6 millones que enviará el Estado serán suficientes para gestionar Cabrera con la nueva ampliación?

Lo de Cabrera ha sido difícil y las expectativas eran ambiciosas. Hay que tener en cuenta que es el primer convenio que el Organismo de Parques Nacionales del Estado firma con una comunidad. Debemos ponerlo de relieve y agradecer la sensibilidad del Ministerio. 10,6 millones es dinero y si a ello sumamos los incrementos de presupuesto que venimos haciendo desde el 2015, Cabrera tiene el mayor presupuesto de su historia y supera el de alguna dirección general del Govern con 15 o 16 millones. Ya hay proyectos en marcha como la reparaciones de caminos y márgenes, restauración de edificios y la compra de embarcaciones. Este año tendremos seis plazas más de personal para Cabrera.

No será fácil vigilar un parque marítimo terrestre de 90.000 hectáreas como Cabrera...

Debemos ponderar los sistemas de vigilancia con medios aleatorios e inteligentes, con las nuevas tecnologías. Es evidente que para controlar 90.000 hectáreas en alta mar con medios humanos es imposible.

¿Para cuándo las competencias de Costas al Govern?

Estamos trabajando en ello y es cierto que ha habido varias reuniones entre los ministerios, incluso el de Política Territorial que es el encargado de trasferencias a las comunidades autónomas. Nosotros también estamos pendientes de saber cuál es la situación administrativa de estas competencias. Creo que se trata de unas competencias estratégicas para Balears, pero nuestra responsabilidad también implica no aceptarlas a cualquier precio.

Con los altos precios de la luz todo el mundo habla de energías renovables. ¿El incremento de parques fotovoltaicos no choca con el impacto paisajístico en Balears?

Es una cuestión que nadie tiene resuelta del todo. En el caso de Mallorca tenemos un territorio limitado y gran parte protegido. Es vital trabajar con los consells para elaborar una zonificación de dónde instalar fotovoltaicas.

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